martes, 4 de noviembre de 2014

El parto y otros lugares para ejercer de padre

Puede que mi cuñada no me lo perdone nunca. Pero me salió del alma. Estábamos hablando del curso de preparación al parto al que iban a asistir como padres primerizos  y les solté que "el papel del padre en el parto está muy sobrevalorado". Quizás no habría debido decirlo, con la ilusión con la que iban a ir los dos a su primera clase de preparación para tal momento, pero es que lo pienso verdaderamente. Nunca he entendido la insistencia en que los hombres estén presentes en el parto, es decir, para ellos puede resultar conmovedor y emocionante asistir al nacimiento de su criatura, pero desde un punto de vista práctico a la madre le aporta más bien poco tirando a nada. Esa al menos ha sido mi experiencia, si la vuestra ha sido otra estaré encantada de escucharla, me tragaré mis palabras y comenzaré a recomendar fervientemente que los hombres os acompañen a parir.
En mis tres partos el hombre más importante ha sido el anestesista. En ese terrible calvario el hombre solo sirve para le insultes por haberte metido en tamaño embrollo. Eso si no está desmayado y no tienen que asistirle a él, porque en el parto de mi primer hijo casi tuve yo que tranquilizar al padre. Al tercer parto directamente no llegó a tiempo y, si os soy sincera, no le eché de menos.
Pero, queridos padres novatos o primerizos, deseosos de ejercer a tope vuestra recién estrenada paternidad, no os preocupéis, que eso sí, a partir de que el niño respira por primera vez fuera del vientre, se abre un enorme mundo de oportunidades para vosotros. Ahí sí que son imprescindibles los padres. Y necesarios.
Y os preguntaréis que a qué viene esto. Pues a que últimamente estoy constatando con preocupación que la implicación de los padres no acaba de ser la que debiera. Y no me refiero a esas terroríficas estadísticas que nos recuerdan continuamente que las mujeres realizan el doble de horas de tareas del hogar y de cuidado de seres dependientes, que las lees siempre pensando que eso ocurre en otras casas y otros contextos muy diferentes al tuyo. No, me refiero a casos de amigas cercanas, muy modernas ellas, emparejadas con chicos megamodernos ellos, y megaliberales y megaenrollados. Y que, sin embargo, a la hora de la verdad entran en pánico porque no son capaces de quedarse solos con sus hijos. Y se ponen nerviosos. Y exigen que la madre, que ha salido por primera vez en seis meses de casa por la noche, vuelva corriendo a casa para calmar a la criatura que llora. O se quejan cuando ella vuelve después de haber estado todo el día fuera trabajando y se encuentra la casa hecha un desastre y los niños poco menos que sin cenar, y naturalmente sin bañar. Dicen los expertos en estos temas que las mujeres hemos hecho un camino largo y duro para salir del hogar y ponernos a currar fuera, y que los hombres todavía no han terminado de hacer el camino paralelo que les toca hacer a ellos, es decir, desde el trabajo al hogar. Chicos ¿a qué esperáis? ¿no os parece que ya va siendo hora?
P.S. Naturalmente hay excepciones. Los padres megaimplicados y megapresentes, capaces de afrontar sin despeinarse ni alterarse la logística diaria de sus churumbeles, que haberlos haylos, no tengo duda, por favor sírvanse escribir al Instituto Roslin de Escocia para proceder a su inmediata clonación.

15 comentarios:

  1. jajaja qué bueno Isabel! mi marido si te soy sincera no hizo gran cosa en el parto, los partos, pero bueno sí que tuvo su papel... en el primero no tanto porque yo llegué sola pensando que no estaba de parto y pasé las contracciones sola, y para cuando llegó yo ya estaba con la epidural y casi levitando, sólo sirvió para sujetarme la cabeza a la hora de empujar... pero estaba ahí, y me gustaba verle... y con el segundo me aguantó desde las ocho de la mañana que llegamos al paritorio hasta las seis de la tarde que salimos, y sin comer ni tomar un café, porque no le dejaba escaparse por si acaso justo en ese instante la criatura decidía hacer el camino que le faltaba... y hasta me puso una lavativa él, en fin eso creo que para nuestra vida de pasión no fue una gran idea, pero para nuestro amor sí que lo fue... en cuanto a su implicación práctica, cuando a mí me parece que no sirven para nada es enl primer año desde que nace el bebé... si le ponía el pañal estaba mal puesto, si le decía que le pusiera crema se pasaba horas para encontrarla, si le daba el biberón él la criatura lloraba más y si le pedía algo a mitad noche tardaba tres horas en saber dónde estaba y para qué... mi marido es un ser lúdico y es maravilloso para jugar y para educar y hasta para cocinar, pero de eso a cuidar, va un trecho!!!

