lunes, 26 de agosto de 2013

Cuenta atrás para la vuelta al cole o el temido regreso de la madre sargento

Hoy es el último día lunes de agosto. El verano se nos está escapando como granitos de arena en una mano regordeta de niño. Esta mañana, por primera vez en meses, sentí fresco al despertarme con la ventana abierta. Y ya solo quedan dos semanas para empezar el cole. En dos semanas exactas estaremos ya de vuelta a la faena. Una parte de mí se alegra, porque la escolarización es de lo más grande que se ha hecho por la infancia y por la sociedad en general, y por los padres de la infancia en particular. Pero otra parte dentro de mí se entristece. Porque se acaba la anarquía, el caos, la improvisación. Y volveré a ser la madre sargento que tanto odio. La que marca el ritmo por la mañana, la que espolea cual arriero camino del abrevadero. La que manda. La que exige. La que riñe. La que grita. Y por mucho que ahora, con esa calma interior y exterior que te da el verano y las vacaciones, me jure que no voy a gritar, sé muy bien que gritaré. Y me odiaré por hacerlo, pero no podré evitarlo. 
Y ahora que empezamos ya la vuelta atrás para el 9 de septiembre (y aún no tengo mochilas, ni estuches, ni siquiera todos los libros comprados....), no sé si ir haciendo una vuelta gradual a la rutina o hacer terapia de choque la misma víspera de la vuelta al cole. Me temo que el resultado va a ser el mismo. En ambos casos tendremos pataletas y rebelión, con la diferencia de que en la segunda, postergamos el drama, y la toma de decisiones, y, sobre todo, el temido retorno de la madre sargento. Y sí, sé muy bien lo que aconsejan los expertos, esos tan dados a aconsejar, y naturalmente que es mejor hacer un cambio de rutina gradual, pero llamadme lo que queráis, pero una ya es cada vez más práctica y menos dogmática, y menos dada a escuchar a los expertos... ¿Y vosotros cómo váis a hacer? 

6 comentarios:

  1. Te cuento. El padre de las criaturas ha decidido que sí que se coge la primera semana libre, así que acabamos de reservar un bugalow en un camping, volvemos el sábado y el lunes al cole. Ahora tengo 4 listas delante, esta mañana hemos revisado uniformes, comprar batas, mañana material escolar y quizás zapatos..., hacer compra para llevar al camping y no sé cuándo forraré los libros. Se supone que nos vamos a desconectar. Sara

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  2. Hola Isabel! Cómo estás? Me ha encantado tu blog. Soy argentina, periodista-traductora, viajera, madre de dos y esperando el tercero! Cuando encontré tu blog, me sentí súper identificada y te felicito por cómo escribes y transmites todo con transparencia y estilo. Un abrazo y te sigo por aquí.

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  3. pues yo... a ultima hora... no pienso ser madre sargento mas que lo necesario.. ha sido un verano de muchas risas y mucha diversion asi que no quiero fastidiarlo y dejar el resgustillo amargo al final... cuando nos levantemos el dia que empiezan el cole ya veremos lo que pasa....

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  4. Yo todavía no he sido capaz de empezar, pero seguro que merece la pena. Por si no lo conoces:

    No más gritos

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  5. Totalmente de acuerdo contigo, Isabel. En mi modesta experiencia, es mejor una "terapia de choque". Total, renegarán un par de días, pero el cansancio los vencerá y dormirán cada vez más temprano. En todo caso, ¡para qué estirar la agonía! Si de todas formas van a estar remolones y gruñones, mejor que sea con justificación: cuando hay colegio, no antes.

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  6. pos que vamos a hacer.. ahora mis o vuelvo de amenazar, gritar ( yo ya he empezado..)porq no se duermen y mira las horas q son....pues eso, empezar de golpe, ir amoldándonos y volver a meter a las criaturas en la vorágine que hemos elegido para ellos, intentando no sentirnos mas culpables y con el firme propósito de chillar menos mañana. Eso si....en mi pueblo hay un dicho....."eres más ordinaria que una que esta criando....." ahí es ná. Besos , sufridoras

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