martes, 17 de diciembre de 2013

Disquisiciones sobre los Reyes Magos

Llevamos varios días dándole vueltas a la carta a los Reyes Magos, solo los dos pequeños naturalmente, porque como os imaginaréis el mayor, con 11 años, ya tiene otras vías de comunicación con sus Majestades de Oriente. El mediano lleva días nerviosito perdido, escribiendo una detrás de otra, porque se le olvida algo, o cambia de idea, o le parece que ha quedado mal escrita y entonces la reescribe para dar buena irmpresión, después de preguntarme con un hilo de voz si todavía está a tiempo o si ya es tarde... Este año, supongo que en un intento de compensar por lo mal que se ha portado últimamente, que él es plenamente consciente, se ha ofrecido incluso a escribirle él, de su puño y letra, la carta a su hermana pequeña. Así que ya tenemos las cartas listas para ser enviadas. El mediano ha pedido todo tipo de horrores, monstruos varios cuyo nombre soy incapaz de recordar. Con sus correspondientes castillos, madrigueras o hasta incineradoras (sí, una incineradora ha pedido, creo que es la primera vez en mi vida que escribo esta palabra y él ya la maneja con soltura!). Que cuestan una verdadera barbaridad. Como costaron una barbaridad las que pidió el año pasado y que no han salido de la caja, porque mis hijos no juegan con juguetes, se montan sus batallas, sus escondrijos con almohadas, mantas, cajas viejas, gorros o bufandas. Y así se lo pasan divinamente, mientras los juguetes languidecen en sus cajas. ¿Y qué hago este años? ¿Vuelvo a comprar juguetes que acabarán en el fondo del armario? De verdad que no sé cómo manejarlo. ¿Qué hacéis vosotros?


4 comentarios:

  1. Pues la verdad es que mucho no te puedo ayudar, porque mis hijos si que han machacado y amortizado los juguetes. Eso si, cada vez que pedían algo que a mí no me gustaba (interprétese como algo totalmente inútil o carísimo), me tiraba no sé cuanto tiempo intentando hacer cambiar de idea al "pedidor" correspondiente.

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  2. Pues yo te digo que el mío hace más o menos igual. Lo tengo más o menos bien enseñado con eso de no pedir muchas cosas, por ahora claro que tiene 4, veremos luego.... pero su cumple fue en octubre, miles de regalos, que cuidadosa de mí, dividí en los de ahora, y los de iré sacando poco a poco, alguno va a caer en papá noel; sólo espero que no se acuerde! Porque al final, siempre acaba jugando con los cojines, los palos, o el aire, porque se inventa todo tipo de cosas. Así que desde mi opinión, una cosita y que sigan así, que suerte tienen de ser creativos en el juego ;)

    Saludos,
    Tamara.

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  3. Pues yo me alegro de ver que no soy la única con la misma disquisición... De momento lo que he hecho ha sido reducir el número de peticiones posibles (2 para Olantzero y 2 para los Reyes Magos), esperando que así ellos mismos ajusten al máximo sus preferencias. En el caso de la mayor sé de antemano que no jugará con la Nancy que ha pedido, igual que prácticamente no jugó con la del año pasado ni con la del anterior, porque la verdad es que nunca ha sido muy de muñecas. Creo que las pide porque se las venden por lo ojos, a través de publicidad diversa, pero la verdad es que no acaban de interesarle y siempre juega a otras cosas, sobre todo juegos de exterior. Sin embargo, creo que los Reyes le traerán su Nancy, porque creo que para ella es como un regalo "tótem" como si por Navidad a cada niña debieran de traerle una Nancy, aunque en el fondo acabe jugando el resto del año a las gomas y los trompos...

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  4. Yo suelo tirar por la calle del medio. Un puñado de bichos feos y juguetes de este estilo http://mymakedo.com/ para construir madrigueras, incineradoras y lo que haga falta.

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