viernes, 18 de marzo de 2016

Queremos muchos más #padresigualitarios y más #padrazos


Hoy en vísperas del 19 de marzo iba yo a escribir un nuevo test de paternidad para descubrir a un padre implicado como los que he hecho otros años (aquí va uno), con esas preguntas trampas para desenmascarar a los farsantes (os confieso que con estos tests luego me busco un problema en casa porque los hago tan a mala leche que el padre de las criaturas no siempre sale bien parado).
Pero este año he decidido unirme a una campaña maravillosa que han lanzado en Internet un grupo de papás blogueros, es la campaña #padresigualitarios que tiene el loabilísimo objetivo de hacer visibles formas de vivir la paternidad en igualdad. Y es que mucha falta hace que la crianza se viva en igualdad, hasta que los padres no se impliquen al 50% (y luchemos todos para que la sociedad les deje hacerlo) no nos quitaremos de encima las madres el fardo que llevamos a la espalda.
No os perdáis el video que han hecho estos padrazos (que salieron el otro día en este fabuloso artícuo de El Mundo La rebelión de los padrazos.) Estoy segura de que casi todos pasarían mi test de paternidad. Porque se saben el calendario de vacunación, son capaces de administrar apiretal, llevan gomas y horquillas en el bolsillo, se saben el nombre del pediatra, usan cambiadores públicos, recogen de la escuela y no tienen sordera nocturna!

Enhorabuena, chicos! Queremos más, muchos más como vosotros.



lunes, 14 de marzo de 2016

Se me ha 'insolado' el mediano

Hoy estoy esperando que me llamen los servicios sociales. Cada vez que suena el teléfono con un número desconocido me da un vuelco el corazón. Os preguntaréis qué he hecho, qué hemos hecho esta vez. Pues que el mediano se ha cogido una insolación de primera. Tiene la cara incandescente, los ojos hinchados y ampollas en los pómulos. Fue este fin de semana en la nieve. La criatura, nueve años, de carácter fuerte y muy independiente, por decirlo de forma eufemística, se negó a que le diéramos su padre o yo la crema en la cara. Dijo gritando que ya se la daba él. Y nos echó del baño. Y su padre y yo, en ese momento bastante ocupados atareados preparando toda la equipación para ir a la nieve (tarea solo comparable al estrés de ir a la playa o pasar el arco de seguridad del aeropuerto) pues le dejamos hacer. Y tenéis razón que no hubiéramos debido dejarlo. Que tendríamos que haber hecho uso de nuestra patria potestad, haberle reducido entre los dos y haberle aplicado a conciencia el protector solar. Pero no lo hicimos. Lo confieso. No lo hicimos. Llamadlo pereza, dejación de funciones o irresponsabilidad. El caso es que se untó de crema exclusivamente la punta de la nariz (única parte de su rostro que no ha resultado abrasada) y así se fue a la nieve. Por la noche os aseguro que resplandecía. Yo no puedo ni mirarlo. Hoy está algo menos, y de esa guisa ha ido al colegio. Le he pedido que le explique a los profesores que fue él mismo el que se negó a ponerse crema. ¿Y qué me ha respondido? 'Le voy a decir a las profes que la crema se acabó y mi mamá no quiso comprar más'. Ya os digo, los servicios sociales.

jueves, 3 de marzo de 2016

Normas básicas de conducta en los grupos de whatsapp del cole

Siguiendo la tendencia kamikaze abierta el otro día con el post sobre los cumpleaños infantiles, continuo aquí mi proceso de inmolación social escribiendo sobre los grupos de whatsapp de los padres /madres del cole, vamos, progenitores en general, aunque por lo general mayoritariamente de género femenino.
Deben de ser ya decenas, qué digo, decenas, cientos de miles los grupos de whatsapp abiertos hoy en día en los diferentes colegios españoles. Y apuesto que la mayoría, por no decir todos, se han abierto así a la ligera, espontáneamente, casi sin preguntar quién quiere participar y, sobre todo, sin fijar unas normas de comportamiento y de conducta.
Y así ocurre lo que ocurre. Que te encuentras una tarde de domingo con 258 mensajes. Y para ponerte al día de lo que están hablando te debes sentar, prepararte un café y dedicarte a remontarte en el hilo de mensajes hasta que logras enterarte, al cabo de un buen rato, de qué va el asunto. Y cuando te has enterado resultan que están siguiendo el rastro de un jersey a pico verde que se le perdió a un niño la semana pasada y ha desencadenado una cadena de mensajes y una investigación que riete del detective Poirot*.
Así que, humildemente, aquí me atrevo a sugerir unas normas para poner un poco de orden y concierto en estos grupos, ya que no podemos salirnos de ellos (¿o sí? me reservo la opinión para otro post), por lo menos tratemos de hacerlos más llevaderos... Por favor, si tenéis más normas que añadir o no estáis de acuerdo con alguna, decidme y elaboremos entre otros el Código de Conducta definitivo. Podemos luego distribuirlo en todos los colegios de España y ser nominados al Principe de Asturias de la Concordia:

1- El grupo debe ser usado para compartir información de interés para TODA la clase. Se entiende aquí información relacionada con el colegio o con la vida escolar de las criaturas. Es decir, pongámoslo negro sobre blanco, sobran los chistes y las gracias tan propias de las redes sociales.

2- Se habla mucho de la importancia de la buena educación en whatsapp y las redes sociales, pero no se ha dicho, o al menos no lo suficiente, que la etiqueta online es diferente de la que usamos cara a cara. Es decir, no hace falta desear Buen fin de semana a todo el grupo del uasap, porque eso desencadenará una verdadera avalancha sin fin de 'También para vosotros' 'Lo mismo digo' 'Igualmente'. Un bucle infinito de buenos deseos. Y cuando te quieres dar cuenta, hay 86 mensajes.

3- Soy de la opinión de que hay que aportar solo información pertinente. Pondré un ejemplo: si una madre dice que su hijo ha perdido su estuche rojo y pregunta si algún otro niño lo ha cogido por error, NO hace falta que respondan que NO los otros 24 padres. Bastaría con que responda el progenitor del niño que lo cogio por error.

4- No es necesario explayarse en detalles. Está bien si se avisa de que han sido detectados piojos en la clase. Pero tampoco necesitamos saber que a Manolito le han sido encontrados 7 piojos de gran tamaño, dos pequeños y numerosas liendres.

5- El grupo de uasap NO debe convertirse en la agenda de los niños. Es decir, no debe ser el lugar donde sistemáticamente y a diario se dice qué hay de deberes para ese día. Naturalmente, si un niño sabe que su madre le va a decir qué tiene de deberes, no se molestará en apuntarlos en el cole, ¿no?

*Y que conste que hablo de oidas porque todos los grupos de whatasapp en los que tengo el honor de haber sido incluida son de lo más respetuosos, escuetos a la par que prácticos e inmensamente útiles. Vamos, que estoy encantada de ser parte de ellos, que son una alegría en mi vida. Ala, os dejo, que tengo que responder unos cuantos mensajes.

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