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  2. Me siento totalmente identificada con tu post, y eso que yo sólo he tenido uno. Y obviamente si clonan a alguno, me pongo en lista de espera para adquirir uno.
    http://leidovividovisto.blogspot.com.es/

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  3. Sinceramente, creo q cada uno cuenta la feria como le va en ella, siento q el padre de tus criaturas no haya sido de utilidad en los partos, yo la verdad creo que mi marido me facilitó mucho ambos, sobre todo el segundo, en que la epidural me la pusieron mal y fue un horror.
    Con él al lado me sentía tranquila, tiene mucha paciencia y no se altera, con lo cual consigue relajarme y eso precisamente es lo q necesitaba en aquellos momentos.
    No sé si has parido en la privada o en la Seguridad Social, en mi caso fue en la Seguridad Social y puedo asegurarte que el que te dejen sola en una habitación dilatando, no contribuye en nada a que estés a gusto, yo NECESITABA a mi marido allí conmigo.
    En cuanto al después, desde q salimos del paritorio en ambos casos con el bebé enganchado en mi teta, él dijo, tú lo alimentas, yo me encargo de los pañales.
    A día de hoy q estamos finalizando la operación pañal con la pequeña, cuando él está en casa, siempre es cosa suya, la nena, se dirige a él y le dice, "papá caca" o "papá pis".
    El primer pañal no lo pondría bien, pero todo es cosa de práctica...si no le dejas ponerlo, nunca aprenderá.

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  4. ay Isabel! qué razón tienes! el padre de mi criatura tan sólo sirvió para avisarme de cuando me llegaba la contracción. Él veía el gráfico y sabía antes de que llegara el dolor, que me iba a doler, y me apretaba la mano, y yo media hora antes, ya estaba en tensión.
    A partir de ahí, para lo único que sirvió fue para empeorarlo todo. Puedo decir que lo único que hizo bien fue abandonarnos.

    Los que han llegado después, pues lo han hecho lo mejor que yo les he dejado porque en mi caso, la machista soy yo. La que cree que mejor que yo no lo puede hacer nadie. La que prefiere que si alguien tiene que equivocarse, que sea yo, que para eso me dieron los puntos.

    En definitiva, que creo que las mayores machistas somos nosotras mismas y la forma en que nos educaron porque si hay una madre trabajadora que prefiere sentirse mujer antes que madre, que no se siente realizada siendo madre, sino mujer. Una madre que prefiere sacar a sus hijos al cine antes que jugar a hacer pizzas en casa, una madre que prefiere organizar la fiesta de cumpleaños en una piscina de bolas antes que en su propia casa......
    Porque en el momento que nos encontramos con una madre que es imperfecta, la miramos de arriba a abajo mientras asoma a nuestra cara un gesto de disgusto seguido por una sonrisa de superioridad

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  5. Pues yo no puedo estar más en desacuerdo. Yo tuve un parto sin epidural y me alegraba que estuviera ahí. Saber que estaba ahí, aunque no quisiera que me hablase me tranquilizase. Es la persona que más quiero. ¿Por.qué no estar con ellas?

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  6. En lo del parto no puedo estar más de acuerdo! (Aplausos) es que es así, queda bonito romántico y muy mono decir que ayudan una barbaridad y a lo máximo que puedo entender es que no estorben (no se mareen, no te agobien etc) eso ya lo daría como el mayor triunfo.
    Hay otros momentos para hacerlos intensos y preciosos, en esos estas a lo que estás como para atender a nadie o sentirte mal o agobiada por los intentos de tu marido y no lo digo a mal, es q salvo que sean médicos ninguno está preparado, si yo pudiera me libraba pero a nosotras es lo que nos queda.
    Otro motivo más es que a mi fuera de un parto no me gusta agobiar molestar y respeto mucho la intimidad de cada uno con lo que tampoco me mata de gracia que me vea en tales situaciones mientras hace esfuerzos en parecer q controla la situación.

    Lo mismo en la crianza, muchos les entra miedo, en mi caso siendo honesta se queda con ellos perfectamente, pero jamás con la soltura que yo tengo, a veces hay cosas que no da, y yo me pregunto cómo pueden ser tan limitados?? Es nuestro instinto? Es que no ven la necesidad porque estamos nosotras? No lo sé, pero seamos sinceras es mayormente lo que hay.
    Saludos!
    Gema

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  7. Pues yo tendré que enviar al mío a que lo clonen… Reconozco que durante el parto, que tuvieron que usar fórceps, el anestesista se merecía un pedestal, pero si no hubiera estado mi husband al lado el susto de verme rodeada de unas 10 personas solo para sacar al niño hubiera sido mayor. Y en el después… El crío se le duerme más rápido a él, cambia pañales y da biberones si hace falta, tan bien como lo haría yo. Y desde que me casé no me hago ni una tortilla francesa. Así que queja ninguna. Es muy despistado y puede tardar 10 minutos en encontrar algo que tiene delante de sus narices, pero es que si fuera perfecto sería todo muy aburrido, que las risas que me pego a su costa no tienen precio :)

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  8. Siempre que te leo suelo estar deacuerdo contigo pero en este caso no es asi, a mi me sirvio y mucho la compañia de mi marido en los dos partos. El me animaba a seguir,me daba energia y me sentia mas segura con sus palabras de cariño,esas palabras que solo sabe decirte alguien que te ama de verdad no un desconocido, yo me sentia mas fuerte y no desfallecia a la hora de empujar. No se enmi caso fue muy hermoso poder recibir a nuestros hijos los dos a la vez, se que si el hubiera podido se hubiera quedado con todos los dolores e incomodidades.

