lunes, 16 de mayo de 2011

La primera comunión

No puedo ser objetiva sobre el tema. Un trauma de infancia me lo impide. Seré breve: cuando hice la primera comunión tenía casi ya la misma estatura que ahora (1,70, fui una niña de crecimiento físico precoz), por lo cual en la foto de grupo yo sobresalgo por encima de las demás niñas. Todas ellas estaban adorables, con sus vestidos de tules y organzas blancos, mientras que yo estaba claramente fuera de lugar. Casi una cabeza le sacaba al sacerdote, no os digo más. Mi cara en la foto es un poema, se notaba que estaba pensando ¿qué he hecho yo para merecer esto?. Así que entendereís que no sea objetiva con el tema y que se me pongan los pelos como escarpias cada vez que veo las pseudobodas que se organizan con las primeras comuniones. Por eso, no os imaginais que alivio experimenté al oir al párroco de la iglesia donde hará mi hijo mayor la comunión el próximo sábado que tienen que ir todos iguales con una túnica blanca. "Un año que dimos libertad hubo todo tipo de excentricidades", dijo el párroco.
A mí me parece genial esta decisión, pero seguro que todavía hay alguna madre que se queda con ganas de vestirle de almirante con galones. O de emperatriz Sissi, que de todo hay en la viña del Señor.

19 comentarios:

  1. Pues francamente, qué estupidez. Lo que tienes que hacer es tomártelo como un sacramento y creerte esa cosa incomprensible que creen los católicos sobre la materia transmutada en otra materia pero conservando la forma por obra de una paloma de lo más creativa (aunque probablemente inexistente) y por lo tanto darle al vestido el papel secundario que le corresponde; o no creértelo y pasar de disfrazar a los niños hasta que lleguen los carnavales. Porque si a lo que vamos es a jugar a domingo estupendo, regalitos varios y familias felices, pues lo mejor será que los curas dejen a los niños vestirse de almirantes y sissis emperatriz. Que la iglesia ponga el escenario, nosotros llevamos a los actores.

    ResponderEliminar
  2. qué suerte, mi hijo consintió en heredar traje, pero a la princesa de la casa hubo que vestirla como corresponde a una princesa real,cada vez que decía yo de vestirse de niña y poder usar otra vez el modelito, se me echaban encima las abuelas y parte de las tias y primas, además no consiente que preste su traje, Ya la he dicho que en el momento que se vaya de casa,aunque sea de Erasmus se lleva el vestidito. Menos mal que no me tocó pagarlo a mi

    ResponderEliminar
  3. Me encanta!!! De hecho yo tengo la decisión tomada desde hace mucho tiempo. Mi hija dentro de dos años irá con túnica y su cruz de madera. Los invitados serán los abuelos, tios y primos, NADA MAS.
    Creo que la idea es la de una celebración íntima y sencilla. Mi hijo heredará la túnica de su hermana y yo seré feliz porque mi hija entenderá el concepto.

    ResponderEliminar
  4. A mi también me parece una idea genial, así debería ser en todos lados...nosotros tenemos la suerte que haremos la comunión de la princesa mayor junto con mi sobrina y será en verano porque es cuando ellos están aqui, así que irán las dos muy modositas y nada de bodorrios, todo muy familiar y campechano...odio el valor que se le está dando tanto a las ceremonias de bautizos como al de las comuniones...es una exageración!
    A pasar buen día!

    ResponderEliminar
  5. Mi hermano llevó una vestimenta normal pero algo más arreglado que luego le sirvió para otros eventos. Tampoco me convence eso de la túnica que nunca más usará... Aunque seguro que con imaginación la conviertes en un disfraz..

    ResponderEliminar
  6. pues a mi me parece muy bien que pongan esas normas y que la gente se tome en serio lo que están haciendo y si no que no lo hagan que para algo hay libertad religiosa en este pais

    ResponderEliminar
  7. por aquí no se lleva mucho lo de la tunica, si en los colegios niños y niñas con los uniformes, me encanta la idea de las tunicas, para no caer en la tentacion de hacer que tu hija/o destaque sobre los demás, porque aunque muchas veces es para bien creo que la mayoria d las veces es por lo contrario

    ResponderEliminar
  8. A mí me parece una idea fantástica. Una forma de ir quitando de la cabeza que es una fiesta social.

    A Luisa le contesto, de paso, que los errores comienzan cuando la gente que no es creyente quiere vivir un sacramento. Es imposible. Yo no creo "esa cosa que dicen los católicos", sino que la experimento y vivo profundamente, de forma que me molesta mucho cuando los que no son creyentes se empeñan en participar de lo que no es suyo. Para fiestas y carnavales, por favor, mejor que se queden en su casa.

    ResponderEliminar
  9. Hola, si te gusta la novela romántica, te invito a pasar a mi blog porque estamos celebrando un sorteo de dos novelas románticas. Espero que te apuntes. Un besito. Buen lunes.

    El rincón de los sueños perdidos

    ResponderEliminar
  10. EL bautizo, la comunión, las bodas han sido siempre actos sociales que trascienden el ambito religioso. Es la forma más facil de celebrar con los amigos y familiares que te has casado, que has tenido un hijo, o que tu hijo se está haciendo mayor.

    Carla
    www.lasbolaschinas.com

    ResponderEliminar
  11. Pues la túnica tampoco tendrá mucho uso después así que no deja de ser un gasto un poco inútil aunque al menos no habrá distinciones de clase ese día. La verdad es que nunca he sabido qué pinta la Marina y las Princesas en la celebración de un sacramento religioso pero la gente se confunde con facilidad. Por suerte mi hijo no está bautizado y no tendrá que pasar por eso hasta que él mismo decida qué religión abrazar. Lo mismo luego opta por vestirse de naranja y raparse la cabeza...pero al menos esa será su decisión.

