martes, 2 de septiembre de 2014

Instrucciones para sobrevivir a la vuelta de las vacaciones (y 2)

Ya estamos todos de vuelta en casa. Con un poco de suerte tu lavadora habrá sobrevivido a la sesión intensiva de lavados y tus hijos estarán absortos en los juguetes, lo que te dará algo de tiempo para empezar a pensar, como si fuera todavía algo lejano, en la vuelta al cole, ese momento que marca un antes y un después en nuestras vidas. La tarea no es fácil, pero siempre es posible hacerla más llevadera.

- Los expertos aconsejar empezar por las tareas más gratas para hacer más llevadero el trago. Os confieso que llevo un rato pensando y no se me ocurre ninguna por la que empezar, desde luego, no el forrado de libros, ni el marcado de ropa.... ¿quizás el abastecimiento de galletas, zumos y demás para las meriendas?
- -Destierra cualquier tentación de acometer el cambio de armario. El tiempo está siendo generoso con nosotros y nos está regalando un final del verano bastante caluroso, así que con un poco de suerte podremos iniciar el cole con ropa veraniega (siempre y cuando tus hijos no lleven uniforme, claro está) y así postergar para más adelante, cuando ya estemos plenamente adaptados a las nuevas obligaciones y las vacaciones hayan quedado muy atrás.
- Lleva todo a cabo de manera progresiva. No es necesario forrarse 20 libros una sola noche, ni poner en orden tres estuches, ni preparar todos los uniformes de golpe.
- Irse adaptando a los nuevos horarios. En esto hay dos escuelas: la adaptación progresiva , es decir, cada día les metes media hora antes en la cama y por la mañana idem con los levantares. O la escuela favorable de la terapia de choque, a saber, pasar directamente de los horarios libres de las vacaciones a la disciplina militar del curso escolar. Os confesaré que este año yo soy casi más partidaria de la segunda opción-  aunque les cause jetlag-  porque estoy postergando al máximo mi inexorable transformación en madre sargento, que luego me quedan muchos meses de servicio por delante.
- A falta de becas para libros -ay, qué nostalgia de aquella tarjeta de cien eurillos por niño, qué tiempos aquellos- tira de agenda y pide libros escolares sin pudor. Siempre puedes alegar motivos ecológicos (la reutilización es buena para el medio ambiente). Y participa en todo sorteo posible. Hoy mismo puedes participar en este del  Club de las Malas Madres. Y mañana mismo, aquí en vuestro blog, lanzaremos un sorteo que os tenéis que perder por nada del mundo, avisad@s quedáis.
- Y last but not least, no destierres por completo las alegrías veraniegas. Reducir drásticamente de un día para otro el consumo de helados y cervezas con limón puede ser altamente contraproducente.


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