martes, 30 de abril de 2013

Cambio de armario reversible

Y sí, me precipité. Con lo del cambio de armario, sí.  Muchas me advertisteis, que si hasta el 40 de mayo no me quitara el sayo... Después de varios días pasando mucho frio con los pantaloncitos ligeros y las cazadoras primaverales, qyer tuve que claudicar y subirme a los armarios al amanecer para sacar, con mucho esfuerzo y mucho enfado, un pantalón de pana para cada criatura, unas botas y un plumífero. Ya sé que había jurado, y certificado aquí por escrito, que no lo haría hiciera el tiempo que hiciera, pero ayer los pequeños se iban a una granja en la sierra y estaba nevando, y claro, una no es de piedra.

lunes, 29 de abril de 2013

El maratón de la maternidad

"Tener tres hijos es, al fin y al cabo, como completar una carrera de ultrafondo". Y no lo digo yo, que digo muchas tonterías, no, lo dice una autoridad en la materia, en ambas materias, en lo de correr y en lo de la familia numerosa: la atleta Vanessa Reiga, que ayer ganó el maratón de Madrid y fue recibida en la meta por sus tres retoños.

jueves, 25 de abril de 2013

Elogio del hijo único

Los hijos únicos tienen muy mala prensa. Que sin son de esta manera, que si son de la otra. Yo sospecho que todo obedece a una campaña destinada a fomentar la procreacion masiva para garantizar ese cada vez más incierto futuro de las pensiones y todo eso. Yo misma me lo creí, y me decidí a tener familia numerosa, para que mis hijos crecieran con hermanos, y aprendieran a compartir y tuvieran compañeros de juegos. A día de hoy os puedo asegurar que han aprendido a compartir mayormente porrazos e insultos y que son compañeros de peleas, tirones de peleas, y batallas campales de todo tipo. No hay día que no tengamos una. Para ser exacta, no hay hora que no tengamos una.
La frase más repetida en mi casa, con diferencia, es que fulanito me ha chinchaoooooooooooo. Y ahí empieza toda una labor de investigación, digna de Sherlock Holmes, para comprobar quién ha chinchado a quién primero y en qué terminos, si han sido verdaderamente ofensivos y dignos de recibir esa contundente respuesta (un mandoble bien dado, una patada en la espinilla...). Ante la incapacidad de tener una visión objetiva de lo que ha ocurrido, últimamente estoy optando por castigar indiscriminadamente -en un acto de injusticia que me acabará llevando al Tribunal de la Haya a juzgar por los gritos de los implicados- al chinchado y al chinchador (que al fin y al cabo son papeles reversibles que desempeñan alternativa e incluso simultáneamente). Os aseguro que estas peleas son, con mucho, lo más agotador de nuestra ya agotadora cotidianeidad. Me ponen a prueba desde que abro un ojo por la mañana hasta que lo cierro por la noche. La semana pasada tuvimos una tregua de un par de días, porque el mayor se fue con el colegio de viaje de estudios. Y el mediano, que en su rol de niño sandwich está indefectiblemente implicado en todas las broncas que tienen lugar en casa, de repente parecía otro niño. Tranquilo, sereno, pacífico! Nadie chinchaba a nadie. Y sin venir a cuento, una noche me soltó, "pues ahora que no está M. estoy de lo más contento, sin nadie que me chinche". Sin nadie que me chinche.... Os aseguro que esa frase me quitó el sueño esa noche. Y de verdad que no pude evitar pensar que a este niño le he amargado la infancia con tanto hermano...


miércoles, 24 de abril de 2013

Una sorpresa cada mes

Atención: corte para publicidad. Si esto fuera un programa de la tele, el locutor anunciaría que da paso a los anuncios. Como no lo es, os aviso yo.

