miércoles, 5 de octubre de 2011

Educar a un hijo es más difícil que pilotar un avión trasatlántico

Que conste que no lo digo yo, que si fuera opinión mía pasaría por otra exageración más, o por otra licencia literaria. Pero no es mío, lo leí en una entrevista a un filósofo muy serio y sesudo, del cual no recuerdo el nombre, que no se puede estar en todo, y decía eso, que educar a un hijo es más difícil que pilotar un avión trasatlántico. Deduzco que tenía hijos, y no sé si habría probado suerte como piloto, pero sabía, sin duda, de lo que hablaba. Y no puedo estar más de acuerdo. Yo nunca he pilotado un avión, y sin duda no ha de ser fácil manejar un aparato de esos, pero tampoco lo es lidiar a diario con estos cachorros. Y encima sin clases. A pelo. Como si te dijeran: 'Aquí tiene usted los mandos de este A380, y hágame el favor de llevarlo a Buenos Aires". De verdad que hay veces que me siento yo así y me quedo igual de perpleja. Con las preguntas del mayor (que tiene casi nueve años repletos de inquietudes), que tengo que tragar saliva, concentrarme y pensar antes de responderle, porque sé que con cada palabra que diga estoy sentando sentencia para el futuro. O con las rabietas del mediano, y su negativa a pasar por el aro, que sé que sería mucho más fácil dejarle hacer, y no insistir en que se termine la comida, o que se ponga determinada ropa, o que recoja su habitación. Pero no se puede ceder, porque cedes una vez y has firmado tu condena.
Y de verdad que hay momentos que no sé qué hacer, que me quedo paralizada por la duda. Pero está claro que hay que agarrarse a los mandos y tirar para adelante. Porque ya no se puede recular, que si no seguimos pilotando nos vamos a pique, como el avión.

11 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo contigo Isabel, lo malo es "recular", cedes una vez y estás perdido: ¿y porqué el otro día si y ahora no?. Y tú piensas, "pues porque el otro día mi cuerpo ya no daba para más, pero eso no es una explicación lógica, así que a ver qué le cuento yo ahora al enano este", mientras sigues haciendo otras cincuenta cosas a la vez. A mí lo que más difícil me parece es el tema de los castigos. Porque si, yo soy muy mala madre y castigo a mis hijos. Esta mañana por ejemplo, por no arreglarse a tiempo he castigado a mi hijo, y bueno, la amenaza me ha salido un poco rana. " O te vistes en 5 minutos de reloj, o... duda, qué le digo, con qué le puedo castigar, todo esto en media milésima de segundo, ¡o no ves la tele en dos semanas!. Hala, y ahora a ver quién es capaz de acordarse, o de tener en cuenta o no el cine como tele (porque le había prometido ir al cine esta semana), o cuando pongan algo que tú consideras esencial para la cultura filmográfica de tus hijos (léase E.T., Los Goonies etc), de decirle que no ve la tele. Al final no cumples bien el castigo, el niño se descojona y en fin. Estoy pensando que igual que tengo una lista con premios, debería hacer una con castigos. Así me sería más fácil. ¡Ves, al final comentar tu post me ha servido de terapia!.

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  2. Sabias palabras, las tuyas y las del filósofo... no vienen con libro de instrucciones, cada uno resulta ser un mundo, y a veces, a pesar de tener dos o tres años, hacen o dicen cosas que te dejan pilla...
    Y no sólo es difícil, es agotador... no "recular" significa estar agotada y seguir agotándote con un "No", con una rabieta en el supermercado y seguir con la cabeza alta a pesar de todo... y no discuto que el piloto que me lleva desde Santiago de Chile a Madrid en 14 horas no se agote... pero después descansa dos días enteritos sino tres... y nosotras nos tenemos que levantar mañana a hacer idem de lo mismo, lidiar con dos angelitos o con dos diablos con un tenedor (yo tengo una niña de 3 años, un niño de 2 y una niña en camino)... así que sí, es difícil, agotador, y supone casi la misma sangre fría que el piloto, el mismo temple y pensar rápido... pero además hacerlo con cariño, ser justa y sin derecho a una baja médica, sin derecho a jubilación y sin el pedazo de sueldo del famoso piloto... lo único que al final del día, cuando ya los has bañado y se van a la camita oliendo a Gotas de Oro, con su mini pijamita y apoyan sus caritas en sus manitas rechonchitas, te sientes mucho mejor que el piloto, porque seguramente en esas 14 horas de "trabajo" te han dicho más veces que a él, lo bonita que eres, lo mucho que te quieren y te han regalado más sonrisas, abrazos y hasta una flor que arrancaron en el parque...
    Pues eso... que será más difícil pero más reconfortante, no???...

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  3. Tan buenos los comentarios como la propia entrada del blog.... Vaya escuela estais creando!!! Encantado de escucharos.... (no lo leo, me lo lee mi mujer...)

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  4. Es mucho pero mucho más difícil que pilotear un avión... pero me imagino que también es mucho más gratificante (que me perdonen los Sres. Pilotos) Besos!
    madreinargentina.blogspot.com

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  5. Estoy de aucerdo contigo¡¡ no podemos ceder, no podemos soltar los mandos hasta que aterrizan en sus camitas y te dicen "hasta mañana mama te quiero mucho", entonces pienso que el día de lucha ha merecido la pena ¡pero como cuesta¡

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  6. Jajajajajajaja completamente de acuerdo. Uffff a veces te ponen en unos aprietos...

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  7. Por lo menos los aviones vienen con manual de instrucciones. ¡Pero los hijos no!

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  8. Por supuesto que ser padre es mucho más dificil que pilotar...imaginaos los pilotos que además son padres...

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  9. cuánta razón tienes, y siempre pensando en qué harán con tus palabras... mi hijo me preguntaba que si se hacía 'daño' en el cole, que entonces lo mandaban a casa, le tuve que decir que si se hacía 'daño' o bien lo curaban allí o bien lo mandaban al hospital, porque ya le veía yo tirándose de la silla para poder venirse a casa, siempre voy pensando qué hará con las palabras que le digo, cómo las procesará... ánimo a tutti!!! son unos seres raros y fascinantes!!!

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  10. Yo me estreno desde hace 5 meses como madre y la verdad, no teno el manual, pero se hace complicado, sentimientos encontrados, amor de sobra, paciencia y cansancio que no se siente. Tantas cosas...

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  11. Muy de acuerdo, ser mamá es difícil pero increíble y acompañar a nuestros niños en su crecimiento es toda una aventura http://www.laaventuradelcrecimiento.com.mx

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