viernes, 29 de junio de 2012

Nos hemos quedado sin becas de libros

Yo ya sospechaba que algo así iba a ocurrir, ayer mismo miré por última vez la web de la Comunidad de Madrid y me dio muy mala espina ver que aún no habían anunciado las becas de libros para el próximo curso. Y efectivamente, ayer por la tarde se confirmaron mis peores presagios: Esperanza Aguirre nos deja sin becas. Que tampoco era mucho dinero, porque se había reducido ya y se había quedado en menos de 100 euros, pero por lo menos era una ayuda, sobre todo si tienes varios hijos. Pero ahora ni eso, la próxima vuelta al cole va a ser aún más dura y costosa. Y me pregunto yo, estimada Presidenta, ¿de verdad no tenía otros lugares de dónde recortar? ¿Las becas de libros eran una de esas 'partidas fabulosas para recortar? que digo usted que había encontrado? ¿Cuanto se va a ahorrar con esto? ¿De verdad ese ahorro merece la pena? Ahora los padres tendremos que asumir el coste íntegro de los libros (que suponen una pequeña fortuna, no te digo para las familias numerosas), así que probablemente tendremos que recortar de otras partes. Os confieso que llevo varias semanas haciendo cuentas una y otra vez, calculadora en mano, para ver a qué actividades extraescolares puedo apuntar a mis hijos, hasta dónde me puedo permitir, que yo tengo tres, y multiplicar todo por tres te deja el presupuesto tiritando. ¿Puedo mandar a inglés a los tres? ¿Pueden hacer deporte los tres?
En fin, estimada Presidenta, lo único que le puedo decir es que es cierto que la cultura y la educación cuestan mucho, pero más nos va a costar la incultura....

miércoles, 27 de junio de 2012

Fogonazos de felicidad

En las últimas 24 horas he tenido dos momentos de felicidad absoluta. De esos momentos que te gustaría conservar para siempre porque eres 100% feliz. Supongo que la felicidad es eso, un fogonazo, puntual y pasajero, y seguro que muchas veces estamos tan cegados por nuestro día a día que ni lo apreciamos, vamos, que nos pasa por delante la felicidad y ni nos enteramos, ni la vemos, menos ahora que estamos todos con la crisis al cuello. Y que es hoy en día casi es una osadía reivindicar la felicidad en estos tiempos tan dados al pesimismo y al  catastrofismo, pero qué quereis que os diga que yo he hecho firme propósito de disfrutar cada momento feliz que la vida me regala, y para ello hay que reconocerlo e identificarlo. Y a ello os invito, en plan ejercicio colectivo, a que penséis qué momento de felicidad habeis vivido últimamente y lo conteis, aquí en vuestro blog. Os contaré mis dos momentazos:
- me meto en el agua de la piscina con la niña, lleva manguitos pero aún así se me agarra al cuello con todas sus fuerzas cual koala aterrado y se pone a cantar. Y yo le sigo la corriente y me pongo a cantar yo también, a pesar de que casi no me deja respirar, y me pongo a dar vueltas como si estuviéramos bailando. Y la enana se empieza a partir de la risa. Y ahí estuvimos un rato las dos, mientras el socorrista nos miraba alucinado.
- hora de dar el beso de buenas noches a los cachorros en la cama. El mediano me agarra con brazos y piernas y casi me vuelca, y me dice yo no te suelto ya nunca. La niña, que oye la juerga en la habitación de sus hermanos, se levanta de la cama y viene corriendo a ver qué está pasando, y al ver el gesto de su hermano, con el que está en plena etapa competitiva de yo más, decide que ella también quiere mucho a su mamá y que no va a ser menos, y se me tira encima para agarrarme por el otro lado. Y entre los dos logran tumbarme en la cama, donde acabamos los tres partidos de la risa.
¿Y cuales son vuestros momentos?

