martes, 3 de enero de 2012

Carta a los Reyes Magos

Excelentísimas Majestades de Oriente,

No voy a robarles mucho tiempo, que ya sé que andan ustedes con mucho trajín estos días, es lo que tiene tener un trabajo tan estacional, el próximo año les escribo en agosto para que me hagan un poco más de caso, pero es que este año se me ha echado el tiempo encima y si me descuido ya ni les escribo carta.

No sé decirles si me he portado bien o mal. Les parecerá extraño pero no lo tengo muy claro, yo esmerarme me he esmerado, pero no sé si lo habré logrado siempre. Por si necesitan referencias, mi hijo mayor, que a sus nueve años ya tiene mucho criterio, dice que he sido un mamá muy buena y que me merezco todos los regalos que quiera. Eso sí, el mediano, de cinco, dice que soy muy mala, pero eso, digo yo, que casi es un punto a mi favor porque si dice que soy mala es porque le estoy llevando la contraria para tratar de educarle, que lo fácil sería dejarle hacer lo que quisiera al animalito. Pero juzguen ustedes mismos, que no voy a ser yo quien trate de influirles.

El problema es que no sé muy bien qué regalos quiero, no sé si esto le pasará a otras madres, pero yo desde que tengo hijos como que me he apeado del tren del consumismo, y no porque no me haga ilusión, es por falta de tiempo, que ya no sé ni qué bolso se lleva ni cúal es el grupo musical del que necesito absolutamente tener el último disco. Querer querer lo que es querer locamente yo quisiera una semana en el caribe, panza arriba en la arena caliente, que eso me iba a sentar divino para estas cervicales trituradas que tengo. Pero no sé si funcionan ustedes de agencia de viajes.

Así que les voy a pedir una dosis extra de paciencia. En bonos de diez, como los de los spa, para ir gastando cuando haya necesidad. Y que sean varios, que los del año pasado no me llegaron ni a febrero. Y un congelador de momentos, porque aunque les parezca increíble si se han acercado ustedes a espiar a mi casa y hayan oído los gritos que nos damos, que a veces parece que no estamos matando, hay situaciones que quisiera conservar para siempre. Como el otro día cuando mi hija pequeña, haciendo por primera vez pis en el wáter, les gritaba a ustedes (concretamente a la rejilla de ventilación del baño, que se debía de creer que estaban ustedes ahí agazapados espiando su proeza) “reye mago, me taes la bici, ¿vale?”.

Les envío mis más cordiales saludos y le deseo un buen reparto.

14 comentarios:

  1. Lo de la niña es para derretirse ahí mismo, en el cuarto de baño.
    A mí lo de escribir la carta se me da también fatal, así que cuando durante el año veo algo que me gusta, lo suelo decir en voz bastante alta para que mi señor esposo lo apunte en su teléfono inteligente. Llegado el momento es tirar de agenda y él mismo les manda la carta (o el email) a los Reyes.
    Le ha costado captarlo un par de años, pero ahora funciona divinamente.

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  2. ja, ja que bueno lo de la bici!! Por cierto si te regalan el viaje pá estar panza arriba, el año que viene me lo pido yo!! Saludos

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  3. Qué mona la niña, hablándole a la rejilla...
    No me extraña que andes necesitada de vacaciones. Yo, que sólo tengo que cuidar de mí misma y un poco de mi EHP, no puedo con la vida...

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  4. Qué rica tu niña! Se merece la bici!
    Espero que te traigan mucha paciencia, aunque no tengo muy claro si van a tener para todos!!
    Feliz noche de Reyes!!

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  5. Que bonito. Me ha encantado tu carta. La mía es similar, creo que los bonos de paciencia... Necesito también unos pocos, aunque tiempo tampoco me vendría mal. Las peques crecen demasiado rápido.

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  6. que buena idea... me ha parecido genial eso del congelador de momentos. Eso si que es realmente necesario, por que todo pasa tan deprisa con los peques...

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  7. Me anoto en todos los regalos pedidos. Me vendría tan pero tan bien la semana en el Caribe panza arriba. Y también el congelador, que aunque todavía los recuerdos perduran, temo que con el tiempo terminen por olvidarse. Pero lo que más necesito con urgencia, es LA PACIENCIA. Y se me ocurre que sería el mejor regalo, porque no lo disfrutaría yo sola, sería muy disfrutado por toda mi familia.
    Besos!

    (madreinargentina.blogspot.com)

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  8. Qué bonito.... me anoto también para el congelador de momentos... la PACIENCIA me super urge, pero sobre todo se me antoja la semana en el Caribe... panza arriba!!

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  9. Lo de tu niña me parece taaan tierno que los Reyes Magos no van a tener más remedio que traerte todo lo que `pides... estooo, bueno, menos el viaje al Caribe.

    Feliz 2012!!!!!
    !

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  10. me ha encantado, Isabel, bueno, es que realmente me fascinan todos tus post, te comentaría todos, todos y todos. Yo me he pedido lo mismo, gran idea lo del congelador de momentos. Porque parar el tiempo sin más para que no crezcan más no se puede, no? Bueno, y sólo si nosotras tampoco envejecemos, claro ;) Un beso muy grande y que se cumplan tus deseos (el de echarte crema, por ejemplo, yo uso también el aceite que es más rápido) Feliz Año

    http://queridacosita.blogspot.com/

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  11. Ains, coincido en todo.
    A mí la carta de Reyes se me ocurre toda la semana de antes, cuando tengo que irme corriendo a por todos los regalos, y es cuando veo todas esas cosas que me gustaría tener, y que ni sabía que existían tres días antes...

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  12. me apunto a las dosis extra de PACIENCIA y a la semana en el caribe...

    ay porfavor... es mi casa la que parece la de la niña del exorcista de tanto grito...
    y por tanto yo tampoco sé si me he portado bien o mal, aunque intentarlo, lo he intentado...

    Nos vemos en el caribe, pues?

    Besos y feliz año!!!

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  13. Lo he pensado muy bien y lo que yo quiero que me traigan es: ropa inteligente que se meta en la lavadora, se lave, se cuelgue y vuelva al armario ella solita; nevera superinteligente que decida qué cenamos hoy y me lo ponga todo sobre la vitro; sábanas y nórdicos megainteligentes que compartan sinergias con las ventanas para dejar las camas hechas tras unos minutos de sana ventilación; armario con estilazo que se autoabastezca y me haga sentir cada mañana como Katharine Hepburn; pies que aguanten los preciosos tacones que veo en los escaparates y, sobre todo, una receta mágica para no olvidar todos y cada uno de los preciosos momentos que la familia puede proporcionarme y que a menudo me pierdo porque estoy tendiendo la ropa, pensando qué cenamos hoy o haciendo las camas.

    mamisigloxxi.blogspot.com

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  14. Ay, como lo de la paciencia debe de estar agotado, yo el año que viene me pido lo del congelador de momentos... genial!

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