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  9. En mi primer parto mi santo fue fundamental para mí, me ayudó mucho y seguimos traumatizados los día por tener una cesárea de urgencia en los últimos minutos, los dos solos, sin saber qué pasaba, etc. En el segundo fue todo mucho más rápido y yo no veía camino, ni padre ni rabo de gaita. Lo otro, mi marido hizo el piel con piel porque yo estaba durmiendo la mona, puso el primer pañal de sus dos hijos, etc. Como pasa en muchas ocasiones, la mayoría del trabajo con los niños me la como yo, pero no se le ocurriría llamarme tal y como tú lo cuentas. Es tremendo.

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  10. En lo del parto te doy la razón del todo: el mío se tomó el primero como si fuera más suyo que mío, incluso practiba más que yo y me corregía y todo (algo que como supondréis me encantaba). Pero en el momento preciso no llegó a tiempo, y no porque fuera rápido, sino por todo lo contrario, fue tan lento que nos dijeron que faltaban horas y se fue a casa a dormir. Cuando llamando exhaustivamente conseguí despertarle ya no llegó a tiempo. Lo malo fue que como tenía mi DNI en mis papeles pone "Fulanita de tal (que dice ser al no aportar documentación ninguna) dio a luz a las XXXX".
    Eso sí, quedarse solo con los dos sin problemas. A él nunca le han afectado los llantos, puede incluso estar leyendo con uno de ellos llorando a gritos a su lado, y tampoco le afecta que vayan sucios, que la casa se caiga de mierda ni que coman jamón de york. En eso soy muy afortunada.

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  11. No, no estoy de acuerdo. Ese es un estereotipo de padre/marido muy manido. ¡Ni que nosotras fuéramos madres perfectas desde el principio! Mi marido me ayudó mucho durante las contracciones y en el parto. Me alegre de que estuviera allí (no entiendo a las madres que se ponen a despotricar contra el marido cuando están pariendo, ni que ellas no hubiesen tenido algo que ver en ello). Y después, todo un as con las peques: las bañaba, les cambiaba el pañal, les daba de comer...Todo igual o mejor que yo.
    ¿Dónde esta el sitio ese para que lo clonen?

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  12. Me parece bastante acertado tu post, en lo del parto la verdad que la compañia viene bien en esos momentos pero despues de eso, oye, el padre es padre al mismo tiempo que nosotras somos madres, y nadie nace sabiendo con lo cual todos aprendemos, me parece que mucha culpa la tenemos nosotros mismas que en el afan de ser super mujeres y super madres no damos oportunidad a ellos a hacer las cosas y a implicarse, que no lo hacen bien a la primera, pues lo haran a la segunda o tercera o de la manera que les salga, instinto, no es asi la maternidad tambien? En mi caso tuve mellizos y al padre no le quedo otra que implicarse al 100% desde el primer instante y alli que estuvo y esta y aprendio al igual que yo asi que estoy segura que si los dejais hacer... pues lo haran.

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  13. Mi experiencia es diferente, Las dos veces que he dado a luz tuve la suerte de tener a mi marido conmigo, el no hizo nada esta claro, para eso esta el personal de sanidad, pero solo su presencia, tener a quien darle la mano en medio de un dolor tan grande me parece una suerte. Es que en este mundo tan medicalizdo en que damos a luz es muy triste estar sola. Y por mucho que ahora se apoye el hecho de darle enseguida el bebe a la madre, siempre lo cogen un minimo de tiempo para lavarlo, vestirlo, yo estoy muy contenta de que mi marido haya podido estar alli, en esa partecita que yo no pude ver.. Y por ultimo creo que para un padre, ver lo que es el nacimiento es una parte importante, creo que asi pueden entender mejor porque un bebe los primeros meses esta tan pegado a su madre,,

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  14. Hola, yo ofrezco al mío para que lo clonen. En el día a día a veces, es un poco neura ¿quien no?. Pero en el parto fué el mago que me evitó el dolor de las contracciones con masajes y mucha paciencia, colaboró a que la lactancia fuera un éxito...y ahora es una belleza verlo a cargo de la peque, y además hace mermeladas buenísimas ;)

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  15. Me sumo a las que quieren clonar su pareja. En mis dos partos mi pareja fue soporte físico y emocional (los dos partos en casa). Durante la cuarentena, mientras yo me recuperaba y amamantaba constantemente (el primero y el segundo en tándem) él se encargó de cocinar, limpiar, poner lavadoras y tenderlas...vaya, casi toda la logística de la casa. Nacido el segundo, incluyo en la lista baño y vestimenta de la hija mayor :)

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