miércoles, 30 de abril de 2014

El trabajo más duro del mundo

Mañana es el Día del Trabajo y el domingo es el Día de la Madre - y este año las madres madrileñas hemos recibido un lindísimo regalo en forma de puente de cuatro días. !Ole Ole!-. ¿Habéis pensado alguna vez que ser madre es el trabajo más duro del mundo? Ved este vídeo para comprobarlo:



Y Feliz Día de la Madre a todas!!!

martes, 29 de abril de 2014

Noches a oscuras

Es un hecho: en mi casa se duerme ya 100% a oscuras.Todos. Después de años, muchos años durmiendo con diferentes lucecitas (de todas hemos tenido: pilotos en los enchufes, fantasmitas iluminados, mariquitas fosforecentes...) en la habitación de mis hijos por fin reina ya la oscuridad por la noche. Todo ocurrió sin planearlo cuando al volver de las vacaciones de Semana Santa descubrimos que no estaba el pilotito de luz del dormitorio de mis hijos pequeños (que nunca hasta ahora habían logrado dormir sin luz, de hecho cuando alguna vez se nos olvidaba encenderla se despertaban chillando: No veooooooooooo) . Nos pusimos a investigar qué había ocurrido con la lamparita dichosa y nos enteramos finalmente de que el mediano la había metido en su mochilita de viaje (donde lleva sus monstruos, sus talismanes, sus pinturas, su set de dibujo y hasta su oso de peluche) El muy pillín la había metido en el último momento (después de que yo se la revisara por quinta vez para sacarle cosas pesadas como una hormigonera metálica). Y cuando le dije que por qué no la había traido de vuelta, igual que se lo llevó, me respondió, con esa conmovedora fe ciega de la infancia en la omnipotencia materna: "Porque pensé que la ibas a traer tú".
Así que regresamos sin luz y yo me preparé la primera noche a pasar la noche en vela calmando niños, encendiendo luces del baño... Pero esa noche, sería porque llegaban rendidos del viaje, no dijeron nada, nadie se despertó hasta la mañana. Decidimos probar suerte una segunda noche, resistiendo sin comprar otra lamparita, y también pasó sin un solo grito. Y así llevamos ya cuatro, así que hoy ya puedo cantar victoria. Otra prueba superada! Qué gusto ir dejando atrás esos lastres de los primeros años.

viernes, 25 de abril de 2014

Un gran consejo de mi ginecóloga

Tengo una ginecóloga estupenda. Una mujer tranquila y tremendamente empática. Ella es también madre de tres hijos, y muy conocedora, y por tanto muy comprensiva, con las vicisitudes a las que estamos sometidas las madres de hoy en día. Me regaña con cariño cuando dejo de tomar algo que me ha recomendado o me hago la remolona para ir a revisión. Se preocupa por mis bajos y mis altos (que mantiene controlados mediante esos avances médicos a los que tanto debemos las mujeres pero que yo, sin embargo, tanto odio: la citología y la mamografía). Y además  se interesa por mi bienestar general, por si estoy muy estresada, si me siento bien... En  una de las últimas revisiones le conté que no lograba recordar nunca tomar una medicina natural que me había recomendado para el síndrome premenstrual ni hacer los ejercicios de kegel que tan bien vendrían a mis maltrechos músculos vaginales. Y me dio entonces un consejo que se me ha quedado grabado: "Por lo menos mea, hija, por lo menos mea". Y os cuento esto porque son las doce de la mañana y me estoy meando, que no sé cuanto tiempo llevo conteniendome y me va a reventar la vejiga. Y esto desde luego no puede ser bueno. (Si alguna queréis el contacto de mi maravillosa ginecóloga podéis pedírmelo por mensaje de mail).



jueves, 24 de abril de 2014

Fiesta para madres e hijas

Se aproxima el Día de la Madre y es una buena excusa para que las madres nos demos algún capricho, que bien merecido nos lo tenemos. Y si puede ser en compañía de nuestras hijas, mejor que mejor. Por eso YO DONA (la revista donde me gano las lentejas de mis hijos) y Sephora tienen a bien invitar a todas las madres e hijas a una fiesta muy especial.
Dónde: Sephora de Gran Via, Madrid.
Cuándo: Sábado 26, de 11,30 a 13,30


miércoles, 23 de abril de 2014

En el Día del Libro, predicad con el ejemplo

Dicen que los niños aprenden por imitación, así que, por lo que más queráis, leed mucho y así dad ejemplo a vuestros hijos, que aprendan de vosotros el enorme placer que puede proporcionar un libro. Si no sabéis por dónde empezar aquí os doy algunas pistas:

