jueves, 26 de julio de 2012

Gracias, abuelos.


Hoy es el Día de los Abuelos, y en todas partes se está recordando su importancia por lo que nos ayudan a cuidar de nuestros hijos, más aún en estos tiempos tan complicados. Y de alguna manera me da pena que hayamos reducido a los abuelos a ser unos cuidadores que nos salen gratis. Yo quiero aquí rendirles homenaje a los abuelos, pero no solo porque nos ayudan, y mucho, que también, no, sino por la importancia que tienen para nuestros hijos. Quiero rendir homenaje a los abuelos
Que enseñan a los nietos a tirar piedras al rio.
Que les llevan de exploración a descubrir el mundo, aunque sea el que está a la vuelta de la esquina, o al otro lado de la calle.
Que les dan chuches a escondidas, incluso después de haberse lavado los dientes.
Que les preparan las patatas fritas más ricas del mundo.
Que les cuentan cómo defenderse de los lobos, aunque no hayan visto un lobo en su vida.
Que les peinan con la raya al lado cada día como si fueran a hacer la primera comunión.
Que les preparan bocadillos que saben a manjar del cielo.
Que les regalan zapatillas deportivas que solo sirven para meter goles.
Que les ayudan a preparar arcos, flechas y tirachinas con palos y piedras.
Que les prestan bastones, que son a la vez garrotes para defenderse de las fieras salvajes.
Que les enseñan por las noches oraciones que colocan a un angelito en cada esquina de la cama.
Que mienten cuando hay tormenta contando historias de camiones y fuegos artificiales.
Que les sacan caramelos de detrás de las orejas.
Que les mojan cuando están regando las plantas.
Que saben hacer magia y quitarse un dedo de la mano y volvérselo a poner.
Que les consuelan cuando los padres nos hemos pasado con una bronca e incluso interceden para levantar un castigo. Y lo consiguen.
Que llevan los bolsillos llenos de Lacasitos, incluso en verano, con el riesgo de que se les deshagan.
A todos esos abuelos, millones de gracias. 

¿Sabeis cual es el agua adecuada para los bebés?


Con estos calores que estamos pasando en este verano tan raro (tan pronto nos asfixiamos como nos quedamos helados o mojados) hay que hablar de la importancia de ingerir líquidos, que nos quedamos secos   y hay que beber mucha agua, zumos, batidos, granizados... Pero sobre todo mucha mucha agua. 
Font Vella, amable patrocinadora de este post, nos recuerda la importancia de elegir el agua adecuada para los bebés menores de dos años. Según un estudio de la sociedad española de pediatra extrahospitalaria, más del 80% de los padres y madres no saben cual es el agua más adecuada para preparar los biberones. A ver, poneos a prueba. ¿Lo sabéis? Nueve de cada diez pediatras recomiendan el agua mineral natural, que no hace falta ya hervir para preparar el biberón.
En esta página web aulamatronas podeis ver consejos para cuidarte e hidratarte durante el embarazo y para preparar los biberones a tu bebé.
Y Font Vella sortea unos altavoces para MP3 y Iphone. Para participar, enviad un comentario a este post indicando vuestra dirección de email. El plazo termina el 7 de agosto.


El momento más ingrato de la maternidad


¿Cómo es posible que con todo lo que ha avanzado la ciencia aún tengamos que seguir despiojando a nuestras crias de la misma manera que hacen las orangutanas? De verdad que no soporto ese momento primate, es probablemente uno de los momentos más ingratos de la maternidad. Por favor, señores científicos, aplíquense e inventen algo efectivo. 

