viernes, 16 de enero de 2015

La difícil tarea de recordar las vacunas de los hijos

No me ha pasado a mí. Le ha ocurrido a una amiga, también ella madre de familia numerosa. No recuerda si ha vacunado a su hijo pequeño cuando hizo cuatro años. En realidad, no es que no lo recuerde, es que ella está convencida de que sí le han vacunado. Pero en el centro de salud no consta (¿puede haber fallado el sistema informático?). Tampoco en la cartilla de vacunación del niño (cosa que no me sorprende, porque creo que solo una vez he recordado llevarla el día de las vacunas). Y ahora no sabe qué hacer. Si volver a vacunar al niño. O dejarle sin vacunar. En el centro de salud la han reñido. Le han preguntado si no será de esas que se niegan a vacunar a sus hijos. Y no sabe qué hacer.
Yo la entiendo perfectamente. Podría haberme pasado a mí (de hecho, ahora que lo pienso, puede haberme pasado perfectamente. En una ocasión llevé a vacunar a la niña y me enteré allí in situ de que el mediano no había sido vacunado el año anterior y allí mismo le pusieron las vacunas).
Y es que gestionar las vacunaciones de los hijos es algo demasiado importante como para dejarlo en las atribuladas manos y mentes de las madres de familia numerosa (y digo madres conscientemente, Si alguien conoce a algún padre que conozca el calendario de vacunación de los niños que lo haga saber y lo proponemos para algún Premio Nobel). Y aquí habrá alguien que se enfadará, y alguna que se dará por ofendida, afortunada ella que logra estar al día de las vacunas de sus hijos. Porque a mí me supera. Necesitaría una aplicación en el móvil que me lo recordara (¿alguien sabe si existe?). O mejor aún, un implante en el cerebro que me lo recordara.

7 comentarios:

  1. Y si a esto añades los cambios en el calendario (ahora incluimos ésta, ahora cambiamos la edad de la otra, ahora prohibimos la de más allá), ya es para volverse completamente loca.
    Saludos de una madre que nunca olvida el libro de vacunaciones ;-)

    ResponderEliminar
  2. Apuesto a que ese despiste le ha pasado con el tercer hijo. Conozco una madre de tres a la que el niño pequeño le recuerda cada dos días que tiene que llamar al médico que lleva el control de sus alergias. El chaval tenía que haber ido a control ¡hace seis meses!.

    Y es que está constatado (solo falta hacer un estudio científico que lo avale) que la cabeza de toda madre trabajadora está preparada para gestionar un máximo de dos agendas de extraescolares, vacunas, invitaciones a cumpleaños. Todo lo que exceda del segundo hijo entra en zona de alto riesgo; niños sin vacunar, que solo se bañan dos veces por semana, que van al colegio sin la merienda del recreo o devuelven las notas en un sobre que no es en el que vinieron... Por el bien de estos menores, y para evitar sentimiento de culpa a las madres, las autoridades deberían enviar una secretaria eficiente y residente en todo hogar de familia numerosa, alguien que recuerde todas las citas de esas criaturitas, auténticas máquinas de sobrevivir.
    Gimletmum

    ResponderEliminar
  3. Pues yo con las vacunas lo tengo super facil: mis dos primeros hijos nacieron el mismo dia, a al misma hora,... con 2 años de diferenica. Asi es que todos los años, por el cumpleaños de ambos, que solo es una vez al año (¿me seguis?) llamo al centro de salud, digo las edades de mis hijos y que me digan ellos si toca o no toca revisión, vacunas,... o lo que toque....
    Ahora, con el tercero,... le hice la revisión del oculista anual, solo 5 meses después de que le hiciera la última !!!habia borrado de mi mente que ya había ido al oculista!!! Jajaja

    ResponderEliminar
  4. Yo. Enfermera. Sólo dos hijos. No olvidé, pero entre una cosa y otra la vacuna de los seis años les cayó a los ocho. A los dos.
    Lo mio debe ser lor lo de la casa del herrero, y la cuchara de palo, supongo....

    ResponderEliminar
  5. A mí se me pasó la revisión de los dos anios de mi hijo (el tercero también, el pobre). Y como en mi país de residencia si no lo haces a tiempo, pagas (50€, que tampoco es una ruina), pensamos que el ninio está perfectamente. Eso lo pensamos juntos, al menos, así que no me quedo en mala madre, somos malísimos padres! En cuanto a las vacunas, menos mal que en el pediatra lo tienen todo apuntadito... y cada vez que voy por el motivo que sea pregunto "alguna vacuna pendiente?"

    ResponderEliminar
  6. jajajajaja!!!
    Muy bueno!!! Muy gracioso!!! Y terriblemente cierto!! Si a las de dos nos pasa... ¡¿Qué no os pasará a las de tres?!
    Yo soy farmacéutica. Y pensaba que me iba a acordar de todas las infecciones, virus y viruses que tuvieran mis hijos. Bueno, pues el año pasado llevé a uno de los dos al pediatra con una faringitis empeñada en que repetía y el pediatra me aclaró que el de la anterior faringitis fue mi otra hija....
    Un poco penoso... pero... la cabeza da para lo que da y ser madre ocupa mucho.
    Ah! yo no conozco ningún padre conocedor del calendario vacunal ni tampoco ningún padre que sepa el número de calzado actual de sus criaturas!
    Un saludo, Ana

    ResponderEliminar
  7. jajajajaja!!!
    Muy bueno!!! Muy gracioso!!! Y terriblemente cierto!! Si a las de dos nos pasa... ¡¿Qué no os pasará a las de tres?!
    Yo soy farmacéutica. Y pensaba que me iba a acordar de todas las infecciones, virus y viruses que tuvieran mis hijos. Bueno, pues el año pasado llevé a uno de los dos al pediatra con una faringitis empeñada en que repetía y el pediatra me aclaró que el de la anterior faringitis fue mi otra hija....
    Un poco penoso... pero... la cabeza da para lo que da y ser madre ocupa mucho.
    Ah! yo no conozco ningún padre conocedor del calendario vacunal ni tampoco ningún padre que sepa el número de calzado actual de sus criaturas!
    Un saludo, Ana

    ResponderEliminar

Compártelo