lunes, 14 de marzo de 2016

Se me ha 'insolado' el mediano

Hoy estoy esperando que me llamen los servicios sociales. Cada vez que suena el teléfono con un número desconocido me da un vuelco el corazón. Os preguntaréis qué he hecho, qué hemos hecho esta vez. Pues que el mediano se ha cogido una insolación de primera. Tiene la cara incandescente, los ojos hinchados y ampollas en los pómulos. Fue este fin de semana en la nieve. La criatura, nueve años, de carácter fuerte y muy independiente, por decirlo de forma eufemística, se negó a que le diéramos su padre o yo la crema en la cara. Dijo gritando que ya se la daba él. Y nos echó del baño. Y su padre y yo, en ese momento bastante ocupados atareados preparando toda la equipación para ir a la nieve (tarea solo comparable al estrés de ir a la playa o pasar el arco de seguridad del aeropuerto) pues le dejamos hacer. Y tenéis razón que no hubiéramos debido dejarlo. Que tendríamos que haber hecho uso de nuestra patria potestad, haberle reducido entre los dos y haberle aplicado a conciencia el protector solar. Pero no lo hicimos. Lo confieso. No lo hicimos. Llamadlo pereza, dejación de funciones o irresponsabilidad. El caso es que se untó de crema exclusivamente la punta de la nariz (única parte de su rostro que no ha resultado abrasada) y así se fue a la nieve. Por la noche os aseguro que resplandecía. Yo no puedo ni mirarlo. Hoy está algo menos, y de esa guisa ha ido al colegio. Le he pedido que le explique a los profesores que fue él mismo el que se negó a ponerse crema. ¿Y qué me ha respondido? 'Le voy a decir a las profes que la crema se acabó y mi mamá no quiso comprar más'. Ya os digo, los servicios sociales.

4 comentarios:

  1. Querida Isabel, fantásticas ésta y todas tus crónicas donde me siento tan reflejada. Sigue así. Porque el resto no tiene remedio. Enhorabuena!

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  2. jajajajaja siento reírme, pero me lo imagino resplandeciendo y contando que fue por vuestra culpa en el colegio y no puedo evitarlo. Yo también me quemo hasta el punto de la incandescencia (pero lo mío con protección 50 aplicada varias veces, que es más grave todavía) y sólo puedo deciros que, si no se lo llevan los servicios sociales, la próxima vez será él quien se ponga la crema a conciencia. No creo que haya pasado una buena noche, y se acordará de esta durante bastante tiempo!
    Por lo menos, ha sido sólo en la cara... Por detrás de las rodillas es mucho peor ;)

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  3. Lo de la crema a los niños (que no son bebés), es una lucha. Mi hija de 6 años tiene la piel atópica y, aunque parezca increíble, todos los días discutimos porque no le gusta que "la unte". Estoy planteándome el dejar de dársela para que se dé cuenta de lo que le pasa..... si va a ser la única forma de que aprendan.....

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  4. Jajajajaja.... Me he reído mucho.... Veraz como la vida misma!!!
    No es dejadez ni responsabilidad... Es optimización de recursos parentales ;-)
    Gracias por las risas!

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