martes, 1 de abril de 2014

Tenemos el verano encima, ¡socorro!

Hoy es 1 de abril. Estamos estrenando la primavera, pasada por agua, pero primavera. Tenemos la Semana Santa a la vuelta de la esquina, aunque este año viene tardía y aún nos quedan más de diez días para relamernos de gusto pensando en las vacaciones. Todo idílico, ¿verdad? El verano todavía se antoja lejano, más ahora que ha vuelto el invierno climatológico y seguimos con botas y abrigos. Así que todavía no pensamos en vacaciones estivales, nos limitamos a soñar con la primavera. ¡Grande error! Resulta que ya ha comenzado los plazos de inscripción para los campamentos de verano. Hay que decidir ya cómo colocas a los polluelos una vez que terminen el cole, que tres meses de verano son un largo páramo. Y eso supone decidir cuándo te coges las vacaciones, que como mucho serán cuatro semanas o un mes raspado, que es lo que tenemos la mayoría de los mortales proletarios, lo cual supone que tienes dos meses que solucionar, dos meses, ¡60 días!
Las madres de los amigos de tus hijos te preguntan si le vas a apuntar al campamento al que van los suyos. Las plazas en los campamentos municipales o puestos en marcha por algún institución sin ánimo de lucro se acaban el primer día que están disponibles, así que no hay tiempo que perder. Tu conciencia responsable te dice que el verano podría ser el momento para reforzar los idiomas, o los deportes, o la música. Te pones a mirar opciones de todo tipo, con pernoctación y sin ella, cerca de casa y en el extranjero, por semanas y por quincenas. Y todo ese estrés se multiplica por el número de hijos que tienes. Con el precio de algunos campamentos (¿qué les dan de comer? ¿blinis de salmón y caviar???? ¿tienen ópera en directo?) si tienes varios hijos casi te compensa contratar un monitor y montar tu propio campamento en casa. Y a todo esto el tiempo sigue corriendo en contra tuya. Dos noches llevo ya sin dormir dándole vueltas a las distintas posibilidades. No hay que me estrese más en el mundo que organizar el verano, creo que hasta le estoy cogiendo manía.
Y vosotros ¿qué hacéis con vuestros hijos en verano?




3 comentarios:

  1. Yo este año no tendré ningún problema, mi marido se queda en paro así que tendré monitor en casa y gratis... En fin hay que ver la parte positiva de la vida.

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  2. Yo tengo 4 hijos así que efectivamente sale mejor que me monte mi propio campamento. He contratado una aupair para que les hablé en inglés y los entretenga. Lo hice el año pasado y salió estupendo.

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  3. Yo sólo tengo dos, pero llevo ya dos años pasando los veranos con una aupair y es una solución fantástica!

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