martes, 20 de agosto de 2013

Unas vacaciones inolvidables

Iban a ser diez días de descanso. Con mis hijos, mi hermana y mis sobrinos en el campo. Niños sueltos bajo los árboles y nosotras leyendo en una tumbona. Descanso combinado con algo de ejercicio; natación y bicicleta. También íbamos pertrechadas de material para manualidades. De cuentos y recortables. Hasta libros para hacer algo de inglés. Todo muy lúdico. Todo iba a ser idílico. Descansaríamos y recuperaríamos fuerzas, a la par que disfrutábamos y aprendíamos todos cosas nuevas. Pero la realidad se impuso. Y nada más desembarcar comprobamos con espanto que estaban completamente obstruídas las tuberías de la casa. No salía una gota de agua. Tras diversas prospecciones infructuosas, que hicieron sospechar a los vecinos que estábamos buscando petróleo, descubrimos que las raíces de los árboles del jardín habían inutilizado por completo todas las tuberías. La situación era tan urgente que hubo que actuar de inmediato. Sin dilación. Y sin ahorrar medios. El plan de vacaciones cambió drásticamente. Pasamos a tener el jardín lleno de excavadoras, hormigoneras, camiones cisterna, taladradoras y demás artefactos de demolición y perforación. De obreros enfrascados en tareas fascinantes y en zanjas abisales.
Ha sido como pasar una semana en un parque temático de la construcción. Port Paleta. Combinado con un campamento de los de antes, de los hacer tus necesidades bajo un árbol, y bañarte con un cubo de agua fria. Fregar en un barreño y tirar el agua lejos. Los niños, naturalmente, encantados con el cambio de planes. Se pasaban la mañana y la tarde mirando la zanja, viendo cómo se hacía más y más profunda. Con semejante distracción quién iba a querer hacer otra cosas. Ni a la piscina querían ir, no se fueran a perder algo importante, algún hallazgo arqueológico.Las acuarelas, los libros, las manualidades, los planes de puesta en forma... se han quedado esperando a otro verano. Los niños rápidamente asimilaron que no se podía usar ni water ni lavabo. Y le daban envidia a sus amigos contándoles que en esta casa teníamos "un water muy pequeñito, de color azul, con un asa como de tazita, que se usa debajo de un árbol y luego se tira". Habrán sido las mejores vacaciones de sus vidas. Yo necesitaría otras.


4 comentarios:

  1. Lo de siempre... las famosas vacaciones para recuperarnos de las vacaciones, pero por lo que veo esta vez la ecuación sería al cuadrado. Lo bueno de todo esto es que por un tiempo zafas de Disney, los niños tendrán que entender que tanto parque temático todo el tiempo tampoco es posible.

    Besotes y que te repongas pronto!

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  2. Yo me hubiera vuelto jajajajaja Animo superado eso qué se te resiste? Itziar

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  3. Me recuerda mis campamentos. Su diversion ha sido inversamente proporcuonal a la tuya.
    A esperar con ilusion q el año q viene no sea Por Paleta

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  4. Jejeje! Muy bueno tu relato...
    Te he descubierto hace poco, lástima que no actualices más a menudo...

    Saludos desde Bizkaia.

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