jueves, 15 de noviembre de 2012

Las familias (numerosas o no) no ganamos para sustos

Excelentísima señora alcaldesa del ilustre ayuntamiento de Madrid, Doña Ana Botella,

Hubo una época en que una abría el buzón nerviosa, con el corazón en un puño, esperando encontrar alguna carta de algún ser especial. Le aseguro que abría la portezuela con la mano temblorosa. Seguro que también usted recuerda esas emociones de la adolescencia y primera juventud. Recuerda usted aquellas primeras que le escribía de novio su excelso esposo, Don José María? Pero no le estoy escribiendo para rememorar el nacimiento de su amor, que espero dure aún muchos años. Ahora resulta que a mi edad de nuevo abro el buzón temblorosa y aconjogada. Pero no se preocupe usted, que no me he buscado ninguna aventura extramarital, una sigue felizmente casada con el padre de las criaturas y no le da el ánimo ni la energía para nada más. Y no, tampoco le escribo para hablarle de la infidelidad, o la fidelidad, aunque si quiere podemos discutirlo otro día, me encantaría conocer su opinión al respecto (¿cree usted que lo natural es ser infiel o fiel?).
Ruego me disculpe, que me estoy yendo por las ramas, pero es que no tiene una todos los días la oportunidad de dirigirse a su alcaldesa y esposa de don José María. Lo que me hace ahora temblar cuando recojo el correo es el encontrar alguna nueva debacle para nuestra precaria y vapuleada economía familiar. De verdad que no gana una para sustos. El último me lo ha dado el recibo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles que el ayuntamiento que usted dirige tiene a bien cobrarnos a todos los ciudadanos propietarios de la capital de España. Del año pasado a este me han subido la cuota casi 300 euros. Le aseguro que casi me caigo para atrás del susto, me tuve que sentar para leerlo bien. Primero pensé, con esa cándida inocencia que me caracteriza, que había habido un error. Y, sentada en un banco, procedí a leer la letra pequeña, bien pequeña bien pequeña, tan pequeña que casi, con mi inminente presbicia (¿usa usted gafas, señora Botella? ¿a qué edad empezó a tener vista cansada? disculpe, que de nuevo me disperso), no lograba ver que la bonificación para familia numerosa, que antes era del 20%, ahora es del 4%. Así me he enterado de que han dejado ustedes las bonificaciones más sustanciosas para familias con menor capacidad económica, y por tanto con casas con un valor catrastal más bajo que el mio. Señora Botella, usted que fue madre, y ahora abuela, de familia numerosa seguro que me entenderá cuando le diga que si me he comprado una casa más grande es justamente porque tengo familia numerosa, no porque sea rica. Y esta bonificación en el IBI era de las pocas ayudas que mi familia numerosa recibía por serlo de todas las instituciones de este país, y ahora, y me va a perdonar que le hable de temas tan terrenales, esos 300 euros nos hacen un roto (otro) en el presupuesto de este inicio de curso. Y habrá quien me diga que no hubiera tenido tantos hijos y me hubiera quedado en un piso más pequeño, y tendrán razón, que una ya sabía, o no, en lo que se metía. Pero de verdad, señora Botella, que no me esperaba esto de usted, que quiere que le diga. Déjame que le diga que me parece mal que nos haga esto usted, que siempre se había mostrado tan defensora de la familia.
Aprovecho para enviarle mis más respetuosos saludos a usted y a su señor esposo.
Suya siempre





1 comentario:

  1. que tiene que ver su esposo en esto?.

    se nota que no eres del PP.

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