martes, 26 de junio de 2012

Sana, sanita, culito de rana

Cuando te conviertes en madre adquieres poderes mágicos. Eso está sobradamente demostrado, a ver sino cómo se explica que seas capaz de hacer mil cosas a la vez, sobrevivir sin dormir, agarrar varios niños y vigilar a otros al mismo tiempo, entender el idioma de los bebés.... Riete de los superhéroes de los tebeos. Unos aprendices al lado nuestro, porque en la vida real las superheroínas somos las madres, y me vais a perdonar la falta de modestia, pero yo hay días que me siento como Elastic Girl, la de los Increíbles. Y una de las cosas que más me han fascinado siempre es el poder curativo de las manos de una madre. Ya de pequeña lo comprobé con mi propia madre, que bastaba con que me pusiera las manos encima para que me sintiera mejor, y de hecho, incluso hoy en día, cuando estoy mala lo único que quiero es hablar con mi mamá y si pudiera correría a su lado olvidando atrás todas mis circunstancias y el hecho de que ahora la madres soy yo. Y cuando tuve niños me maravillé aún más al ver cómo mis manos habían adquirido por puro arte de magia ese poder curativo que se transmite de madre en madre cual fórmula mágica. Y así basta una caricia para aliviar dolores, confortar llantos y curar heridas. Y generación tras generación seguimos curando niños con esa letanía de "Sana, sana, culito de rana, si no te curas hoy te curarás mañana". Y los niños se curan milagrosamente. Y no te digo ya si tienes además una varita mágica, como un stick para aliviar las picaduras de insectos, o una barrita de Arnidol para los golpes... Ya os digo, superheroínas.

jueves, 21 de junio de 2012

La verdadera patria es el verano

Inauguramos hoy un nuevo verano, todavía fresco y sin recalentar. Y en nuestras manos está el lograr que sea inolvidable. Decía el poeta Rilke que la verdadera patria es la infancia, y yo a eso añadiría que la patria son esos meses largos del verano de los niños, esos meses que parece que no se van a acabar nunca, largos como estos días del solsticio de verano, tan eternos que parece que no van a acabar, igual que ahora da la impresión de que el sol nunca va a ponerse. Eso es lo que nos queda a todos para siempre, el recuerdo que nos acompañará toda la vida, y nos dará fuerzas para hacernos adultos. Y a nosotros nos toca ahora lograr que estos veranos sean inolvidables para nuestros cachorros. No hacen falta grandes dispendios. No es necesario irse todos al Caribe (cosa por otro lado poco recomendable con el calor que hace allí en estos meses, que no hay quien aguante y el agua del mar está hecha un caldo), basta con acercarse a alguna playa nuestra, la que más cerca nos quede, con una nevera llena de zumos y bocadillos, y una gran sombrilla. Y si la playa cae lejos, pues a un río de montaña, a un estanque, a cualquier piscina. Y si estamos en casa, pues convertirla en una fiesta estival llenándola de colores. Con batidos de frutas naturales, con banderillas de colores, con sandalias y chanclas, con granizados hechos en casa (mi gran inversión para este verano ha sido una batidura triturahielo, no os cuento qué granizados me salen! con tres sesiones familiares más ya la tengo amortizada), y con baños en la bañera o en un cubo en la terraza,  que lo importante es chapotear y mojarlo todo. Y ya sé que casi ninguno de nosotros, padres abnegados, tenemos ese verano de tres meses, que encima estamos inmersos en esta crisis, que tocamos cada uno a no sé cuantos miles de euros para rescatar a los bancos, y que nos frien a impuestos, y nos recortan por todos lados. Pero eso no puede estropearle a nuestros cachorros su verano, su patria. Así que os deseo a todos Feliz Verano! (y no, esto no es una despedida estival, que nadie se haga ilusiones, que seguiré por aquí todavía desvariando varias semanas)

