lunes, 24 de septiembre de 2012

Sobre la reutilización de los libros escolares

El ministro de Educación, Cultura y Deportes Jose Ignacio Wert se ha lanzado a defender la reutilización de los libros escolares como medida para hacer frente a la crisis, y a la supresión de las becas para libros (que no eran muy grandes, pero algo ayudaban). Yo estoy encantada de reutilizar los libros, soy una campeona del reciclaje y de la vida múltiple de los objetos, que en mi casa se estira la vida útil de todo hasta el más allá. Pero me pregunto yo si el señor ministro ha tenido a bien echarle un vistazo a alguno de los libros que usan hoy nuestros hijos. Dice él que toda su vida reutilizó libros, cosa muy loable, sin duda, pero de difícil aplicación hoy día pues las editoriales, que miran por su propio negocio y no por la economía familiar precisamente, han encontrado la manera de que los libros sean imposibles de reutilizar pues la mayoría de ellos están concebidos de tal manera que los niños los respondan en el mismo libro. Eso hace prácticamente imposible que los vuelva a usar otro niño. Yo estaba toda contenta de poder reutilizar el libro de Conocmiento del Medio de 1º porque mi hijo mayor, como ese año le cambiamos de colegio, solo lo usó medio curso. Y os aseguro que me tuve que pasar tres cuartos de hora para borrar las respuestas de los últimos capítulos!!! que casi se me grangena un dedo. Ahí me gustaría a mí ver al ministro reutilizando!

6 comentarios:

  1. Aqui mi hija mayor, menos en infantil siempre ha llevado los libros en préstamo y me parece una idea genial. Aprender a cuidar el material y también a ser algo más humildes, este año tuvimos que comprar con la ayuda del cheque de libros que nos da la Xunta, pero cuando termine el cole, yo seré una de las primeras en llevar al cole los libros para que alguien pueda reutilizarlos y no gastar el dinero en balde...

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  2. En Castilla-La Mancha se hacía a partir de 3º de primaria (los libros eran de la Junta y pasaban de unos alumnos a los siguientes, e incluso se daba la opción de pedirlos a otros centros si no había bastantes) y este año por articulo 33 de Cospedal este sistema ha desaparecido. Esta gente Pepera se contradice

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  3. Qué morro tienen ¡por dios! este tema me quema muchísimo. Ya me gustaría a mí poder reutilizar los libros (esos libros que en ciertas asignaturas ni siquiera abren en todo el año, maldita la gracia) Pero como dices, es imposible porque las editoriales se encargan de cambiar el formato cada poco tiempo.

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  4. Lo de siempre... Los que se dedican a gestionar lo educativo no han pisado un aula de verdad (las de los niveles inferiores) en su vida...

    Así vamos. A ver cuándo nos piden opinión a los profesores.

    Un abrazo.

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  5. jejeje Hola de nuevo, Isabel. Me recordarás de comentarios anteriores como "se estudia mejor en madrid que en ningún sitio" jajaja. Ahora en serio, efectivamente, los libros que mi hija llevaba hasta ahora, se podían contestar en el mismo libro, pero para eso estaban los cuadernillos que costaban otro ojo de la cara, para guarrearlos. Este año, los libros que lleva (te recuerdo que ahora vivo en andalucía), están preparados para que tengas que llevar un cuaderno de espirales aparte aposta para hacer los ejercicios. Qué ocurre? que ahora fuerzan a una niña que hasta ahora lo más largo que ha escrito es un resumen de un libro en un máximo de 5 líneas, a reescribir en el cuaderno la pregunta del libro y contestarla. Ojo! que a mi me parece muy bien porque así mi hija practica escritura, pero ahora la hora de los deberes se hace más cuesta arriba si cabe, porque su trabajo se multiplica. Yo me recuerdo a mi misma reescribiendo los enunciados de los libros para luego contestar a esos enunciados y recuerdo que me salían granos!!!! ¿es que volvemos a las técnicas educativas de la EGB? que tampoco me quejo, pero es que por suerte, la vida ha evolucionado, los métodos deberían hacerlo también.

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  6. Pues me parece fantástico que se promueva desde el gobierno y que les toque adaptarse a las editoriales. En Alemania se diferencian entre libros de lectura o contenidos y libros de ejercicios que cada crío destroza a su gusto. Los de lectura pasan de un niño a otro y en la contraportada del libro se anota en una lista (¡con cabida para diez nombres!) el nombre del niño en cuestión, la clase a la que va y firma del padre/madre. En los libros que nos han tocado este año somos los terceros en uno y cuartos en otro de esa lista y tengo que decir que los libros están inmaculados (!)
    Lo bueno hay que copiarlo, ¿no?
    ¡Un saludo!

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