martes, 19 de mayo de 2015

Se pasa tan rápido...

Se nos hacen grandes los cachorros. Es algo que has oído muchas veces, "se pasa tan rápido", te dicen las madres de hijos mayores, "disfruta porque vuela". Y tú, que en ese momento estás sumida en la crianza hasta el cuello, que estás en el medio de un túnel sin saber si al final hay luz o no, que estás que no te da la vida, que solo quieres que pase el tiempo para que tus retoños duerman, y se vistan solos, y no tiren todo por la casa, y no se peleen, pues no les haces mucho caso. Piensas que a ti no se está pasando nada rápido, que sigas en medio del túnel y no le ves el fin, que disfrutar lo que es disfrutar pues algún momento que otro, pero el resto es faena pura y dura. 
Pero llega un día, cuando milagrosamente las noches en las que duermes de un tirón sin que nadie te despierte vuelven a ser la norma, cuando más o menos ya se visten solos, cuando puedes perderles de vista unos minutos para ducharte ¡a solas!, e incluso hasta te recreas en el cuidado personal y te permites el lujazo de ponerte hasta una mascarilla de pelo!, cuando tu cachorro más pequeño ya sabe leer, llega ese momento en el que piensas, que efectivamente se están haciendo mayores.

Y entonces recuerdas eso que te han dicho: "se pasa tan rápido", "disfruta porque vuela". Y agarras a tu hijo mediano, que todavía se te tira encima cual osezno antes de ir a dormir, y te lo dejas encima un cuarto de hora, como una cria de canguro. y te lo comes a besos. Y a la niña, que está aprendiendo a leer y no le queda ya nada de pedirte que le leas un cuento cada noche, le das doble ración de cuentos. Y al mayor, que ya se está haciendo grande y dentro de nada nadita lucirá pelusilla, le das un achuchón cuando le acuestes, porque todavía te pide que le acuestes.Y te preguntas, casi con un nudo en el estómago, en cómo vas a soportarlo el día en que los cachorros no se dejen achuchar. Y piensas que sí, que tenían razón, que, a pesar de todo, se pasa muy rápido.


6 comentarios:

  1. me has hecho llorar...ay la lagrimilla....es tan cierto!!

    ResponderEliminar
  2. ale, lagrimones al canto!!! Ay, qué penita!

    ResponderEliminar
  3. En las mismas estoy. Con el mayor, de ocho años, dejando entrever el adolescente que será y la pequeña, cuatro, enamorándome con su personalidad y autonomía. Cuando me doy cuenta de cómo están creciendo, les miro y les miro y me lleno los ojos de ellos. Por supuesto que estoy agotada, saturada y muchas veces con ganas de salir corriendo, a ver si encuentro mi vida por alguna carretera secundaria, pero tampoco olvido nunca disfrutarles mientras crecen. Un saludo

    ResponderEliminar
  4. AYYYY qué te he leído y yo que estoy en la etapa de llevar un año sin dormir con el cachorro deseando que crezca creo que voy a dejar los deseos aparcaditos un poco....gracias jajaja!!!

    ResponderEliminar
  5. Pues no te quiero ni contar cuando estás buscando universidad para la mayor, el mediano se afeita todos los días y la pequeña sale ya con sus amigas.... y parece que fue ayer cuando llegaron a nuestra familia!!

    En cualquier caso sigo comiéndomelos a besos, de vez en cuando protestan pero también, de vez en cuando se tiran en mi cama para que lo haga :)

    Nos vemos el 13J con malasmadres!

    ResponderEliminar

Compártelo