¿Cómo es posible que con todo lo que ha
avanzado la ciencia aún tengamos que seguir despiojando a nuestras crias de la
misma manera que hacen las orangutanas? De verdad que no soporto ese momento
primate, es probablemente uno de los momentos más ingratos de la maternidad. Por favor, señores científicos, aplíquense e inventen algo efectivo.
jueves, 26 de julio de 2012
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Buf!!! ni me cuentes, yo me vuelvo loca cuando entran piojos en casa... empiezo a lavarlo todo, a aspirarlo todo y a despiojar a la familia entera durante varias semanas, sin tregua para los piojos.
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