lunes, 4 de noviembre de 2013

Se vende coche

El anuncio lo va a poner, no me cabe la menor duda, el padre de las criaturas. Pero me voy a adelantar y lo voy a poner yo. Vendemos el coche. Monovolumen con 90.000 kilómetros y mucha vida interior. Prometo aspirarlo antes de entregarlo, de manera que no quede ningún resto de comida en su interior. Tampoco ningún peluche ni página de libro. Vamos, que lo dejo impecable. Y no, no lo vendo para comprarnos otro más grande o más rápido. No, lo vendemos para quedarnos sin coche y salvar la armonia familiar, evitar un divorcio, o incluso algo más trágico como un infanticidio o un grave accidente de tráfico. Porque ayer de nuevo hemos estado al filo de algo. Y eso que el viaje era solo de dos horas, y ni siquiera pillamos mucho tráfico, vamos que en dos horas y cuarto habíamos llegado a casa. Pero en esas dos horas mis tiernos cachorrillos, angelitos,  fueron capaces, una vez más, de poner a su padre en el disparador. Y es que dos horas se pueden hacer larguíiisimas cuando en el asiento trasero se está librando, sin interrupción, una batalla campal. De dos contra uno, ahora el mediano y la niña contra el mayor, luego los dos niños contra la niña, más tarde de la niña con el mayor contra el del medio. O de todos contra todos, que también. Y de nada sirve, porque ya os digo que de nada sirve y reto a quien quiera a venir a comprobarlo, que la madre copiloto vaya pertrechada con todo tipo de alimentos, lleve la tableta con películas y juegos (cuanto me ha decepcionado la tecnología, yo que había puesto todas mis esperanzas de poder viajar en ese cacharro...), y esté dispuesta a permitir que jueguen a todo lo que quieran durante todo el tiempo que deseen (vamos, barra libre de chuches y videojuegos). De nada sirve porque la batalla continua sin interrupción. Así que al llegar a casa -milagrosamente sin habernos estrellado, gracias, angel de la guarda- las únicas palabras que pronunció el padre de las criaturas, al borde de un ataque de nervios, fueron "Esta vez sí vendemos el coche".

8 comentarios:

  1. Pst. Nosotros andamos buscando un coche como los de los taxistas, o de la poli, con una mampara de metacrilato que nos aísle.
    No cometas el error de darles chucherías para que se distraigan, la glucosa les pone como motos. Y mi experiencia es que se portan mejor cuando les involucras en el trayecto, les explicas con argumentos que ellos puedan comprender, cuánto tiempo les queda para llegar. Por ejemplo, explicándoles cómo se llamará el siguiente pueblo, siempre en etapas pequeñas.
    Eso, o facturarles por correo antes de salir.

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  2. Y cuando se pelean todavia se puede una quejar...........pero y que haces cuando van jugando y se lo pasan bomba, a golpe de grito pelaooooooooo.
    Pues al borde del ataque de nervios!!!! Que me lo expliquen!!! Porque ya he dado todo tipo de argumentos y explicaciones, pero si les da por jugaaaaarrrrrr.............lanzandose algún muñequito..................

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  3. ¡Eso es lo divertido de los viajes en familia!, esos ratos entrañables en los que los y las hijas se lo pasan pipa a pesar de estar sacándose los ojos, jejeje, lo que da "vidilla a los viajes", y la razón por la que dejé de conducir hace ahora tres años; me sentía incapaz de concentrarme en la carretera por la falta de sueño acumulado, el "correveydile" del día a día y con tres pollos en la parte de atrás del coche -dentro de mi campo de visión pero fuera del de actuación-.

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  4. que fuerte no me lo puedo creer! y entonces os quedais sin coche? pero muchas veces es imprescindible para desplazamientos de 2 horas como lo hareis?

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  5. Vaya a nosotros nunca nos ha pasado,se portan bien. En nuestro coche no entran sillas atras asi q yo voy en medio y uno de ellos de copiloto

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  6. El que avisa no es traidor: te dije hace tiempo que, para viajar por carretera, mejor el audio que el vídeo. Podcasts y más podcasts :-)

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  7. Hola, yo no tengo hijos pero sí dos cuñados de 11 años recien cumplidos. Hace un par de años, en una larga y pesada cola les enseñamos el juego de las palabras encadenadas (yo digo cama, tú dices otra palabra que empiece por ma...y así por turnos) y oye, ahora cada vez que estamos con ellos en el coche (no les dejamos llevarse maquinitas, ni llevamos tablet ni nada, porque de lo que se trata es de contarnos cosas y hablar ya que no los vemos cada día, ni siquiera cada semana) o hacemos cola para algo, son ellos los que nos piden jugar a las palabras encadenadas. Quizá te sirva para entretenerlos un rato....y evitar vender el coche.

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  8. jajaja pensaba que me pasaba a mi sola esto de las peleas en el coche. Y sobretodo el tema de las alianzas cruxadas: ahora se alian unos y despues el pack es otro...eso si! siempre queda uno excuido. La verdad es que nosotros lo hemos parado con las pelis y...las palabras crizadas tambien ( pero esto aguanta 10 minutos!)

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