lunes, 9 de enero de 2012

La insoportable eternidad de un viaje en coche

La madre imperfecta antes de salir de viaje en coche con sus hijos se toma algo para el dolor de cabeza, igual que lo hacía años ha, en otra vida, cuando salía por la noche a tomar unas copas. Por si acaso, que más vale prevenir que sufrir. También debería tomarse biodramina, porque se acaba mareando de darse la vuelta quinientas veces de media en un viaje para atender a los retoños (y amenazar con bofetones, amagando el golpe eso sí, para ver si se callan), y de andar metiendo la cabeza bajo los asientos para buscar el chupete de la niña, cosa que tiene que hacer una media de veinte veces por viaje (de dos horas de duración, que es el recorrido más largo que esta familia efectúa en coche, y os aseguro que ya es mucho más de lo humanamente soportable). A decir verdad, lo que debería de tomarse de verdad para soportar la infernal travesía es un tranquilizante. Solo así podría aguantar los gritos de sus hijos, las pataletas, las cienmil preguntas de cuando llegamos, las peleas entre los tres, las quejas del sufrido padre de las criaturas y su enésima amenaza de “este es el último viaje que hacemos en coche, mañana mismo lo vendo”. A este show habitual en todos los viajes se ha añadido últimamente un número especial: la niña logra soltarse de las correas de su silla y se pone de pie en medio del coche, y ahí sí que la madre tiene que hacer un esfuerzo de contorsionismo para reducirla de nuevo. El otro día al volver de un viaje atroz se quedó de piedra al encontrar en el buzón la solución para este último problema: una especie de correa supletoria que deja a los enanos absolutamente inmovilizados y reducidos en su asiento (podéis verla aquí houdinistop). La madre imperfecta se quedó estremecida al verlo, y lo primero que pensó fue si le estaría siguiendo alguien. ¿le habrán puesto una webcam en el coche? ¿Estarán verdaderamente los servicios sociales siguiendo su rastro? ¿Quién adivina su pensamiento?

10 comentarios:

  1. jaja, Houdini stop es lo mejor, yo tambien tengo uno para uno de mis mellis que se me salio de la silla un dia en plena autovia y empezo a hacerme cosquillas en el cuello mientras conducia !!!

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  2. Me encanta tu blog, siempre lo estoy leyendo, me identifico mucho contigo. Me has dado una idea genial, porque en alguna ocasión me ha ocurrido a mí lo mismo. Voy a comprarmelo.
    Tu blog es genial.

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  3. Leyendo estas cosas una se plantea lo mala madre que es: Yo jamás me hubiera planteado tomarme un tranquilizante, sino más bien dárselo a ellos... :P

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  4. jajaja, chiquila me rio un monton con tus historietas.

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  5. jejejeje, esas casualidades dan que pensar, a mi me ha pasado con alguna cosa y también me he quedado de piedra.

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  6. imaginate ahora por un instante que tu marido no tiene carnet de conducir y conduces tu y sumale a los de los niños un tio diciendote, "acelera que vas pisando huevos....no ,no, frena que te lo comes, pero da distancia, que no es por ese camino, yo no pregunto nunca yo jamas me pierdo (todo eso dando vueltas sin sentido), te acabas de saltar otro sitio para aparcar (en ese momento tu piensas: sera mamon, y si los ve los sitios porque no me lo dice antes de saltarmelos?)".....esa es mi vida.

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  7. ¡¡qué listos los del invento!! Y me parto con el nombre porque, efectivamente, los nuestros son como Houdini, son capaces de escapar de cualquier sitio...Y yo prefiero siempre conducir, el que conduce se queda como en trance y lo que pase dentro no existe, su única meta es llegar lo antes posible.

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  8. Yo le ponía a mi mayor una pinza de Ikea de esas para las bolsas que son de colores y venden por tamaños, por si te vale.

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  9. Me muero de risa contigo!! Me encanta tu blog!

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  10. Yo sólo te puedo ayudar con el truco del chupete. Lo llevamos colgando con un lazo de las asas que hay en el techo del coche por dentro, junto a la puerta. Lo hicimos después de un insufrible viaje Madrid-Sevilla en el q mi criatura lanzaría el chupete unas... 500 veces! Desde entonces siempre hay chupete en el coche porque de ahí no sale! Si lo quiere lo coge, si lo suelta se queda colgando y lo puede volver a coger cuando quiera... Y no hay más!

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