¿Te imaginas recibir cada mes una caja llena de sorpresa para ti y tu bebé? Eso es lo que puedes conseguir si te suscribes a Nonabox, con quien hoy empezamos a colaborar. Cada mes te llega una cajita, adaptada a la edad de tu bebé, con lindas sorpresas. La última tenía un arrullo divertidísimo, una correa portachupetes monísima, un mordedor o una deliciosa crema hidratante. No solo te descubren productos, sino también marcas supermolonas. Además de un capricho para una misma es un regalo ideal para esa amiga o familiar que acaba de tener un bebé.
P.S. Con el cupón descuento MIVIDACONHIJOS tendréis un 10% de descuento.

martes, 23 de abril de 2013

Feliz Día del Libro

Hoy es el Día del Libro, echaos a las librerías, a las bibliotecas, a las casetas de Sant Jordi (toda una fiesta de la lectura, qué maravilla), cargaos de libros, para vosotros y vuestros polluelos. Comprad libros serios, libros de humor, libros tiernos, libros de aventuras, cómics o ensayos. Pero comprad. Y leed. Explorad las novedades, pero profundizad en los clásicos, que siempre queda algo por leer. Mostrad a vuestros hijos los libros que guiaron vuestra infancia y adolescencia, que pocas cosas unen más que el amor por un libro, el intercambiar anécdotas y pasajes, el recordar sus mejores momentos (mi hijo mayor y yo llevamos días inmersos en una verdadera competencia para contarnos el uno al otro las mejores batallitas de El pequeño Nicolás, uno de los hitos de mi infancia y ahora de la suya)

lunes, 22 de abril de 2013

¿Los niños españoles están mejor vacunados?

Desde toda España me habéis mandado comentarios explicándome si en vuestra comunidad se vacuna o no, gratis o pagando, contra la varicela. Millones de gracias. Mucho he aprendido sobre el tema, y además he preguntado a la pediatra para quedarme tranquila de si con esta vacunación durante la infancia van a estar protegidos durante toda la vida. Y sí, con las dosis previstas en el calendario quedarán protegidos para siempre. Y parece ser que Madrid es de las pocas comunidades donde se vacuna (o vacunaba) gratis, mira por dónde no estaba yo al tanto de esto. Desde luego es un absurdo tremendo no tener un calendario único de vacunas en toda España, pero sería muy triste que el calendario único que se ponga en marcha unificara a la baja. Creo que voy a modificar mi línea de presentación (en el lateral del blog) para decir que vivo en Madrid, "uno de los lugares más hostiles del mundo para criar niños, pero donde mis hijos fueron vacunados gratis contra la varicela".

Los niños españoles están mejor vacunados

Esta es la Semana Europea de la Vacunación. Y por eso os voy a contar que en Semana Santa estuvimos de vacaciones con unos amigos ingleses, padres de tres criaturas. La niña mayor tenía varicela, y mi amiga me escribió antes de vernos para avisarme por si yo quería cambiar de planes para evitar una epidemia. Yo, que como el 75% de los padres españoles desconoce las vacunas que debe ponerse su hijo y se limita a seguir las instrucciones del centro de salud, pregunté a la pediatra de mis hijos, que me informó de que estaban convenientemente vacunados contra la varicela. ¡Bendita vacuna! Los tres hijos de mi amiga, que no habían sido vacunados porque en Inglaterra el calendario de vacunación es mucho más raquítico que el nuestro, fueron cayendo uno tras uno, llenándose de granitos, y los mios se mantuvieron sanos como manzanas. En mi vida me he sentido más orgullosa de nuestro sistema de salud, de su calendario de vacunación, de nuestros pediatras. Y lo cuento porque ahora que está todo en entredicho, que se está recortando de todas partes, hay que recordar y apreciar las cosas que de verdad están bien hechas, para que no se cambien.
P.S. Me comenta una lectora gallega, que en Galicia la vacuna contra la varicela es de pago, es decir, no incluida en el calendario de vacunación gratuito, como sí ocurre en Madrid y en Castilla y León donde ha sido vacunadas mis fieras. Me reafirmo entonces en lo que decía, ahora que hay épocas de recortes y de cambios, espero que el anunciado calendario de vacunación unificado unifique para arriba, incluyendo el máximo número de vacunas, y no para abajo.

