lunes, 26 de enero de 2015

Oda al ratoncito Pérez

La caída de los dientes y la llegada del ratoncito Pérez sigue proporcionándonos momentos gloriosos en casa. Cada caída de un diente es todo un acontecimiento. Ahora estamos asistiendo a la caída de los dientes del mediano, que vive cada una de ellas con especial intensidad. La penúltima vez incluso escribió un poema ("Ratoncito, ratoncito, eres el más bonito" decía la primera estrofa) que dejó debajo de la cama para cuando llegara el famoso roedor -su hermano mayor, siempre al quite para criticarle, le acusó de ser un pelota- . La vez anterior le dejó un plato completo de queso y galletas.
Y es que cada llegada del ratoncito Pérez da siempre mucho juego, y por eso ha protagonizado varios posts de este blog, como estos de 2012 y de 2009, que ya son muchos años contando online nuestros avatares familiares.

El último episodio de caída tuvo, sin embargo, un dramatismo especial. El mediano (ocho años y medio), con un incisivo pendiente de un hilo, se pasó todo el día en huelga de hambre, negándose a comer y a salir de casa, esperando que se le cayera el diente, sosteniendo una caja de cartón con dos manos bajo la cabeza (para pescar el diente si se caía). Y es que como comentó certeramente una amiga "se está aferrando no a una caja, sino a su infancia".

2 comentarios:

  1. Me como a ese mediano!! que lindo y que corazón más bonito tiene.
    Estas navidades paseando por Madrid descubrí la casita de Ratoncito Pérez... tiene placa y todo en e balcón.

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  2. Yo sufro mucho las caidas, prefiero parir que tener que arrancar un diente o esperar a que se caiga.. solo de pensar la de dientes que todavia me faltan por caer..
    Ahora, eso si, la carita al dia siguiente al ver la monedita o la chuche no tiene precio :) sobre todo en los primeros dientes, ya despues se dan cuenta y se hacen los que no para seguir con el juego :)

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