lunes, 23 de enero de 2012

Otro efecto colateral de la 'numerosez'

Lo llevaba notando de un tiempo a esta parte, como que la gente pone más reparos a la hora de quedar conmigo, me invita con menos alegría a sus casas, como que se espacían (durante meses) en general, las invitaciones, los planes sociales... Ojo, que no estoy diciendo que me esté quedando sin amigos, que alguien siempre te queda a pesar de que he dejado de llamar, felicitar, regalar y hacer esas cosas que los manuales aconsejan para ‘mimar’ la amistad. No, a lo que me refiero es a que de un tiempo a esta parte como que tengo una vida social menguante, como que me cuesta concretar planes sociales y yo lo que me temo y os lo voy a contar, y esto es lo que se llama agarrar el toro por los cuernos y enfrentar la verdad sin temerla, es que la gente no quiere quedar conmigo porque teme que a la menor me presente con toda la tropa, porque los que me conocen saben que yo ese tipo de madre a la que le encanta (o no lo queda otro remedio) hacer planes de todo tipo con sus hijos, y es capaz de irse con ellos a un concierto de rock o a un mercadillo solidario, o hacer la compra en el supermercado. Que conste que lo digo sin resquemor, no culpo a nadie, yo sería la primera que saldría corriendo de quedar con mi tropa si tuviera alternativa.
No sé si otras familias numerosas tendrán este mismo problema, abro aquí este foro de debate. Lo dicho, que llevaba tiempo sospechándolo y el otro día lo constaté, y no verlo sería negarse la evidencia, cuando llamé a mi hermano para decirle que íbamos a ir de compras por su zona y que si eso nos pasábamos a verle luego a él. Como habéis leído, yo hablaba en plural y mi plural no es un plural cualquiera, porque es muy probable que signifique cinco, tres de ellos generalmente hambrientos y potencialmente muy ruidosos. Mi hermano -el pobre quizás porque le pillé de sorpresa y claro, una visita nuestra no se improvisa porque hay que adecuar la casa, retirar objetos frágiles y punzantes y demás- me respondió que se iba a echar la siesta, yo le respondí que no iba a ser de inmediato, que sería en una hora o algo más, y ahí respondió con rapidez, que luego tenía que salir. Ahí lo capté y le dije que me parecía muy fuerte que mi propio hermano, tío de mis hijos y padrino de uno de ellos, no quiera vernos, y que si es así que me lo dijera abiertamente, que lo comprendería, que yo me hago cargo de que somos para echarse a temblar, que yo soy la primera que lo reconozco, que el amor de madre no me ciega, pero que de la familia espero, por lo menos, sinceridad. El pobre entonces recapituló y nos abrió las puertas de su casa, de su corazón, y hasta de su despensa, que se la dejaron tiritando mis hijos. Y luego me extraño de que pase lo que pasa...

P.S. Ya tenemos ganadora del globo terráqueo: Legardi Romero. Pero no os desanimeis los demás, que va a haber tres sorteos más, el próximo en febrero!

16 comentarios:

  1. Pues llevas toooda la razón...yo también lo he notado :-(
    Hasta algunos amigos me han dicho..es que meternos en un bar con tanto niño....
    Menos mal que aún me quedan un par de amigas tienen 3 (o más)como yo...y como ya estamos hechas a todo nos metemos en casa de una o de otra con 6 ó 9 niños. No hay miedo!!

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  2. No lo llamemos problema, llamémoslo "circunstancias". Yo también arrastro mis 3 circunstancias a todos sitios, algunas veces con reparo cuando en la otra parte no hay circunstancias todavía pero allá que voy. Procuro que la visita sea corta y chimpún. Cuando invito a casa suelo dar muuucho aviso sobre lo que se puedan encontrar o presenciar durante el transcurso de su estancia. Y así voy tirando hasta que cumplan los 30 y les de las llaves de casa.

