miércoles, 20 de marzo de 2013

Un gran día

No puede ser casual: hoy es el Día Internacional de la Felicidad, así nombrado por la ONU, y además llega la primavera. Y por si fuera poco, el tiempo nos ha dado una tregua entre chubascos para que podamos celebrar tan linda coincidencia con sol, y así empezar a soñar con tardes soleadas en parques floridos. Porque os diré que la nieve muy bonita sí, muy emocionante, muy poético, verlo todo de blanco y revolcarse por las laderas, hacer muñecos y tirarse bolas. Y muy divertido ir por la calle con botas katiuskas bajo el paragüas pisando charcos. Pero para un rato. Y para un día, porque servidora os confiesa en este momento que no puede más del mal tiempo!!!!!!!!!!!!!!! así que bienvenida primavera y día de la felicidad. A ser felices todos.

martes, 12 de marzo de 2013

Conversaciones de coche

Conversación un viernes por la tarde entre la madre al volante y una criatura bien atadita en el asiento de atrás del coche, con la nariz pegada a la ventana entreabierta para no marearse. En el exterior llueve a cántaros:
- ¿Vas bien con la ventana abierta? ¿No te entra agua?
- No, no entra agua, solo entra aire, fresquito y libertad.
- ¿Libertad? ¿ Y tú sabes qué es la libertad?
- Claro, si un señor hace algo malo y va a la cárcel y luego lo sueltan, pues eso es libertad. O si yo tengo una ardilla, porque me gustan mucho las ardillas, pero luego me da penita, y voy al bosque y la suelto, pues está en libertad.
- ¿Y tú tienes libertad?
- No, porque tú me mandas.

Huelga decir que ante tamaña respuesta la madre casi pierde el control del vehículo.

domingo, 10 de marzo de 2013

Una conjunción cósmica única

Hay conjunciones cósmicas que se dan cada varios miles de años, como el paso de un cometa cerca de la Tierra, o un eclipse solar completo visible desde nuestro país. O el colocar a nuestros tres hijos, repito tres, en casas diferentes, y marcharnos nosotros, ufanos y ligeros, de fiesta. Pues bien, esa conjunción ocurrió anoche, 9 de marzo del 2013, fecha que no olvidaremos y que quedará para siempre grabada en nuestras memorias. Yo no las tenía todas conmigo, la verdad, porque se trataba de irlos colocando de uno en uno, con el riesgo de que se alguno se rajara y en el último momento se echara para atrás, chafando el plan. Pero, al igual que a veces la luna y el sol se alinean, así ayer se fueron dando de favorables las circunstancias, de tal manera que a las nueve y media de la noche éramos dos personas libres, con toda la noche por delante y una casa vacía esperando nuestra vuelta. Y de verdad que esta mañana al levantarnos, con calma, sin nadie que te metiera prisa, en una casa en silencio, y tomarte un café, saboréandolo, ganas daban de dar gracias al universo (y a todas las personas de buena voluntad que hicieron posible el momento).

lunes, 4 de marzo de 2013

Fierecillas en cautividad

Nuestra vida es una eterna huida hacia adelante. No hay descanso posible, no hay pausa, no hay reposo, solo una actividad continua encaminada, para que nos vamos a engañar o maquillar la realidad, a agotar a los cachorros. Cuando algunos se plantean, os planteais, un fin de semana de descanso, de ocio tranquilo, de visitas familiares, de lectura, de cine, o de simplemente hacer el vago en el sofá, nosotros ya estamos pensando en qué haremos para soltar a las fieras. Dónde y cuándo. El padre de las criaturas y servidora estamos más pendientes del cielo y del pronóstico del tiempo que un agricultor en plena campaña de siembra. Por eso el invierno se nos hace eterno, porque disminuyen las opciones de esparcimiento al aire libre y se complica mucho el tema. Y claro, se resiente todo (vease por ejemplo, las puertas de mi casa, que no sé si llegarán al fin del invierno). Por eso este fin de semana, atisbando un rayo de sol entre las nubes, y alentados por un pronóstico de tiempo favorable, nos echamos al monte. A pisar las nieves recién caidas. Y encontramos mucha. Equipamos a los cachorros con ropa conveniente y los lanzamos al monte. Y de verdad que ayer viéndolos, sobre todo al mediano, correr por la nieve, tirarse de culo por las laderas, revolcarse en la nieve, triscar entre piedras, arrastrar pendiente arriba un trineo cargado de bolas, me di cuenta de que los pobres, la mayor parte del tiempo, son lindas fierecillas en cautividad, que los tenemos encerrados en casa o en el cole, y que los pobres necesitan esto, correr en libertad por el monte, liberar toda esa energía que tienen. Y os aseguro que este fin de semana cumplimos el objetivo: los trajimos de vuelta a casa extenuados.

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