viernes, 20 de julio de 2012

Y ahora cojo y me voy de vacaciones

Sombrilla, forros polares de todos los tamaños, bañadores, manguitos, cremas para antes, durante y después de la exposición solar, batidora, cargadores de todos los dispositivos móviles menos los neuronales que aún no he encontrado un cargador neuronal, libros destinados a permanecer sin abrir, cortauñas, loción antipiojos, crucigramas, pinturas de papel y de ojos, máquina de fotos probablemente sin batería y sin espacio para nuevas fotos, ordenador portátil, carrito de muñecas, muñecas, muñecos, oso de peluche, cuerda para atar al oso de peluche, pantalón del oso de peluche, bañador del oso de peluche, gorro del oso de peluche, chupetes y biberones para niños reales y para muñecos, cubiteras en forma de corazón, vestido festivo que no saldrá de la maleta, sandalias plateadas que idem, botas de montaña que tres cuartos de lo mismo, palas, cubos, rastrillos, toallas, pareos, gafas de sol y de agua de múltiples formas y colores, moldes para polos, destornillador, raqueta de tenis, balón pinchado, tubo de snorkel sin gafas, linterna autorrecargable, abanico, set de costura sin hilo, acuarelas y pinceles, diario, caleidoscopio, loción antimosquitos, pastillas para el mareo, diccionario francés-español, chubasqueros. Si después de meter todo esto en el coche aún queda sitio para una, esta madre atribulada se irá de vacaciones con sus cachorros y les dejará descansar, abnegados lectores mios, durante dos o tres semanitas, para luego regresar, cruzo los dedos, llena de alegría y buen humor, como decían en Barrio Sésamo.


De regalo de vacaciones les dejo este lindo decálogo para una convivencia saludable de la psicóloga Laura Rojas Marcos, todo un dechado de sensatez y sentido común que haría falta aplicar en todo momento y situación y otro gallo nos cantaría: 
1.        Respetar el espacio personal de las personas con las que se está conviviendo.
2.        Dirigirse a los demás en un tono respetuoso y amable. Nunca sobra utilizar términos como "por favor" y "gracias"
3.        Evitar los gritos, comentarios sarcásticos perversos, insultos o ataques verbales. 4.        Colaborar y participar en las tareas del hogar. Repartir responsabilidades entre todos. 5.        Valorar las labores de otras personas. 6.        Si hay algo bueno que decir, decirlo. Resaltar los aspectos positivos de los demás. 7.        Evitar las críticas destructivas y minimizar el cotilleo.
8.        Todos tenemos alguna manía que otra y una forma de "hacer las cosas", por lo tanto, debemos hacer un esfuerzo por ser flexible con los demás y su manera de "hacer las cosas".
9.        Evitar entrar en luchas de poderes ya que provocan estrés y obligan vivir en un estado de vigilancia permanente. 10.        Tener una actitud positiva y constructiva proporcionará a que exista una convivencia armoniosa y fluida. 


Pues eso, que os deseo una convivencia veraniega de lo más armoniosa y fluida!!!! a ser muy felices y a convertir este verano en inolvidable.





Lecturas para crecer

El verano es época de lectura, de mañanas y tardes eternas con un buen libro, y es el momento ideal para, con más calma que durante el año, irles inculcando a nuestros cachorros el vicio delicioso de leer. El Centro Internacional de la Lectura Infantil y Juvenil acaba de presentar una fabulosa guía, Lecturas para crecer en la que recomienda libros para niños hasta los seis años. Descubriréis verdaderas joyas! 

miércoles, 18 de julio de 2012

e-Diario de una madre imperfecta

Muchos lectores (majos donde los haya, que no os merezco) me habeis preguntado si el Diario de una madre imperfecta se podía adquirir en versión digital. Y hoy por fin os puedo decir que sí! Ya podeis correr a Amazon, aquí en España o allende los mares y haceros con él para convertir a este alegato de una maternidad real en el nuevo bestselller de la red! Anda, hacedlo por mis hijos, que no os podeis imaginar lo que devoran. Mirad qué rebonito ha quedado. ¿A que os morís de ganas de comprarlo? Ya está en Amazon.

martes, 17 de julio de 2012

La generación táctil

El DVD se había parado y se había quedado la imagen congelada en la televisión, y entonces la niña, con toda naturalidad, se levantó y arrastró su mano por la pantalla de la tele, como para pasar página en una pantalla táctil. Me quedé de piedra . Y eso que en casa no tenemos ni un iphone ni un ipad, es decir, que , y aún así, su mundo es táctil.

