martes, 30 de septiembre de 2014

Grandes hitos del mes de septiembre

Ahora está muy de moda lo de poner por escrito tus momentos felices del día. Para no olvidarlos y, sobre todo, para darnos cuenta de que la felicidad está en lo pequeño, en las nimiedades del día a día. Os confieso que yo no soy muy de hacerlo, primero porque no me da la vida. Y segundo, porque creo que tiendo a disfrutar bastante cada momento de felicidad, creo que soy plenamente consciente de ellos. Pero algo que sí creo que deberíamos hacer es autofelicitarnos por todo lo que hacemos, por lo menos darnos cuenta de todo lo que tenemos entre manos, de todo lo que sacamos adelante, que es mucho, porque a veces nos sentimos agobiadas (y aquí, queridos lectores del sexo masculino, estoy hablando conscientemente en femenino porque me estoy refiriendo a todas esas heroínas anónimas que somos todas y cada de las madres de familia del planeta Tierra) y pensamos que no llegamos a nada, cuando en realidad estamos llegando a mucho. Así que aquí procedo a dar paso a este pequeño e íntimo momento de autobombo y autoaplauso. Os animo a todas a hacer lo mismo. Estos son mis logros del mes de septiembre:
- Adaptación a los nuevos horarios. Hemos adelantado la hora de irse a dormir en casi dos horas, lo cual, unido al cuarto de hora que han anticipado la entrada en el cole, nos ha producido a todos una sensación muy parecida al jetlag. Aún estamos recuperándonos y confio en haberlo logrado antes del cambio de hora de final de octubre.
- Procesamiento y prueba de vestuario. Concretamente ocho bolsas, bolsones para ser exactos, de ropa. Un metro cúbico. Una habitación llena de prendas. Tres horas de pruebas, voluntarias y forzadas. De nuevo he vuelto a desear ser rica y no tener que aceptar herencias, ni guardar ropa de un niño para otro y poder ir directamente a la tienda a comprar todo lo que les hiciera falta cada temporada. Pero como no lo soy, me toca dedicar varios días al año a esta ingrata tarea. Me consuela pensar que los niños están ya preparados para cualquier adversidad metereológica.
- Gestión de un presupuesto menguante para hacer frente a gastos al alza. Tiritando tengo la cuenta corriente con la lluvia de recibos y la imposibilidad de reducir gastos (debo confesar que el único gasto que he logrado reducir ha sido el de agua caliente, aún no he podido valorar si esto ha tenido alguna repercusión en la higiene familiar).
- Gestión del talento. El gran dilema del mes de septiembre es decidir a qué apuntas a cada niño, en qué inviertes tu escaso tiempo y aún más escaso dinero. Cuando yo era pequeña, mi madre nos llevó a los tres hermanos a clases de música, y la profesora le dijo a mi madre que conmigo no merecía la pena que tirara el dinero. Probablemente no fue muy pedagógico, ni muy bueno para mi autoestima, y desde luego fue nefasto para mi educación musical, pero ese dinero que se ahorró mi madre. Ahora yo estoy en ese dilema de qué aptitudes desarrollar en mis polluelos.
- Y esto me lleva a la siguiente tarea: Planificación eficaz del tiempo, apuntando a cada niño al menos una actividad motora, de manera que una sola persona, sin superpoderes, sea capaz de llevarlos a todos de un lugar a otro, sin que peligre su vida ni su salud mental. Hasta que no empiece el mes de octubre y comiencen todos sus extraescolares no seremos capaces de comprobar el éxito de esta empresa que me ha hecho pasar varias noches en vela.
- Gestión de crisis. No una sola, sino varias. Desde yo no desayuno, ni me visto, ni me muevo, ni me levanto. Hasta no quiero ir al cole, ni hacer deberes, ni aprender a leer ni a multiplicar.
 - Motivación del equipo. Para que las cosas funcionen bien es importante que todos sean conscientes de lo que tienen que hacer y lo acometan con entusiasmo, ya sea levantarse para ir al cole, recoger los juguetes o poner la mesa. Y lo verdaderamente difícil de esto es motivar a los demás cuando la primera que está desmotivada es una misma. No quiero madrugar, no quiero que se acabe el verano, no quiero ser mayor.
- Mediación en conflictos. Después de la tregua veraniega, en la que sea porque estábamos todos más relajados o porque la vida al aire libre propicia la serenidad y la paz, el regreso a la rutina ha venido acompañado de un incremento de los enfrentamientos entre los tres hermanos, con un nuevo factor a tener en cuenta: la niña ha aprendido a dar puñetazos.
- Planificación de los menús de la nueva temporada, adaptándolos a la climatología inestable. Se acabaron las ensaladas de patata y los gazpachitos, ahora toca pasarse a la legumbre y las sopas para dar energía.

La verdad que viéndolo todo así apuntado una cosa detrás de la otra entiendo por qué estoy literalmente extenuada. Solo me consuela pensar que ahora el resto del curso va a ser pan comido (el que no se consuela es porque no quiere...). Y eso sí, creo que voy a hablar con alguna escuela de negocios para que me convaliden al menos un trimestre de un MBA.
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6 comentarios:

  1. Sólo un trimestre???? yo creo q tendríamos q poner en el CV q somos madres...y las de familia numerosa tener un plus... menuda eficiencia y eficacia!!!

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  2. Si logras hacer todo eso, ya haces más que el presidente del gobierno y sus ministros.

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  3. Totalmente de acuerdo!. Trabajo en una agencia de comunicación y sí tuviera que decir cuál es mi trabajo como madre, diría que planifica como una directora de cuentas, ejecuta como un ejecutivo y gestiona las crisis como una directora. Si no es posible convalidar, que por lo menos nos den unas vacaciones suplementarias ;), Marisa

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  4. Totalmente de acuerdo Isabel! Sí tuviera que hacer un símil con mi trabajo, diría que cuando soy madre, planifico como una directora de cuentas, ejecuto la estrategia como un ejecutivo y gestiono las crisis como un director de agencia, así que que nos convaliden un curso entero!, Marisa

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  5. Eres una campeona! yo creo que te deberían convalidar todo el MBA...Yo sigo en la ingente tarea de la ropa que se hereda/guarda/etiqueta y como siga tardando tanto se me junta con la Navidad.
    Por cierto, sigo recomendando tu libro! te acuerdas de una matrona embarazada en la Feria del Libro? ya voy por el tercer retoño! y sigo fiel a tu blog!

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  6. uff....y no teneis abuela!!!!

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