- Relee, por dios, releelo todo lo que os gustó, haced un homenaje y relee enterito a García Márquez, ¿cuándo fue la última vez que leiste Cien Años de Soledad o Amor en los Tiempos del cólera?
- Descubre nuevos autores. Aprovecha por ejemplo para sumergirte en la historia de México con Elena Poniatowska, nuestro último premio Cervantes.
- Busca si te queda algo por leer de tu autor favorito, seguro que aún queda algo, algún artículo, alguna obra menor que no hayas leído y que te hará disfrutar de nuevo.
- Háblale a tus hijos de tus libros favoritos, si no son adecuados para ellos, resuméselos, adáptalos para ellos.
- Busca ese libro que cambió tu infancia y regaláselo a tus hijos. Mejor aún, rebusca entre tus cosas para encontrar aquel ejemplar que leiste tú y que estará cogiendo polvo en alguna estantería. Atésoralo y entregáselo como quien hace trasmisión de un tesoro.
- Y leed, leed mucho, que no hay mejor manera de viajar ni de ser otro.



Confesiones de la vuelta de vacaciones

Lo tengo que contar. Si no lo cuento, reviento, que ya sabéis que una viene a este blog a exorcizar temores y a desahogar remordimientos. Llegamos anoche de viaje. Muy tarde. De la madre patria italiana  (la mamma patria, debería decir). El avión aterrizó con retraso. A las 10,30 estábamos aún cogiendo las maletas. A las 11 menos cuarto cogiendo el taxi (los tres niños y yo porque en un taxi normal no cabe una familia de cinco miembros, aunque anoche me contó el taxista que por fin han aprobado los taxis de siete plazas. aleluya!!! mis oraciones han sido escuchadas). A las 11 y 10 llegamos por fin a casa tras siete horas y media de viaje. Los niños se durmieron en el taxi, los tuve que despertar no ya solo porque no podía llevarlos en brazos, sino porque cada uno tenía que cargar además de consigo mismo con un bulto. Como una procesión de sonámbulos penitentes atravesamos el portal. Logré que hicieran un pis. Nos saltamos el lavado de dientes y se metieron en la cama tal y como estaban vestidos (les quité, eso sí, el abrigo y las botas, no os vayáis a creer). Y, aquí viene la confesión, esta mañana, tras un despertar duro donde los haya, se han ido al cole tal cual viajaron ayer y tal cual amanecieron esta mañana. Mentiría si os dijera que me he sentido mal por ello.

jueves, 10 de abril de 2014

¿Sabes qué ven realmente tus hijos en la tele?

Yo soy la primera que lo hago, no os lo voy a ocultar que ya sabéis que yo no presumo de madre perfecta: cuando mis hijos se ponen muy pesados o yo necesito un momento de calma (para cosas tan básicas como ir al baño o terminar algo de trabajo) les dejo que vean la tele. Se ponen ellos solos Clan u otro canal infantil y yo, tranquila de pensar que están viendo programación adecuada, pues le dejo. Sí es cierto que trato de ver qué están viendo, porque hay algunos dibujos que me parecen muy violentos o muy agresivos, y en ese caso les hago que lo quiten, pero la mayoría de las veces les doy el OK sin muchos miramientos y ahí les dejo delante de la pantalla mientras yo voy a lo mío.
Pues bien, queridos lector@s mi@os, esto es un grave error, porque gran parte de esas series de dibujos están trasmitiendo unos estereotipos que nuestros hijos no deberían estar viendo, al menos no sin la supervisión de un adulto.
Así lo advierte un estudio de la Universidad de Granada, el más exhaustivo que se ha hecho nunca sobre el contenido de los dibujos animados en nuestro país. Han analizado nada menos que 163 series y más de 600 personajes y han llegado a la conclusión de que los personajes femeninos que aparecen, además de que en muy pocos casos tienen un papel protagonista (por lo general son novias o madres del bueno o el malo principal), aparecen retratadas de forma muy negativa: son consumistas, celosas y obsesionadas por su aspecto físico y por agradar a los demás. Y los investigadores ponen como ejemplo de esta nefasta imagen a las Monster High que tanto gustan a nuestras niñas.
Os aseguro que desde hoy mismo voy a controlar qué ven mis hijos. A este paso solo voy a dejarles Peppa Pig, del que, por cierto, varios periódicos ingleses han dicho que trasmite una filosofía anarquista!