lunes, 15 de abril de 2013

Cambio de armario

Probablemente me he precipitado, pero ya no podía más de ropa de invierno, y ayer, aprovechando estos repentinos calores tan pero tan bienvenidos, me encaramé a la escalera y escondí en lo más profundo del altillo a los pantalones de pana, los jerseys de lana y los plumíferos, que este año no nos los hemos quitado hasta antesdeayer, literalmente.
El cambio de armario es una de las tareas domésticas que más pereza me dan y una de las pocas ocasiones en las que pienso que todo sería más fácil con menos hijos. Así que es mejor hacerla en caliente, y qué mejor que ayer, con el sofoco de la brusca subida de temperaturas.
Ahora solo me queda esperar que no vuelva el frio, que volverá, porque yo no vuelvo a bajar la ropa de abrigo hasta dentro de seis meses, aunque me llamen de los servicios sociales.

jueves, 11 de abril de 2013

El deber de vivir la vida

Hay días en los que más escribir algo, una chorrada más en mi caso, lo que te pido el cuerpo es contar lo que han dicho otros. Días en los que tu voz se te queda pequeña y bajita frente a las palabras de otros. Hoy de lectura imprescindible es este reportaje de El País,  Los niños españoles aún sonríen a la crisis, que analiza el demoledor informe de UNICEF sobre la infancia. Uno de cuatro niños españoles está en riesgo de pobreza en nuestro país. A pesar de ello el mismo informe señala que los niños en nuestro país muestran un grado muy alto de satisfacción con sus vidas. O sea que no tendrán grandes lujos, pero hay otras cosas que compensan. Lo dicho, que leais el artículo, el informe, y que firméis aquí contra la pobreza infantil.

Y para despedirme, un gran frase de un grande que nos ha dejado, Jose Luis Sampedro, citada por otra grande, Maruja Torres, en su columna de hoy: "Tenemos el deber de vivir la vida, de ser lo más que podamos en compañía de los demás, porque solos somos muy poca cosa".



jueves, 4 de abril de 2013

Perdóname, Amazonas

Es ya un hecho: en mi casa ya no usamos pañales. Después de diez años y medio consumiendo desechables noche tras noche, por fin han pasado a ser para nosotros un recuerdo del pasado. No sé qué podría hacer para compensar la terrible huella ecológica que he debido de causar en el planeta. Supongo que ni plantando un árbol cada día de lo que me queda de vida podría resarcir al medio ambiente. Cada vez que hablan del deterioro de la selva amazónica, pienso que uno de los claros que se abren entre los árboles lleva el nombre de mi familia. Alguien podría decirme, y seguro que habrá quien me lo diga, que podría haber usado pañales recicables, de los de lavar cada día, de los de toda la vida, solo que ahora de superdiseño y de fibras hipernaturales. Pero qué quereis que os diga, que ya bastante sacrificado es esto de la maternidad como para encima no aceptar las ventajas que nos ha traido la civilización, que yo solo quiero ser madre, no aspiro a que me hagan santa ni a ser mártir de ninguna causa.
Y es que las criaturas me salieron meonas.  Es algo que a los pobres les ha venido de familia. No voy a entrar en más detalles porque no quiero que un día mis hijos, u otros familiares, me demanden por desvelar detalles de su intimidad. No os podéis ni imaginar la felicidad de hacer maletas sin pañales, de no tener que vigilar cada noche que lo llevan puestos, de no tener que cambiar sábanas y pijamas a media noche por un desbordamiento fortuito.
(Ahora basta que os lo haya contado para que esta noche haya una recaida....)

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