lunes, 16 de julio de 2012

De vacaciones con la famiilia numerosa

El otro día en no sé qué periódico venía en un listado de esos veraniegos: cómo evitar que tus vacaciones te cuesten un riñon, o cómo viajar baratito. Lo que me llamó la atención fue una de las primeras reglas, no recuerdo incluso si era la primera. Decía lo siguiente: cuatro es el número mágico para ahorrar. Me llegó al alma. Porque si cuatro es el número mágico para que las vacaciones te salgan más baratas, se deduce, o no, que a partir de esa cifra todo se multiplica con muchos ceros. Es decir, que viajar siendo cinco sale por un congo de cuando el congo era belga. Esto me lo sé ya muy bien. Para empezar no cabes en un taxi, así que en el hipotético caso de que decidas tirar la casa por la ventana e irte a algún lado en avión, tendrás que ir en dos taxis al aeropuerto, o meterte tú en el taxi con todos los niños y mil maletas -y el otro, el padre o tú irse en transporte público- y convencer al taxista de que no te estás dando a la fuga ni te has enloquecido, porque a ver dónde vas a ir tú con tanto muchacho y tanta maleta, que no te dan las manos ni para la mitad, que la última vez que lo hice casi tengo que ponerle a mi marido al teléfono al taxista  para que le tranquilizara.
Luego está el tema del alojamiento: no sé si os habreis fijado que en las ofertas de las agencias siempre pone un niño gratis, el segundo al 50%, y el tercero? ja, queridos, eso no lo dice ni la letra pequeña más pequeña, es algo que sencillamente no está contemplado en ninguna oferta y aquí os lo voy a contar yo: el tercero compensa lo que te ahorras con todos los anteriores y te sale la familia numerosa por el mismo precio que irte tú con cuatro colegas en plena temporada alta a un resort de lujo. Cuatro se meten en una sola habitación, a partir de cinco ya no hay habitación doble o triple que resista y te dan dos habitaciones como dos casas, que los niños flipan pero tú no paras de hacer cuentas.
Y ya sé que habrá quienes me direis que con la que está cayendo es una frivolidad hablar de irse de vacaciones y de coger aviones, y de reservar hoteles, y tendrán razón, pero a ver qué voy a hacer si mi familia política es extranjera y nos toca viajar para visitar a la abuela, y además una tiene la costumbre de hacerse de vez en cuando, cada vez más de vez en cuando, para qué nos vamos a engañar, una escapadita a la playa a que los niños arrasen en el buffet como si hubieran hecho ayuno durante una semana para llegar todavía con más hambre. Otros años esta escapada era de una semanita, incluso de diez días, pero este año ha sido solo de un fin de semana, y total, como la noción del tiempo de los niños es completamente aleatoria y subjetiva, les ha cundido como si fuera un mes, que para ellos ya cuenta como que hemos estado en la playa, y así con un par de días ya los hemos engañado a los pobrecitos.
Pero  a lo que iba, que sale muy caro movilizar y desplazarse con tanta criatura, proque aliméntalos tú por esos mundos de dios, con el hambre que les da el cambio de aires. Así que hay que tirar todo lo que se pueda de casa de amigos, y de casas de familiares, el problema es que es muy difícil meterse todos, así que este año no os digo más que he desempolvado la tienda de campaña y me voy a echar a los chinos con el padre de las criaturas a quién le toca dormir dentro con alguno de los niños.