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miércoles, 9 de abril de 2014

La belleza es un estado de ánimo*

Mi cuñada me riñó el otro día por no llevar pendientes. Me comentó que últimamente siempre me veía sin ellos y cuando le dije que no me los ponía por falta de tiempo, me echó una bronca.Y os tengo que confesar que esto me ha hecho reflexionar mucho sobre cómo cuido mi aspecto: es cierto que he dejado de ponerme pendientes, igual que prácticamente he dejado de pintarme las uñas (llevarlas cortas y limpias me parece un triunfo). todo por falta de tiempo. Me podréis decir, como me dijo mi cuñada, que en ponerse unos pendientes se tardan segundos, y es cierto, pero más que el tiempo es pensarlo, tenerlo en mente, reservarle esos segundos en medio de la locura de tareas que tienes que hacer antes de salir de casa (prepara desayunos, saca ropa, peina, controla mochilas y ropa....). Me consuela pensar que, según un estudio realizado por Dove, no soy la única a la que le pasa esto: solo el 24% de las españolas dice tomar el tiempo necesario, o el que le gustaría, para cuidarse a lo largo del día. Es decir, que el 76% restante vamos tirando y a la carrera. Sin ponernos pendientes, sin pintarnos casi las uñas. Chicas, sin darnos ni siquiera crema hidratante (desde que tengo hijos mi propósito número uno cada año nuevo es darme crema en el cuerpo al salir de la ducha, no os digo más). Y no puede ser, así os lo digo, no podemos seguir así. Aquí vengo hoy a hacer firme propósito de enmienda, y me voy a plantar unos pendientes, hidratarme hasta las orejas y, en un esfuerzo sobrehumano, hasta me voy a pintar las uñas (me va a dar la impresión de que voy de boda con tanto cuidado).
Y de esta guisa me voy a echar al mundo a por todas, sintiéndome la reina del mundo. Ya lo dice el estudio de Dove, la belleza es un estado de ánimo y cada mujer tiene dentro de si misma el potencial de sentirse bella y radiante.Y eso le da fuerzas y seguridad en ti misma. No hacen falta grandes cambios ni grandes inversiones en ropa, operaciones o maquillajes.


Lo han demostrado con un experimento muy curioso que podéis ver en este video Dove:Parches. Durante dos semanas colocaron a varias mujeres un parche en el brazo, asegurándoles que les ayudaría a estar más guapas.

Al cabo de 15 días todas aseguraron que se sentían y se veían mucho mejor, que no solo se encontraban más atractivas, sino más fuertes y con mayor confianza en si mismas. Y fue entonces cuando se les reveló que el parche no tenía nada, ¡¡era un placebo!! Y es que la esencia de la belleza es,  al fin y al cabo, algo tan simple, y al mismo tiempo tan complicado, como sentirse bien con una misma. Y para vosotras, ¿qué es la belleza? ¿Qué os hace sentiros guapas?

*Post patrocinado por Dove.



lunes, 7 de abril de 2014

Cumpleaños lleno de huevos

La princesa cumplía ayer cinco años y como este año estamos en la recta final hacia la Semana Santa (que otros años ha caido antes del 6 de abril) decidimos que fuera una fiesta temática de pascua! Huevitos por doquier. Primero hicimos búsqueda de huevos de chocolate (y de conejitos, pollitos y hasta mariquitas, ya puestos, me hice con todas las existencias de figuritas de chocolate del supermercado) por la terraza.
Y luego pasamos al taller de pintar huevos de colores. Me recorrí todo mi barrio buscando huevos blancos (¿por qué ahora todos los huevos vienen marroncitos?). Los tenderos de las pollerías me miraban como si hubiera perdido el juicio y, cuando finalmente di con uno que los tenía, me puse tan contenta que casi le doy un abrazo y le tuve que explicar que era para que los pintaran los niños de colores. Logré agujerearlos por abajo y, con mucha paciencia, vaciarlos y lavarlos. Y, para mi sorpresa, no se rompen fácilmente, todos sobrevivieron a la sesión de pintura. Usamos témperas con pinceles y quedaron muy divertidos.