    ResponderEliminar
  12. Odio el boato de las pseudobodas que se organizan con motivo de la primera comunión. El domingo pasado sin ir más lejos asistí a una de ese tipo. Yo espero que dentro de seis añitos cuando le toque comulgar a Alex ya tenga convencido a mi marido para abortar misión y pasar de celebrar ese folklore que no va para nada con mi forma de pensar ni de entender la religión.

    ResponderEliminar
  13. yo la hicé asi , todos en tunica! y genial!

    ResponderEliminar
  14. Yo creo que el matrimonio o el bautizo pueden tener un sentido civil (sin componente religioso) se celebra el amor y la uniñon de dos personas o el nacimiento de un hijo aunque al acto se llame de otro modo. ¿pero la comunión? lo veo dificil la verdad.

    ResponderEliminar
  15. A mí me parece desorbitado lo que se hace hoy en día en este tipo de eventos. El objetivo es introducir a los niños en la religión el resto ¿es realmente necesario? Creo que estos eventos pierden todo su sentido con las fiestas que se montan hoy en día...

    ResponderEliminar
  16. jajaj, muy bueno el contenido del post, gracias a dios hoy en dia existen vestidos de corte sencillo y no de sissi que pueden evitar un poco de traume.
    Me ha encantado tu blog, te sigo y con tu permiso te añado a mi blogroll.
    Nita
    www.intrendswetrust.com

    ResponderEliminar
  17. Pues tampoco es que yo sea pro comunión bodorrio y de hecho tengo una madre excesivamente práctica para todo (he de reconocer que yo con mi hija soy igual). Vaya por delante que no tuve muñecos "pin y pon", sin embargo mi hija el otro día estaba loca de contenta porque le había comprado su primera "pin y pon". Tampoco tuve Barbies y mi Nancy era negra. Lo que si que tuve fue la caravana de los clicks de playmovil inducida por mis hermanos varones que eran mayores que yo.

    Así que para mi comunión (la hacía sola el día de San Juan en Barcelona), mi madre eligió un vestido arregladito azul clarito y muy discreto que estrené meses antes del acontecimiento en la boda de una prima, así lo amortizaba bien. Algún tiempo después del día mi primera comunión le dije a mi madre: "Para mi boda no lo vas a conseguir, pienso llevar un vestido de novia y blanco", supongo que eché de menos haber tenido un vestido de primera comunión y años después, para mi boda me compré un vestido de novia en toda regla, pero sin estridencias tampoco, no llevaba una cola kilométrica al estilo Lady Di ni nada de eso.

    Ahora bien, las pequeñas miss elegancia a lo americano que se llevan ultimamente en las comuniones, me repelen totalmente y los marineritos, almirantes, capitanes, etc no los soporto, donde esté un traje con corbata como que fuera un pequeño caballerito, me parece suficiente.

    ResponderEliminar
  18. No entiendo ni entenderé jamás que se ridiculicen las ideas de los demás. Aunque no se lo crea, señora Luisa, yo sí me creo lo de la palomita. Los ateos, agnósticos o los creyentes en Dios pero no el iglesia (que me encanta la frase por su incoherencia) son muchas veces demasiado irrespetuosos con las ideas ajenas. Si usted no cree en la palomita no celebre la primera comunión, pero tampoco se case por la iglesia ni lleve a sus hijos a colegios religiosos. Supongo que será usted un ejemplo a seguir y no hará nada de eso pero muchos sí lo hacen. Yo soy católica y practico, es decir, voy a misa los domingos y me creo la palabra de Dios y me encantaría, me rechiflaría no tener mofa de nadie por ejercer libremente mis pensamientos. No tengo por qué explicar por qué creo. Creo y ya está. En cuanto a celebrar por todo lo alto una primera comunión como una pseudo boda como usted lo llama, Isabel, pues tendría algo que decirle. Por qué motivo no voy a invitar a mis amigos a comer y a los de mis hijos si puedo y ése es mi gusto. No sé yo a usted cómo le gusta celebrar las cosas que le alegran. Igual es usted de encerrarse sola cuatro días en un monasterio) pero a mí me gusta hacerlo rodeada de la gente que nos quiere e invitándola a comer. Tengo yo derecho a decir que no encuentro motivo alguno en que usted cuente su día a día como madre? Respetemos a los demás, por favor. Y un consejo, Isabel, no la veo yo a usted muy decidida por la fe católica. Igual debería ser más coherente y no permitir a ninguno de sus tres hijos incorporarse a la iglesia mediante la primera comunión y así resultaría más coherente, y sobre todo, más creíble. Gracias

    ResponderEliminar
  19. Bueno, para todo hay matices!

    Cierto es que las comuniones se están convirtiendo en bodorrios y que los niños no entienden lo que en realidad hace ese día. Cierto es, también, que yo recuerdo que en su día sí lo entendí (bueno, entenderlo, no lo entiende nadie, creo). Que mi madre me puso un vestido precioso, pero de comunión, no de princesa hortera, y que había más de una princesa hortera a mi lado y yo iba tan orgullosa de no serlo, es cuestión de mentalización!

    Mis primas iban con túnica el día de su comunión por imposición, pero el fiestón fue bastante más exagerado que el mío y recibieron bastante más regalos inútiles…

    Y a mí me encantaría que mis hijas se pusieran mi vestido, nostálgica que es una, y consciente de que, por donde vivimos, el estilo no tendrá nada que ver con el español, tendré que convencerlas, como en su día lo hizo mi madre conmigo, de que su vestido es el mejor. Espero conseguirlo!

    ResponderEliminar

Compártelo