jueves, 28 de abril de 2016

Decálogo para sobrevivir a la maternidad

Se nos echa encima el Día de la Madre y, con él, mucha ñoñería patrocinada por los grandes almacenes, deseosos de hacer caja a costa de la ocasión. Muchos de los anuncios que se ven estos días perpetúan ese prototipo de madre imperante en nuestra sociedad, el de una mujer que antepone en todo momento el bienestar de sus cachorros al suyo propio, dispuesta a cualquier sacrificio por ellos, abnegada y paciente, resignada y serena. Pues bien, ya va siendo hora de que esa madre ascienda a los cielos, santificada, y desaparezca de las calles y los hogares.
Ser madre es algo que se aprende sobre la marcha, no nacemos aprendidas. Así que ahora que hemos demostrado, a nosotras mismas y a todos los demás, que, a  pesar de las dudas y miedos que tuvimos al quedarnos a solas por primera vez con un recién nacido, somos capaces de sacar adelante a unas criaturas sin que se nos ahoguen, se mueran de hambre, se tiren por una ventana, se pierdan por la calle o se abran la cabeza, ha llegado el momento (y el Día de la Madre es el momento perfecto para hacerlo) de desaprender, de resetear nuestro cerebro y de pensar por primera vez en nosotras mismas.
Este es el decálogo de la nueva madre, que deberíamos grabarnos a fuego en la cabeza o, como poco, imprimir y poner bien visible en la puerta del frigo:
1- Dejarás para mañana, o pasado mañana, o el próximo mes, todo lo que no tengas que hacer hoy.
2- Pensarás en ti por encima de todas las cosas por lo menos una vez al día, o a la semana. No, no vale una vez al mes.
3- Escucharás a tu cuerpo, que quizás está tratando de decirte algo con esas cefaleas persistentes, ese ardor de estómago, esa sequedad de piel o esos dolores de espalda. ¿Quién dijo que era malo mimarnos a nosotras de vez en cuando?
4-  Te harás alguna vez, por ejemplo hoy, el regalo perfecto, porque tú sí que sabes lo que más le gusta a mamá y lo que te mereces. Que sí, que las manualidades infantiles son el regalo que hace más ilusiónj, pero oye, ese bolso o ese vestido camisero que llevas días mirando tampoco se quedan atrás. ¿Cuándo fue la última vez que te diste un capricho?
5-  En la medida de lo posible, irás alternando roles, ahora de madre, ahora de esposa, ahora de amiga, ahora de curranta... Porque no se puede ser todo al mismo tiempo y además pretender hacerlo todo bien. Cuánto daño nos ha hecho a las mujeres ese alabado multitasking.
6-        Te flagelarás lo justo y serás clemente con tus errores, indulgente con tus imperfecciones. Es más, desde aquí os animo a ponerlo en práctica con alevosía y premeditación, por ejemplo, olvidando un disfraz, mandando al niño al colegio sin peinar, o repitiendo menú en la cena dos días seguidos.
7-     Delegarás porque, aunque te cueste creerlo, no eres la única persona en el mundo que hace las cosas bien y que sabe exactamente qué quiere o necesita su hijo. Cada una debe buscar su punto débil y practicarlo, por ejemplo, que sea el padre, la abuela, la chica, quien escoja la ropa del cole o quien prepare los purés, o quien haga la compra. Seguro que te sorprenden, e incluso hasta positivamente alguna vez.
8-    Te reservarás un tiempo para ti misma; como poco una vez a la semana, y si pueden ser dos veces, mejor que mejor. Aunque no tengas nada urgente que hacer,  te dedicarás a algo que te relaje o que te haga olvidar a los niños. Haz yoga, pinta, pasea, sal con amigas, nada, corre o simplemente quédate pasmada en un banco del parque (eso sí, cerciórate antes de que tus hijos no están cerca). Dale tiempo a tu mente para que se recupere del bombardeo de gritos y demandas al que estás sometida normalmente.
9-          Dejarás a tus hijos solos de vez en cuando para que así ellos te/os dejen a vosotros solos. Recuerda que tu misión no es ser la animadora socio-cultural de la vida de tus hijos, déjalos que ellos exploren, descubran e incluso que se aburran.
10-        Recordarás, y este será tu lema y tu motto, que la mejor madre no es la más entregada, ni la más perfecta, ni la más delgada, ni la que mejor cocina, ni la que pasa más tiempo con ellos,  ni la que llega a todo, sino la madre feliz y contenta consigo misma.

FELIZ DÍA DE LA MADRE

5 comentarios:

  1. ¡Hola guapa!
    Genial como siempre, me rio un montón con lo que escribes, ojo que por ser divertido no quiere decir que sea menos cierto.
    Mi hija entra ahora en la adolescencia y si ya tuve miedo sabiéndome madre soltera con una bebé en brazos, sin la menor idea de donde se encontraba el botón de encendido y apagado, con mi madre y resto de mi familia a más de miles de kilómetros de distancia ¡imagínate cómo estaré ahora!
    Con lo de mamá recién estrenada y completamente sola dejé que fuera mi instinto el que me llevara y por cierto, no me ha ido nada mal; ahora volveré a confiar en mi instituto y confiar, confiar en que todo lo que le he enseñado le sirva para mantenerse a flote, ser fuerte y sobrevivir.
    Y espero que el día que ella sea madre sepa también hacerlo bien y que no es ningún delito ser imperfecta y sobre todo saber que no es la única, que eso alivia un montón jajajajaja
    Besos

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  2. A mi me regalaron tu libro!!!!!
    Fany

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  3. Me encanta el decálogo.Pero me temo que como lo lean esa panda de madres talibanas perfectas de la hostia que pululan por la red te van a poner a caldo...
    Un abrazo, y gracias.

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