jueves, 11 de diciembre de 2014

La difícil gestión diaria de la familia numerosa

Lo he dicho muchas veces, me repito cual cebolla: si me hicieran un test de idoneidad como los que hacen a los padres de adopción no lo pasaba. Quizás para un hijo lograba dar el pego y me lo concedían, incluso para dos si me pillara en un día bueno, bien dormida y espabilada. Pero para tres, o sea para familia numerosa, ya os digo yo que bajo ningún concepto aprobaba. Así lo digo públicamente. Y ahora que vengan a mi casa los servicios sociales y lo hablamos cara a cara. No tengo reparo en comunicarlo. Y a diario tengo pruebas que me lo demuestran. 
Simplemente no me da la cabeza para gestionar la vida diaria. No me da. Es una cuestión de capacidad. Como cuando se te llena el disco duro del ordenador y te dice que borres algo para hacer espacio. Y mientras tanto el ordenador funciona lento y mal. Así tengo yo la cabeza. Sin espacio. Saturada. Y claro, eso produce fallos. Colapsos del sistema que una trata de sobrellevar mejor o peor. Pero claro, es que la gestión de mis días es, como poco, compleja. Como los de cualquier otra familia numerosa, ojo, que no me las voy a dar yo de ser más, en absoluto, ni más ni menos que cualquier otra familia con tres hijos (los que tienen más me parecen ya héroes y personas de una capacidad intelectual, moral y física sin duda muy superior, vaya por delante mi rendida admiración). Una locura. Todas las noches, una vez acostadas las fieras, su padre y yo celebramos una mini cumbre ejecutiva para coordinar el día siguiente, tú llevas, yo recojo, y cuando tú llegues, yo voy, y luego vuelvo y mientras tanto tú. y luego yo vuelvo. Y así a diario. Para no ir dejando a hijos por los caminos. Llevo todos los horarios apuntados en la agenda y la miro continuamente. Pero a veces ni aún así lo logramos.
Os pongo un ejemplo muy gráfico y muy revelador: el otro día me ofrecí a llevar en coche a mi hijo mayor y sus compañeros de equipo al entrenamiento de baloncesto. Al otro extremo de Madrid. Después de dejar a mi hijo mediano en clase de inglés. Y arrastrando a mi hija pequeña. Hasta aquí todo bien. Pero cuando tenía a los niños en casa listos para salir, voy a coger las llaves del coche y me di cuenta de que lo había dejado en el trabajo. Y no me había acordado hasta ese momento. Me quise echar a llorar. Me sentí fatal. Pero, en un ejercicio de autontrol que hasta a mí me admiró, les dije que el coche se había estropeado y nos fuimos en taxi. Espero que la clavada que me supuso me ayude a que esto no vuelva a ocurrir.
Y a vosotr@s? os ocurren también estas cosas? por favor, que alguna madre de familia numerosa se sincere y me diga que también le pasa, que me estoy sintiendo fatal!!!

 

12 comentarios:

  1. jajjaja eso nos pasa a todos los que tenemos por lo menos 3... yo mi cabecica no da para mas, entre el trabajo, la casa, los niños, la compra, la ropa,....una semana y media lleva mi hijo el mayor diciendome que necesita dos cuadernos para el cole y simpre me acuerdo cuando estoy ya con la oreja en la almohada.... en fin....

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  2. Jajaja.
    Tranquila, nos ocurren. Me dejo con más frecuencia de la recomendada las llaves en casa (un día si y otro también). El padre de las criaturas me las ha enganchado al abrigo, como si fuese una niña pequeña, pero ni con esas, cambio de abrigo y se quedan las llaves dentro. Ahora me han llenado la puerta y paredes aledañas de dibujos con llaves, y parece que funciona, a saber por cuanto tiempo.
    Me sorprende la naturalidad con la que mis cachorros responden a sus amigos cuando preguntan el porqué de tanta llave dibujada en la pared. No sé si me sorprende o me preocupa...
    Aquí quedarte en la calle con las llaves dentro de casa te puede costar un buen catarro, o la vida; de ahí nuestra afición a la biblioteca, que nos ha servido de cobijo en más de una ocasión, no hay mal que por bien no venga. Jeje.

