miércoles, 20 de febrero de 2013

El estado de la cuestión

Hoy se está celebrando el Debate sobre el Estado de la Nación, y me imagino que mucho debatirán porque dado el estado de nuestra nación mucho hay para decir, la verdad sea dicha. Pero no vengo yo a hablaros de eso. Vari@s de vosotro@s me habeis preguntado si mis hijos ya no usan chupete, desde cuando dejaron de tomar biberones nocturnos y otras cuestiones cotidianas de transcendental importancia para la armonía familiar. Así que se me ha ocurrido hacer aquí en un momento un Resumen, en vez de un debate, del Estado de la Cuestión, para recapitular en qué momento nos hallamos de la crianza con cada uno de los cachorros que llenan este blog de anécdotas y ocurrencias:
1- El mayor con sus diez años es ya un aprendiz de hombrecillo, que se alimenta, viste y comporta casi casi como un mayor. Esos casi casi no los detallaré aquí, por eso del respeto a la intimidad, que no quiero yo que mis hijos me denuncien y me acaben cerrando el blog.
2- El mediano, que como alguien me recordó no hace mucho usó chupete hasta pasados los cuatro años, tiene ya seis años y medio y salvo ataques puntuales de rabia y furia asesina sabe comportarse en público y, por lo general, también en privado. Lleva ya más de tres años durmiendo como un verdadero oso en fase de hibernación.
3- Y la pequeña, que cumplirá cuatro años en abril, lleva sin chupete desde la noche de Reyes, cuando en un acto de heroismo, a sugerencia de una lectora, se lo entregó a sus Majestades. Desde ese día, que varias veces os confieso he maldecido, no duerme ya la siesta y llora todas las noches reclamando su chupete "para dormir más bien". "yo no se lo quería dar a los reyes" gritaba ayer, arrepentida. Os confieso también que tentada he estado varias veces de recuperar un chupete viejo y pretender que se lo habían mandado los reyes desde Oriente (o desde Tarteso, Benedicto dixit), pero como yo también sé ser heroica, he logrado contenerme. Hasta la fecha. Hace ya un año que no toma biberones en mitad de la noche. ¿Qué cómo logramos que los dejara?, pues supongo que no hicimos nada, simplemente dejamos que se hartara de ellos, o que empezara a dormir toda la noche, milagro que aconteció cuando tenía la tierna edad de tres años y dos meses, ¡alabado sea el Señor!, y por lo cual sigo dando gracias cada día que pasa y me levanto habiendo dormido, aleluya, una noche entera de un tirón.
Así que, querid@s lector@es, no vamos mal en esto de la crianza, grandes progresos hemos hecho y comenzamos a ver la luz al final del túnel (por lo menos vemos que hay luz, cosa que no sé si podrán decir en el otro Debate, el de la Nación).

1 comentario:

  1. Se lo dio a los Reyes Magos???? oh que ilusión! déjame soñar con la más mínima posibilidad de haber tenido algo que ver con eso! es que mi hija también dejó el chupete así y juraría haberlo contado en un blog pero no recuerdo si fue en el tuyo.
    Vaya, me siento muy orgullosa (si es que te sirve de algo el orgullo que yo pueda sentir hacia ti) que no sucumbas ante los irreductibles galos.
    Pues hija, yo ahora trato con una pequeña tirana de 6 años recién cumplidos que para nada se parece a tu mediano....

    ResponderEliminar

Compártelo