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  3. Es simplemente algo normal, pero por otro lado, nuestra sociedad no está acostumbrada a ir a bares y que haya niños...cuando voy a Dinamarca veo a niños en bares y no pasa nada...tb es cierto que parece que esos niños hacen menos ruido que los nuestros

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  4. Cada vez que veo un cartel de "child-free" en locales y negocios de índole diversa (no hablo de puti-clubs, no, sino de hoteles y vuelos que ofrecen algunas compañías aéreas, por ejemplo) me pregunto si esto es legal. Supongo que si pusiese “coloured people free” o “fat people free” se armaría un escándalo por discriminación, pero parece que los niños no tienen plenos derechos hasta que cumplen los 18. Eso por no hablar de que si tienes tres hijos y quieres ir a ver a tu marido que está trabajando al otro lado del Atlántico tienes que llevarte una dama de compañía porque no te dejan volar sola con tus criaturas, de que si tienes tres hijos y se os ocurre dar un paseo por el centro y volver en taxi, uno de los progenitores tendrá que volver en metro (o subastar allí mismo a una de las criaturas), de que en la mayoría de los coches normales no caben tres sillas nunca y de que las casas nuevas se construyen para familias de hijo y medio. No hay más que ver los anuncios, las familias siempre son papá-mamá-hijo-hija. (y siempre guapos, sonrientes y felices). ¿será “numerosez” la peste del siglo XXI?

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  5. Hola! Yo estoy del otro lado. Para mi hay una parte que es fea de tener amigas con hijos. Con todo respeto les digo, pero yo soy amiga de la madre no de los hijos. Perfectamente puedo entender que vengas de vez en cuando tus hijos y puedo ir a festejar sus cumpleaños si me invitas pero lo que no puedo entender es que tu no seas capaz de dejarlo una vez por mes para venirme a ver un par de horas a mi, como haciamos antes. Me parece que las madres creen que sus hijos son sus accesorios y los llevan para todos lados, dejalos con tu marido y vamos a tomarnos unas copas! Y si no, no te quejes...

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  6. Por supuesto que llevas razón, y yo creo que en ese sentido, es que todos somos un poco/muy egoístas. No solemos aceptar algo diferente a lo nuestro. Yo he llegado a ver cómo hermanos "reniegan" de su familia porque ellos son mayores y ya no tienen que aguantar a sus hijos, y les molesta llevar la silleta de otros. A mí por ahora no me importa nada, nosotros tenemos dos, pero si tienen que venir amigos a casa con cuatro (que los hay), pues vienen y ya está. Todo mi agobio pasa por pensar que estén agusto. De hecho el fin de semana pasado lo pasamos con siete niños (y los respectivos seis adultos) metidos en casa. Y tan contentos.
    Sara M.

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  7. "tío de mis hijos y ahijado de uno de ellos"... Compleja historia... ¿Será más bien padrino?

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  8. Yo tengo "sólo" 2, el pequeño no tiene dos años todavía y, la verdad, ir a algunos sitios con él es un suplicio porque no para y no tiene consciencia de los peligros. Con el mayor de 5 voy donde sea, pero en un bar, un ratito, al final son niños y hay que adaptar el ocio, sitios donde ellos tb. puedan expandirse.
    Lo del temor a 3, sinceramente, da igual uno más o menos, si en la casa ya hay niños, yo no tengo problema en que vengan, pero entiendo que pueda dar un poco de "pánico escénico", sobre todo en una casa donde no haya juguetes y se juegue con lo que no se debe.

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  9. La cuestión es que si vas a casa de alguien con tus hijos (el nº que sea) debes de asumir el control "total" de los mismos. Eso significa que si tú en tu casa les dejas saltar en el sofá o hacer guerra con los cojines, a lo mejor en esa casa a la que vas de visita no está bien visto así que no puedes esperar que sea el anfitrion el que tenga que dar órdenes a tus hijos y ponerles firmes. Tengo una amiga con 3 niños a la que le encanta ir a casa de los amigos (ella tb ofrece la suya por supuesto) pero cuando llega a la casa ajena sienta el culo en la silla y se desentiende completamente de lo que estén haciendo sus hijos. Al final en mi caso tengo la sensación de que no sólo tengo que estar pendiente de mi niño sino de los 3 pequeños visitantes...a los que lógicamente no les puedes levantar la voz...así que la conclusión es que cada vez soy más reacia a organizar festejos multiniños en casa.