jueves, 3 de abril de 2014

Suspenso en la vida real

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Los chicos españoles suspenden en la vida real. El informe PISA nos ha vuelto a poner mala nota. Esta vez no ha evaluado los conocimientos en matemáticas o en comprensión lectora.  Se trataba de resolver cuestiones cotidianas, como moverse en metro por una ciudad nueva o programar el aire acondicionado. Y nuestros jóvenes de 15 años españoles han quedado nada menos que 23 puntitos por debajo de la media de los países desarrollados, a la altura de Polonia, Eslovenia o Serbia, y muy por debajo de Alemania, Italia o Francia.
Resulta muy curioso, y muy revelador, que los hijos de inmigrantes hayan tenido mejor nota, y que los jóvenes procedentes de familias con nivel socioeconómico alto hayan puntuado más bajo. 
El gobierno se ha apresurado en culpar al sistema educativo actual -no en vano acaba de aprobar la enésima nueva ley de la enseñanza-. Pero varios expertos, bien sensatos, han alzado ya su voz para denunciar que nuestra sociedad sobreprotege a los niños y no les da la oportunidad de resolver las cosas por si mismos. Yo comparto esa opinión, no podemos culpar de todo a la escuela, los padres somos también muy responsables de nuestros hijos, y si un chico, de 15 añazos, es incapaz de moverse en metro por una ciudad nueva, algo mal están haciendo en su casa. A todos nos da miedo ir dejando solos a nuestros hijos, darles autonomía cuesta, y la primera vez que va solo por la calle te quedas con el corazón encogido, igual que el primer día que llega a casa con su llave, porque no hay nadie dentro, o la primera vez que se va de viaje. Pero de eso se trata la educación, de irles dando alas a nuestros hijos para que poco a poco vayan volando solos, ¿no? Yo de verdad espero que a esa edad mis hijos sean capaces de superar pruebas similares. ¿y los vuestros? 

miércoles, 2 de abril de 2014

Hoy no me puedo levantar

Hoy no me puedo levantar. Ni ayer, ni antesdeayer. El cambio de hora este me ha dejado liquidada, por las noches no logro dormirme y por la mañana necesitaría que una tanqueta, o un carro de bomberos con manguera de agua me sacara de la cama. Nunca había acusado tanto el cambio de hora. En mi ciudad el periódico local siempre culpaba al cambio de hora de las derrotas del equipo de futbol, yo me reía mucho entonces de esa excusa, ahora me parece de lo más razonable. Yo no puedo con mi alma. Me consuela saber que otras madres me han comentado que les está ocurriendo lo mismo (curiosamente ahora que lo pienso, todas madres de familias numerosas, hete ahí un tema de estudio digno de tesis doctoral, ¿afecta más el cambio de hora a las madres de tres o más hijos? ).Os dejo, que me voy a tomar otro café.

martes, 1 de abril de 2014

Tenemos el verano encima, ¡socorro!

Hoy es 1 de abril. Estamos estrenando la primavera, pasada por agua, pero primavera. Tenemos la Semana Santa a la vuelta de la esquina, aunque este año viene tardía y aún nos quedan más de diez días para relamernos de gusto pensando en las vacaciones. Todo idílico, ¿verdad? El verano todavía se antoja lejano, más ahora que ha vuelto el invierno climatológico y seguimos con botas y abrigos. Así que todavía no pensamos en vacaciones estivales, nos limitamos a soñar con la primavera. ¡Grande error! Resulta que ya ha comenzado los plazos de inscripción para los campamentos de verano. Hay que decidir ya cómo colocas a los polluelos una vez que terminen el cole, que tres meses de verano son un largo páramo. Y eso supone decidir cuándo te coges las vacaciones, que como mucho serán cuatro semanas o un mes raspado, que es lo que tenemos la mayoría de los mortales proletarios, lo cual supone que tienes dos meses que solucionar, dos meses, ¡60 días!
Las madres de los amigos de tus hijos te preguntan si le vas a apuntar al campamento al que van los suyos. Las plazas en los campamentos municipales o puestos en marcha por algún institución sin ánimo de lucro se acaban el primer día que están disponibles, así que no hay tiempo que perder. Tu conciencia responsable te dice que el verano podría ser el momento para reforzar los idiomas, o los deportes, o la música. Te pones a mirar opciones de todo tipo, con pernoctación y sin ella, cerca de casa y en el extranjero, por semanas y por quincenas. Y todo ese estrés se multiplica por el número de hijos que tienes. Con el precio de algunos campamentos (¿qué les dan de comer? ¿blinis de salmón y caviar???? ¿tienen ópera en directo?) si tienes varios hijos casi te compensa contratar un monitor y montar tu propio campamento en casa. Y a todo esto el tiempo sigue corriendo en contra tuya. Dos noches llevo ya sin dormir dándole vueltas a las distintas posibilidades. No hay que me estrese más en el mundo que organizar el verano, creo que hasta le estoy cogiendo manía.
Y vosotros ¿qué hacéis con vuestros hijos en verano?




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