lunes, 11 de julio de 2011
El síndrome del abandono
Cuando era pequeña, cada vez que mis padres salían por la noche (que eran contadas ocasiones) a mí me entraba un pánico irracional a que nos abandonaran, a que no volvieran. Y tal era mi angustia que asomaba la nariz por la puerta de mi habitación para vigilar el trastero donde se guardaban las maletas, para ver si mis padres iban a por una y empezaban a empaquetar. Podeis llamarme paranoica. Pero en aquellos momentos yo estaba convencida de que me iban a abandonar, que se iban a marchar y no volverían nunca. Mis padres no solo nunca nos abandonaron a mí y a mis hermanos, sino que además casi no salían y estuvieron muchísimo con nosotros. Pero los miedos son irracionales e infundados. Y yo estoy convencida de que existe algo como un síndrome del abandono, ese pánico a que te abandonen tus seres más queridos. Y por eso debe ser que mi niña solo quiere dormir con nosotros, y que se pasa toda la noche, pero toda la noche, buscándonos con la mano, y acercándose a su padre o a mí para sentir que estamos ahí, y que no nos hemos ido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)






Pobrecita niña, por Dios. Yo tenía pánico a la oscuridad. Absurdo también.
ResponderSuprimirPobrecilla!, las mías pasan algo de pánico y cuando saben que tengo que ir a algún sitio y ellas quedarse, la mediana sobretodo, no para de darme besos y abrazos y de preguntarme si volveré...me da una pena...
ResponderSuprimirA mi me pasaba algo parecido. Cuando era algo más mayor me daba miedo hasta volver sola del cole por si llegaba a casa y no había nadie. Totalmente irracional. Es bueno acordarse de esas cosas para entender mejor a nuestros hijos.Mamareciente.
ResponderSuprimirLo experimenté y creo que ahora mi hijo lo hace también pues siempre busca mi mano para dormir.
ResponderSuprimirUn saludo,
Antonio
A mí no tanto pero a mi hermana le aterraba que mis padres salieran, tenía que estar horas consolando sus lloros, era terrible, y eso que mis padres no salían casi...
ResponderSuprimirA mi tb me daba miedo pero la oscuridad. Mirar debajo de la cama, dentro del armario etc. Yo soy más paranoica
ResponderSuprimirYo también tenía ese miedo... pero más miedo aún me daba que se llevaran también a mi hermana, y a mí no... si es que la soledad es muy dura, y eso lo saben los niños desde que nacen. Mi niña cada vez que se despierta, levanta la cabeza, y si nos ve a su lado, sigue durmiendo, si no... ¡menudos aullidos!
ResponderSuprimir¡Que pena y que angustia la que sentías! (y era tan irracional, ya que tus padres nunca hicieron algo para que lo sufríeras). Me imagino lo que haces para que tus hijos no lleguen a experimentar tal sensación.
ResponderSuprimirUn abrazo!
Gracias por contarnos tu experiencia.
Cuando pienso que algo puede estar asustando a mis hijas, intento que lo hablemos. Exorciso sus fantasmas, dejando salir esos miedos. Claro que al ser más grandes todo es más sencillo porque se puede poner en palabras. El único consejo que puedo darte es: dejáte guiar por tu intuición de madre. Besos! (madreinargentina.blogspot.com)
ResponderSuprimirMi hijo menor tiene es miedo. Incluso cuando me operaron quedó con los abuelos y el hermano, pero como lloraba terminó durmiendo con nosotros. En cambio su hermano (que es mayor) le encanta ir a dormir a otras casas. ¡Y hasta "se invita"!
ResponderSuprimir