miércoles, 20 de junio de 2012

Cómo educar en positivo

Hace pocos días os contaba mis tremendas dudas a la hora de castigar, sancionar, reprender, estimular, alentar o corregir a mis retoños. Y hete aquí que desde Save the Children acaban de lanzar hoy mismo su guía Quién te quiere a ti para enseñarnos a todos nosotros, padres perdidos, a educar en positivo. No tengo palabras para agradecerlo. Sobre todo que nos manden mensajes de apoyo como este "Ser padre o madre no es una tarea nada fácil y la mayoría intenta hacerlo lo mejor posible evitando patrones de su propia crianza con los que no está de acuerdo, o incluso repitiéndolos ante su asombro. Antes de nada, calma". Pues eso, que calma y al toro. Y no dejéis de leer la guía. Imprescindible.

martes, 19 de junio de 2012

Tarde de madre bloguera

Era una tarde veraniega, de este verano adelantado que tanto se agradece, y la madre imperfecta se pintó los morros de naranja butano, por eso de aplicarse a sí misma la terapia cromática y derrochar optimismo por dentro y por fuera, y se echó a las calles libre cual mariposa, sin descendientes ni cachorros alrededor. Y feliz cual perdiz se dirigió a baby deli donde madresfera y nonabox nos habían convocado. Y allí con otras madres blogueras nos echamos unas risas y hablamos de nuestras criaturas, las de carne y hueso, y las de letras. Delicias de esta vida bloguera.

martes, 12 de junio de 2012

La madre de todos los castigos

Hoy en día hay libros prácticamente sobre todo lo relacionado con el cuidado de los hijos, desde qué darles de comer hasta cómo hacerles dormir, pasando por cómo educarlos, cómo vestirlos o qué contarles por la noche. Y, sin embargo, no recuerdo haber visto ningún libro de cómo castigarles. Y digo yo que sería útil tener algo así como un código penal de los castigos infantiles, algo consensuado por todos, expertos y amateurs como una servidora, en el que prime el sentido común y que sirva de referencia a todos los padres que andamos perdidos en esta noble y agotadora labor de la crianza y la educación de los adultos del mañana. Porque hay momentos en que os confieso que me siento completamente perdida y no sé cómo reaccionar ante las pruebas diarias a las que me someten mis hijos. Ya sé que hay personas contrarias a los castigos, partidarios de las recompensas y los estímulos positivos. Yo también estoy muy a favor de recompensarles y estimularles positivamente, y os aseguro que mis hijos están suficientemente recompensados y estimulados requetepositivamente, quien lo dude que se dé una vuelta por mi casa y lo compruebe por si mismo. Pero dicho esto, también hay momentos en que se merecen un buen castigo, y es entonces cuando me surge la duda. Dicen que el castigo ha de ser proporcional a lo ocurrido, sí, eso suena muy bien. ¿pero quién me establece a mí esa proporción? ¿Cómo castigo que mi hijo mayor no haya estudiado para un examen? ¿Y si además de no estudiar me ha mentido y me ha dicho que no tenía examen? He de aplicarle la madre de todos los castigos? ¿o ser demasiado severa puede ser contraproducente? ¿El arrepentimiento y el firme propósito de enmienda sirve de atenuante? ¿Se puede levantar un castigo una vez aplicado o eso resta credibilidad al castigante? Estoy por llamar a algún departamento de derecho penal a ver si me orientan.

domingo, 10 de junio de 2012

Lego se lanza a por las niñas

Lego acaba de lanzar una nueva línea de juguetes para niñas, Lego Friends, toda una legión de sonrientes muñequitas con sus casitas, sus mascotas, sus flores, monísimo todo (y envuelto todo en cajas de tonos lilas y rosas para que no haya duda del mercado al que se dirigen, me cuentan que Lego ha decidido sacar esta nueva línea porque los padres, y las niñas, reclamaban algo para ellas, y me pregunto yo, con este afán mío de darle mil vueltas a todo, ¿de verdad lo piden? ¿o se lo ofrecemos? ahí dejo la duda). Y para celebrar el lanzamiento invitan a una legión de periodistas con sus cachorros al espacio infantil de moda en Madrid, grey elephant y ahí pasamos una mañana divina entre batidos de fruta, popcakes, uñas pintadas con mariquitas y sandías, y cientos, miles de ladrillos de Lego multicolores.

miércoles, 6 de junio de 2012

Terapia antistress en tiempos de crisis

Elementos necesarios:
- retoño menor de 5 o 6 años.
- cartulina o similar que se puede enrollar y hacer un tubo alargado.

