martes, 6 de septiembre de 2011

Estos inicios de septiembre qué complicados son

Hay días críticos en todo calendario familiar: Unos son a finales de junio, cuando les dan las vacaciones a las fieras y todo el resto de la familia sigue con el acelerador pisado sin posibilidad de frenar. Pero en esa época parece como si las vacaciones ya se olieran, todo el mundo está de buen humor, y de alguna manera se suele hacer más llevadero.

No ocurre así con la otra época complicada del año: principios de septiembre, cuando la familia al completo ya ha regresado a su hogar (por lo general de espacio reducido y encerrado en cuatro paredes), ambos progenitores trabajan y las fieras aún no han comenzado el colegio. Ahora, a diferencia de en junio, los cachorros están acostumbrados a estar al aire libre, vestidos de cualquier manera y a tener una intensa actividad lúdica-social. Vamos, que cualquiera los mete en casa. No hay manera de reducirlos. Los míos están como potros salvajes. Vamos, que cada día que vuelvo del trabajo abro la puerta de casa temblando por si me han tirado algún tabique...

8 comentarios:

  1. Isabel, gracias a Dios existen unas personas llamadas "profesores", que rápidamente los meten en cintura en cuanto empieza el cole. Lo malo, al menos en mi caso, es que dejan para casa toda la energía que no pueden "derrochar" sentados en unos pupitres toda la mañana ;)

    ResponderEliminar
  2. así estamos todos....a ver de qué manera ahora los encaminamos....y lo mejor de todo, mi abuela tuvo tres, y dice que al final sí le hicieron un butrón de una habitación al pasillo....jejejej

    ResponderEliminar
  3. Bufff qué ganas tengo de que la rutina se instaure en mi vida definitivamente!!!

    ResponderEliminar
  4. Sí, concuerdo con vos Isabel. Esos momentos previos al comienzo de clases son así, tal cual los describís, de lo más difíciles y también desordenados.
    Besos!
    (madreinargentina.blogspot.com)

    ResponderEliminar
  5. Qué alivio, por Dios, Isabel....pensaba que eran sólo los míos que se habían torcido sin posiblidad de enderezarse

    ResponderEliminar
  6. Me alegra ver que no soy la única con niños en estado salvaje! para complicar la cosa, estoy con una pierna rota y con los niños subiéndose a mis muletas, dando brincos descalzos y comiendo con los dedos...a ver si en vez de al cole los voy a tener que enviar al zoo...

    ResponderEliminar
  7. Los míos también están salvajes. Pero aquí el mes de septiembre están a media jornada, y el caos se reduce pero un poco, que ahora toca desdoblarse para llegar a las recogidas y llegadas del cole trabajando en medio y después para compensar. Sueño con octubre.

    ResponderEliminar
  8. Tienes mucha razón, pero a mí me preocupa más el encaje de bolillos que hay que hacer para que nuestros bolsillos soporten la "vuelta al cole". Aqui os dejo algunas ideas, por si os ayudan:
    http://eluniversodemartina.blogspot.com/2011/08/libros-que-solo-sirven-un-ano-lapices.html

    ResponderEliminar

Compártelo