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  10. A mi me pasa con mi propia madre, que no es que ponga excusas de que no vaya a verla, pero es que se le nota a lenguas que está deseandito vernos salir por la puerta. Como dice ella, doble alegría, primero cuando venís y luego cuando os vais..., que de broma lo dice pero ahí queda eso. Y es que son 2 pero jalean como 4.

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  11. Yo tengo 7 hijos y soy muy consciente de dónde puedo ir con ellos,con niños hay que ir a sitios de niños, donde estén cómodos ellos y los demás, y sobretodo yo, que al final soy la que peor lo paso intentando que no molesten, que se porten bien y que nadie se queje. Efectivamente hasta la propia familia se retrae a la hora de hacer planes, pero es que es normal! Yo salgo a cenar, a conciertos a copas y de viaje con mi marido, con una buena organización se puede, y por supuesto también hacemos planes todos juntos, pero tratando de no implicar a nadie.
    Esto es así, la numerosez no mola y asusta en general.
    MªAngeles

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  12. Me pasa prácticamente lo mismo con lo cual hace tiempo que soy yo la que invito a mi casa, con lo cual soy yo la que recojo los actos vandálicos de mis hijos y sus amigos, la que invita a merendar a sus amigas para poder verlas, la que convoca reuniones a diestro y siniestro, etc etc... pero al menos disfruto del momento y no estoy sufriendpo pensando que la otra persona está deseando que me largue con mi prole (tres adorables retoños de 5, 4 y 2).

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  13. Pues qué queréis que os diga...que depende mucho de los niños y de su educacion... Yo he vivido mucho tiempo en Japón y otros paises asiáticos y niños hay montones, pero ni se notan...si vas a un centro comercial y hay un niño corriendo, ten por seguro que es occidental. Si oyes a un bebé berrear y a un adulto levantar la voz, lo mismo....va mucho con nuestra forma de ser y de educarles...

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  14. Con un 1 también pasa. Yo que en los últimos años, he tenido a mis cuñados 1 fin de semana sí y otro también en mi casa con sus hijos (más de 1), desde que yo tuve al mío, no me invitan a la suya que es nueva y se estropea. Mi casa también es nueva pero se autoinvitan y lo dejan todo hecho un desastre pero eso no importa.

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  15. Yo tengo dos terremotos de 5 y 3 años y desde que soy madre mis planes han cambiado: sigo quedando con mis amigas (las que tienen hijos) y tan felices. Hablar lo que es hablar no hablamos mucho porque tenemos que estar controlando a todas las tropas juntas, pero se lo pasan de muerte. Y cuando queremos estar un día tranquilas, cenamos de vez en cuando solitas y ahí vienen las 2 solteras y sin niños. De todos modos yo no concibo mi vida sin mis enanos y si ellos no son bienvenidos en una casa, tampoco lo soy yo.

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  16. Que si te entiendo? al mil por cien! Practicamente nadie nos invita a su casa, eso lo tenemos asumido, se que nosotros 2 mas las 5 fieras es mucha tela...pero un cafelito de vez en cuando se agradecería!
    Si vamos a alguna casa es, como tu haces con tu hermano, autoinvitados, "hola ¿estais en casa?"
    y a muchas ya ni así, que no veas como sufro con el sufrimiento de algun@ al vernos llegar, "no toques eso, no pises la alfombra!!"....Al final acabamos diciendo como Benito y Manolo de "manos a la obra" ....Otra casa a la que no podemos volver!!;-)
    Ah y al comentario de Anónimo, estoy de acuerdo en parte, porque un niño que no corre no es educación, eso es represion...

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