miércoles, 9 de septiembre de 2015

Confidencias sobre el desayuno en días de cole*

Una vez leí en un estudio que la hora más estresante para una madre trabajadora son las 8,25 de la mañana. En mi caso acierta al 100%. Ese es mi pico de estrés, incluso cuando llevamos tan solo tres días de cole, porque a esa hora los tres cachorros han de estar ya vestidos, peinados, lavados, equipados y alimentados, listos para salir por la puerta de casa para llegar a tiempo a clase. Ahi es nada. Los gritos y esfuerzos necesarios para lograr este objetivo solo los conoce una madre, un padre o un domador de fieras.
Me gustaría poder contaros que me levanto una hora antes que los niños para poder desayunar con calma, asearme en paz, elegir mi ropa para el día e incluso realizar algunas posturas de yoga, para así poder luego despertar con calma y sin agobios a mis hijos, y prepararles con mucho amor el desayuno y la merienda. Eso pediría yo si pudiera elegir cómo quisiera ser yo. Pero como no lo he elegido y me ha tocado ser quién soy, pues me levanto a duras penas cinco minutos antes de los niños, los despierto corriendo camino de la cocina a preparar desayunos y me dedico a llamarles a gritos  mientras, a contrarreloj, voy haciendo tostadas, con mucho amor, sí, pero también con mucha prisa, que una cosa no quita lo otro. Indefectiblemente siempre hay uno, el mediano, que llega más tarde porque se le pegan las sábanas. Llegan a la mesa y, entre que tienen sueño y no tienen mucha hambre a esas horas, pues les cuesta terminarse el desayuno. Mis hijos se quejan de que siempre les pongo lo mismo para desayunar, tengo que reconocer que cuando hay colegio no soy muy creativa a esas horas de la mañana (algunos fines de semana sí, e incluso hago hasta tortitas o brunch a la inglesa), el tiempo apremia y no es momento de florituras, así que prefiero ir sobre seguro y proporcionarles la alimentación adecuada para que tengan la energía necesaria que requiere un día de cole. Así que les doy un batido de chocolate, y una tostada con mantequilla y mermelada, o con aceite, eso es lo único que les dejo elegir. Os confieso que hay días que alguno no logra comerse las tostadas, y, con el reloj ya acercándose peligrosamente a las 8,25, pues hago la vista gorda y le apuro para que termine de vestirse, y me doy con un canto en los dientes si se termina la leche, porque además, si se trata del nuevo Cacaolat upp! (el batido de toda la vida pero reforzado con cereales para aumentar su valor nutricional) ya no van mal alimentados y por lo menos aguantan hasta la hora de la merienda a media mañana. Porque a esas horas ya sí están bien despiertos y atacan sin piedad todo lo que les metemos en la mochila (tarea encomendada al padre de las criaturas, por eso de un reparto corresponsable de la crianza). Por lo general les metemos una pieza de fruta, un bocadillo y, de vez en cuando, otro batido de chocolate. Como la preparación de la merienda puede ser una labor aburrida, en esta web de Cacaolat upp nos dan ideas de cómo combinar los desayunos y las meriendas para no caer en la monotonía de siempre lo mismo (se lo voy a imprimir al padre de las criaturas y se lo voy a colgar en la nevera, en plan indirecta muy directa).





* Post elaborado en colaboración con Cacaolat.

1 comentario:

  1. " la alimentación adecuada para que tengan la energía necesaria que requiere un día de cole. Así que les doy un batido de chocolate." Frase contradictoria, pregunta a cualquier dietista, nutricionista y te dirán que ni el cacacao, ni el batido de chocolate son lo adecuado para proporcionar energía, proporcionan azúcar que en media hora ha bajado y les da más hambre. La verdad es que este post me ha decepcionado, entiendo todo el tema de blogs y publicidad, y que el blog es tuyo y publicitas y publicas lo que te da la gana, faltaría más. Pero como seguidora tuya, madre de tres y además madre que lucha todos los días por proporcionar una alimentación adecuada y no la que les publicitan en la tele, este tipo de post en un blog como el tuyo me mata. Yo que me levanto antes, organizo los desayunos la noche antes y pongo de todo, pan con tomate, mermelada mantequilla, jamón, sandwich mixto, un día a la semana galletas, yogures en lugar de leche.... varío y busco alternativas al "cacao con galletas". Os dejo unos nombres, Juan Revenga, Julio Basulto, no voy a poner links aquí, quien esté interesado que busque en google, son nutricionistas que se preocupan por lo que comemos y dicen verdades que a la gran industria alimentaria no le gusta escuchar.
    Sara

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