viernes, 6 de julio de 2012

Yo voy a seguir haciendo dos horas de digestión

La infancia tiene unas reglas sagradas, no hay  que irse con extraños, no hay que aceptar caramelos de desconocidos, hay que lavarse las manos antes de comer, y hay que hacer dos horas de digestión antes de bañarse en la piscina o en el mar. Ahora resulta que eso de las dos horas de digestión es un mito. Ayer lo desmontó con mucha sabiduría y evidencia científica un pediatra en El Huffington Post . El doctor viene a decir que no tiene nada que ver el haber comido hace dos horas con ese temido corte de digestión que te puede llevar al fondo de la piscina y al otro barrio. "La hidrocución, que es como debería llamarse al corte de digestión, no se produce porque se interrumpa la digestión, sino por un shock circulatorio al sufrir el cambio brusco de temperatura", asegura. Y pide que para evitar ahogamientos usemos el sentido común y vigilemos a nuestros hijos, y que no les hagamos esperar dos horas después de comer. Pero sinceramente, qué quereis que os diga, que yo no pienso decirles nada a mis hijos de este descubrimiento científico, voy a seguir manteniendo como un dogma de fe el hacer la digestión, porque esas dos horas son justamente el único momento tranquilo del día durante las vacaciones ¿Os imaginais ahora sin espera para la digestión que, con la comida en la boca, nos toque ir ya a vigilar a la piscina, a hacer ahí el turno a pie de ola, cual faro de Vigo? Por favor, señores pediatras, un poquito de consideración.

miércoles, 4 de julio de 2012

Loa a la jornada intensiva

En Yo Dona, la revista que me da de comer a mí y a mi tropa,  durante los meses de verano, de junio a septiembre, ambos incluidos, tenemos jornada intensiva de 9 a 4 (mientras que durante el resto del año, con la jornada partida trabajamos de sol a sol). Nos traemos la comida en un tupper y comemos en un momentín, para no perder tiempo. El trabajo sale adelante igual que durante el año, o, si me apurais, incluso mejor, porque no se hacen pausas innecesarias y todo el mundo está motivado para salir a la hora. Si el día se da bien (obviamente hay días que se complican y toca quedarse por la tarde, pero eso entra dentro de tus responsabilidades) llegas a casa antes de las cinco y tienes toda todita la tarde por delante para dedicársela a tus hijos, a tus plantas, a tus vecinos, a lo que quieras, y, last but not least, a ti. De 9 a 4 has trabajado con intensidad, y luego cuidas con la misma intensidad de los tuyos y de ti misma, que falta te hace. Puedes ir a nadar, hacer yoga, pintar cuadros o uñas, ordenar armarios, hacer granizados, ir a la piscina con los niños, salir de rebajas, leer, ver la tele, tocar el clarinete o pasear por un parque. En definitiva, ser una persona completa. Y sobre todo, no tener que renunciar a nada. La Comisión para la Racionalización de los Horarios Españoles, inasequible al desaliento en su empeño de conseguir que cambien los endemoniados horarios de este país nuestro, ha dicho por activa y por pasiva que con estas jornadas los empleados están más motivados, rinden más, y por ende, son más productivos. Y me pregunto yo, ¿por qué no podemos trabajar así durante todo el año?

Aclaración a pie de post: como habeis visto en este blog a veces hay anuncios, los coloca google a cambio de una remuneración irrisoria y no nos consulta, pone anuncios que están orientados a las lectoras del blog. Es decir, que una ni pincha ni corta. A veces los anuncios me encajan más, y a veces me chirrían un poco.

lunes, 2 de julio de 2012

Maternidad a 40 grados

Menos mal que el calor nos ha dado un respiro porque os diré que esto de ejercer la maternidad a 40 grados es extenuante. No tiene una fuerzas para nada, ni para aguantarse a si misma, que te sobran hasta las chancletas, como para encima tener que estar pendiente de las fieras. De verdad que con los calores de la semana pasada no lograba ni decirle a los niños que recogieran o se vistieran, es que ni me salía la voz, cómo va una a imponerse si está boqueando como pez agonizante fuera del agua. Y no os digo ya alimentarles, que estás tú sin ganas de comer, y menos aún de cocinar o de ir a comprar, que te alimentas con un par de yogures y un melocotón con tal de no preparar nada, pero los cachorros no entienden de calores, y no se les pasa nunca el hambre, y cómo les vas a mandar a la cama con un vaso de leche con galletas, que son capaces los angelitos de denunciarte por desatender tus obligaciones. Y claro, tampoco los vas a alimentar solo con helados, aunque ganas darían, de usar solo el congelador y tirando. Va a resultar que soy mejor madre en invierno. Dentro de mis limitaciones, claro está.

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