viernes, 25 de abril de 2014

Un gran consejo de mi ginecóloga

Tengo una ginecóloga estupenda. Una mujer tranquila y tremendamente empática. Ella es también madre de tres hijos, y muy conocedora, y por tanto muy comprensiva, con las vicisitudes a las que estamos sometidas las madres de hoy en día. Me regaña con cariño cuando dejo de tomar algo que me ha recomendado o me hago la remolona para ir a revisión. Se preocupa por mis bajos y mis altos (que mantiene controlados mediante esos avances médicos a los que tanto debemos las mujeres pero que yo, sin embargo, tanto odio: la citología y la mamografía). Y además  se interesa por mi bienestar general, por si estoy muy estresada, si me siento bien... En  una de las últimas revisiones le conté que no lograba recordar nunca tomar una medicina natural que me había recomendado para el síndrome premenstrual ni hacer los ejercicios de kegel que tan bien vendrían a mis maltrechos músculos vaginales. Y me dio entonces un consejo que se me ha quedado grabado: "Por lo menos mea, hija, por lo menos mea". Y os cuento esto porque son las doce de la mañana y me estoy meando, que no sé cuanto tiempo llevo conteniendome y me va a reventar la vejiga. Y esto desde luego no puede ser bueno. (Si alguna queréis el contacto de mi maravillosa ginecóloga podéis pedírmelo por mensaje de mail).



3 comentarios:

  1. jajaja me encanta, yo meo veinte veces al día y más bien tengo complejo de vejiga demasiado pequeña!!!

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  2. Yo sólo tengo una hija y Dios! que dificil es ir al baño con ella.

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  3. jajaja me ha encantado. Genial...

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