lunes, 4 de marzo de 2013

Fierecillas en cautividad

Nuestra vida es una eterna huida hacia adelante. No hay descanso posible, no hay pausa, no hay reposo, solo una actividad continua encaminada, para que nos vamos a engañar o maquillar la realidad, a agotar a los cachorros. Cuando algunos se plantean, os planteais, un fin de semana de descanso, de ocio tranquilo, de visitas familiares, de lectura, de cine, o de simplemente hacer el vago en el sofá, nosotros ya estamos pensando en qué haremos para soltar a las fieras. Dónde y cuándo. El padre de las criaturas y servidora estamos más pendientes del cielo y del pronóstico del tiempo que un agricultor en plena campaña de siembra. Por eso el invierno se nos hace eterno, porque disminuyen las opciones de esparcimiento al aire libre y se complica mucho el tema. Y claro, se resiente todo (vease por ejemplo, las puertas de mi casa, que no sé si llegarán al fin del invierno). Por eso este fin de semana, atisbando un rayo de sol entre las nubes, y alentados por un pronóstico de tiempo favorable, nos echamos al monte. A pisar las nieves recién caidas. Y encontramos mucha. Equipamos a los cachorros con ropa conveniente y los lanzamos al monte. Y de verdad que ayer viéndolos, sobre todo al mediano, correr por la nieve, tirarse de culo por las laderas, revolcarse en la nieve, triscar entre piedras, arrastrar pendiente arriba un trineo cargado de bolas, me di cuenta de que los pobres, la mayor parte del tiempo, son lindas fierecillas en cautividad, que los tenemos encerrados en casa o en el cole, y que los pobres necesitan esto, correr en libertad por el monte, liberar toda esa energía que tienen. Y os aseguro que este fin de semana cumplimos el objetivo: los trajimos de vuelta a casa extenuados.

4 comentarios:

  1. seguiré soplando a ver si os llega más nieve para el próximo fin de semana.

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  2. Jejeje cómo te entiendo, yo tengo una fiera en potencia y las tardes caseras no las lleva nada bien.

    Besitos

    MI PRINCESA DE 28 SEMANAS
    EL VESTIDOR DE MI PRINCESA

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  3. Mi marido hizo lo propio con el mayor, al monté a pisar nieve!!! Yo opté por paseo playero con el peque que aún solo tiene mes y medio.

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  4. Así es una cuesta constante... y brincar por la nieve un regalo!! Nosotros tb nos escapamos, por nuestros lares no hubo mucha.

    Ver http://kalifragilisticosinsuper.blogspot.com.es/

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