viernes, 10 de agosto de 2012

Gracias, Pixar

Hasta que no tuve una hija no descubrí el universo Princesas. Ese mundo almibarado de color rosa protagonizado por delgadas y lánguidas damiselas, en su mayoría rubias y pien peinadas, que pasan media vida esperando a su príncipe azul y que se reproduce, hasta la saciedad y la nausea, en todo los productos destinados a nuestras niñas, desde la ropa interior hasta las mochilas del cole, pasando por toallas o paraguas. Vamos, que si le vas a comprar unas braguitas a tu niña de tres años es más que probable que lleve a la Cenicienta o a la Bella Durmiente en el trasero. Yo en principio no tenía nada en contra, de hecho, me encanta la película La Bella Durmiente. Pero el tema empezó a preocuparme con la insistencia de mi hija, tres añitos recién cumplidos, en vestir siempre de rosa, llevar solo vestidos y escuchar exclusivamente cuentos de princesas que se casan con un picey (su abreviatura para principe y rey). Y eso que la niña aún no ha ido al cole, y que vive en un entorno rico en testosterona, coches, ruedas, superhéroes y monstruos de diverso tipo. Quizás por eso, como reacción al entorno o como refugio ante la fuerza bruta de sus hermanos, ha desarrollado ese amor por las princesas. Yo me empeño continuamente en sacarla de ese guión, contarle otros cuentos, hablarle de princesas que llevan espadas y cabalgan en bicicleta. Pero reconozco que me cuesta, porque ella sabe lo que quiere y lo exige. Por eso estoy encantada de que Pixar haya venido en mi auxilio con su nueva película: Brave (indomable), una maravillosa historia con una princesa rebelde, pelirroja, despeinada, que, con sus greñas rizadas y pelirrojas, cabalga sin miedo y supera en tiro al arco al más aguerrido guerrero. Por fin mi niña tiene otro modelo de princesa por el que suspirar y en el que mirarse. Gracias, Pixar.

5 comentarios:

  1. Tengo tres chicotes, y también me sirve Brave, para que mis hijos no piensen que todas las chicas son de color rosa y envueltas en purpurina, porque ellos también están llenos de prejuicios hacia las chicas... Así que ¡Gracias pixar!

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  2. Isabel, recurre a las "antiguas": Mulan, Pocahontas, ¡geniales!

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  3. Creo que la "etapa" de las princesas, es casi regla general en todas las niñas.
    Por suerte es eso: una "etapa", y un buen día te encuentras con que "las princesas son para nenas chiquitas", y respiras aliviada.
    ¡La paleta de colores por fin vuelve a diversificarse!
    Besos!

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  4. Mi hija también es una fan de las princesas, qué le voy a hacer... La película que comentas la tengo presente.

    Un abrazo.

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  5. yo soy mami de dos niños y es a mi a quien me gustan las pelis de princesas! y a mi hijo mayor (el peque aun es muy peque) solo le gusta cars o madagascar o de esas, no las de princesas! y yo me muero de envidia con las mamis que teneis niñas que se pasan el dia jugando a las princesas porque asi era yo de pequeña y asi me gustaria tener una hija! joooooo que mal repartido esta el mundo...jejeje

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