Coloque su cabeza sobre un extremo del tubo (dejar la suficiente anchura como para que no le comprima), y en el otro extremo colocar la cara de la criatura seleccionada, de manera que queden conectados por el tubo.
Proceda a decir lo más absurdo que le venga a la mente. Pirata de agua dulce. Merluza con picatostes. Abracadabra, pata de cabra e invite a la criatura a que lo repita a toda velocidad.
Observe la cara extasiada del cachorro enmarcada en el tubo. Escuche sus risas.
Repita la operación una vez al día, o más si es necesario. Los efectos beneficiosos se notan de inmediato.

lunes, 4 de junio de 2012

Atracón de cultura

El otro día hablábamos de devorar fruta, y hoy vamos a hablar de devorar cultura, que es algo que también se inocula desde pequeños, la pasión por el arte, por la lectura.... Ayer cumplimos con un delicioso ritual de temporada: la visita a la Feria del Libro de Madrid. Me encanta llevar a los niños para estimular su voracidad por los libros, dejar que se den un verdadero atracón, que vayan de caseta a caseta atraídos por las portadas multicolores, para que vayan adquiriendo ese vicio irrefrenable por la lectura, esa necesidad de poseer un determinado libro, y una vez leído, otro más, y otro.... En esta ocasión hemos recorrido la Feria buscando libros de dragones buenos, de murciélagos superhéroes y de princesas valientes. Y al final acabamos con un manual para amaestrar dragones, un libro de zombies simpáticos y otro de una particular rebelión en la granja. Y volvimos a casa cada uno con su bolsa, como quien lleva un tesoro, deseosos todos de ponernos a leer las novedades.
Y por la tarde, para completar uno de esos días maravillosos en los que da gusto vivir en una gran ciudad (hay días que no da tanto....), fuimos a un taller de pintura en la Fundación Mapfre, que organiza los mejores talleres para niños de Madrid. Y ahí estuvimos aprendiendo cómo usaban el color los expresionistas alemanes. Una delicia.


sábado, 2 de junio de 2012

Niño, cómete una fruta

La noticia salió el otro día, dio la voz de alerta el Ministerio de Sanidad, que la mitad de los niños españoles tienen sobrepeso. Una barbaridad. Pero claro, vas por ahí viendo lo que meriendan algunos niños y alucinas, que si bollitos, que si galletas con chocolate, que si zumos, que si batidos, que si refrescos, que si chuches. Y claro, así lo entiendes que luego pase lo que pase.  El verano pasado no daba crédito los días que fuimos a un hotel y en el buffet veías a niños prácticamente obesos desayunando donuts, que de verdad daban ganas de decirle algo a sus padres. Y aquí me meto donde no me llaman, pero la responsabilidad de la alimentación es de los padres y aunque salga más cómodo ceder y tirar por la vía fácil, nos toca enseñar a los niños a tener una alimentación equilibrada. Yo en este tema también ejerzo de madre sargento, y el día que les dejo tomar un refresco o chuches mis hijos lo celebran como si fuera su cumpleaños. Y eso sí, he logrado que disfruten como locos comiendo frutas, que se pirran por todas las variedades, sobre todo ahora en verano, que da gusto ir a comprar fruta y volver a casa con el carro lleno de piña, de sandía, de nectarinas, de albaricoque.... Todavía me duele hoy la espalda de los más de 20 kilos que he acarreado esta semana del mercado. Y no creo que me lleguen al miércoles....

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