lunes, 15 de abril de 2013

Cambio de armario

Probablemente me he precipitado, pero ya no podía más de ropa de invierno, y ayer, aprovechando estos repentinos calores tan pero tan bienvenidos, me encaramé a la escalera y escondí en lo más profundo del altillo a los pantalones de pana, los jerseys de lana y los plumíferos, que este año no nos los hemos quitado hasta antesdeayer, literalmente.
El cambio de armario es una de las tareas domésticas que más pereza me dan y una de las pocas ocasiones en las que pienso que todo sería más fácil con menos hijos. Así que es mejor hacerla en caliente, y qué mejor que ayer, con el sofoco de la brusca subida de temperaturas.
Ahora solo me queda esperar que no vuelva el frio, que volverá, porque yo no vuelvo a bajar la ropa de abrigo hasta dentro de seis meses, aunque me llamen de los servicios sociales.

1 comentario:

  1. ¡Ja! ¿Y todavía te sientes atraída por los países nórdicos? En Copenhague estamos a 11º, y tan contentos porque al menos la temperatura es de dos cifras... :-)

    ResponderEliminar

Compártelo