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    1. Me parto con lo de las llaves!! voy a pedir que me las dibujen a mi también, porque también me pasa!!

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  3. Yo, de momento, solo tengo una, pero tengo hasta agendado en el outlook del trabajo los días que me toca recogerla de la guarde, sino soy capaz de olvidarla algún día... no quiero pensar lo que ocurrirá el día que tenga más, los de asuntos sociales aun están a tiempo de prohibírmelo

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  4. Tranquila. Jejeje. A mi también me pasa. Madre de tres y ando como loca: coordinando horarios, cumples, extraescolares, deberes, exámenes, mi trabajo,... !uf! Ahora, que te voy a decir una cosa: si no quieres pasarte las noches coordinando horarios con tu marido, pues lo haces tu solita !y listo! Que sí, que no es broma. Mi marido es autónomo y, además, no sabe decir que no a nadie, o sea, que antes de las 10 de la noche no le veo por casa, asi es que la vida familiar me la gestiono yo solita. Si !una páliza! !acabo reventada! Pero ya lo iba a estar de todas formas, asi es que por lo menos me evito las noches de coordinación y planificación estrtégica.
    !Hala! ¿a que visto así, no está tan mal? Siempre puede haber alguien peor que tu. Y no me quejo (o sea, no mucho) porque sé que siempre puede haber alguien peor que yo.
    ¿a que te he alegrado el dia?
    Quien no se consuela....

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  5. Yo también me confieso: estoy perdiendo la cabeza y ahora en esta época más. Que si disfraces, fiestas del colegio, amigos invisibles y preparación de villancicos, a mí me va a dar algo. De verdad, que duro es sobrevivir a la Navidad siendo madre de familia numerosa.
    Voy añadir a mi curriculum: secretaría, cocinera, chófer y payasa. Bueno que contaros que ustedes no sepáis.

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  6. Pretender que, trabajando a jornada completa, cuidando al menos a tres, cuidar de la casa y que todo fluya sin contratiempos, es, simplemente una utopía.
    No existe la perfección ni debe existir el agobio de querer llegar a todo. Somos humanos y a todos los papás de, al menos tres, nos ha pasado alguna vez.
    Por cierto, creo que sí pasaríais la idoneidad. Cuando alguien se ocupa y se preocupa tanto es porque le echa muchas ganas para que el día a día de toda la familia sea lo mejor posible y eso, para mí, es mucho.
    Un abrazo.
    Una madre de 2+1 :-)

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    1. Tú crees que sí paso la idoneidad, entonces? pues gracias!!!

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  7. Tengo una familia igual de numerosa que la tuya con los ninhos más pequenhos. Vivo en el extranjero (véase cómo escribo nuestra querida letra) y no tengo abuelos en la ciudad, además de que el "servicio", ése que viene todos los días y en Madrid casi toda familia con padre y madre trabajando tiene, no hay quien lo pague. Yo no sólo pienso que no pasaría ningún test de adopción, a veces pienso que un vecino en uno de mis ataques de NOPUEDOMASYAESTABIENOSHEDICHOQUEOSVISTAISDEUNAVEZYDEJEISDEPELEAROS me denunciará y me los quitarán. Ante todo mucha calma! Ommmmmmmmmmmmm

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  8. Yo soy madre reciente de familia numerosa, tengo un niño con cuatro años y dos mellizos de 11 meses. trabajo todo el dia a jornada partida, dos horas de descanso en la comida, que tengo que aprovechar para recoger a niños y trasladarlos a la casa de los santisimos abuelos que les toque quedarse con las prendas, si a eso le sumamos noches sin dormir, que son la mayoria, te aseguro desde mi poca experiencia que el "disco duro" lo tengo que resetear varias veces al día......jajajja

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