lunes, 24 de enero de 2011

De fregonas y escobas

El cuarto de su primo estaba abarrotado de juguetes. De todo tipo. Un verdadero paraiso de la infancia. Y ahí se adentró maravillada mi niña. Pizpiretísima con 20 meses. Con su paso a saltitos recorrió rápidamente la habitación, sin saber por cuál decidirse. Hasta que fijó sus ojos en algo. Y con el objeto de sus sueños salió al pasillo para que la viéramos. ¿Y sabeis que eligió entre aquel fabuloso repertorio de juguetes? ¡Una fregona! Y ni corta ni perezosa se puso a sacarle brillo al suelo del pasillo. Os aseguro que me dio una bajón al verla. ¿Por qué entre todos los juguetes del mundo tuvo que decidirse por una fregona? Nunca sus hermanos agarraron una fregona. Me quedé mirándola desolada, pensando: 'Mi amor, así, eligiendo la fregona, no vamos a llegar nunca a ninguna parte'. Y de verdad que yo espero que su generación lo logre, y supere el dichoso reparto de tareas. Pero lo que es nuestra generación aún tiene mucha batalla que dar. Y desde luego sí que nosotras no llegamos a ninguna parte mientras mantegamos estas dos actitudes:
- 'Deja, que ya lo hago yo, que tardo menos en hacerlo que en explicártelo'. Y esto se aplica a todo, al puré, al programa de la lavadora, a los deberes y a la ropa para el día siguiente....
- Complejo de coche escoba. Es decir, ir detrás de todos recogiendo y haciendo todo lo que ha quedado sin hacer. El término se lo tomo prestado a Paloma Bravo (autora de la novela superrecomendable La novia de Papá) que me hundió en la miseria al definir tan gráficamente mi labor diaria, el ir por la casa ultimando lo que no quedó hecho (los deberes, la ropa, sacar el pan del congelador...).
Uy, qué reivindicativa me he puesto hoy. Son cosas que pasan.

16 comentarios:

  1. Hombre!!! Hay que ser más optimista!!! mi hijo eligió pedir una cocina para los Reyes y yo encantadísima. Quizá fue casualidad, o a lo mejor es una fanática de la limpieza en potencia.
    Fuera de broma, la verdad es que nos queda mucho camino por andar y soy de las que piensa que lo hemos hecho fatal. Faltal porque nos hemos integrado en el maravilloso y fantástico mundo laboral pero no hemos dejado de hacer nada de lo que se hacía antes.
    Así que nos vemos trabajando dentro y fuera, somos mujeres multitarea que vivimos muchísimo peor que nuestras madres. Hablo de mi caso en concreto, claro está.
    Si pretendemos que nuestros hijos sean iguales y tengan las mismas opciones hay que educarles igual. Mucha culpa la tenemos nosotras, como bien indicas.
    Yo tengo niño y niña y tengo clarísimo que por lo menos en casa tienen las mismas responsabilidades.
    Un beso, y feliz día, ;)

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  2. yo nunca aprendí a cocinar, le dejé a él que experimentara, los primeros platos, durante bastante tiempo, no había quien se los comiera, pero ¿qué hice yo? mientras lo hagas está estupendo y ahora cocina genial. y procuro aplicarlo a todo, aunque no siempre me sale así. HAY QUE EVITAR LO DE ME AYUDA EN CASA Y CAMBIARLO POR COLABORAMOS TODOS, los cinco de familia.
    fdo: una que tb tiene 3.

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  3. A mi niño le encanta una escoba y una fregona. De hecho el otro día fue a una juguetería con su padre y volvió con una escoba. Por lo que se ve es una época que pasan casi todos los niñ@s

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  4. Si te sirve de consuelo, en mi caso, mi hijo después del dentista (le había prometido un regalo si se portaba bien), me pidió una aspiradora.

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  5. je,je siempre pasa lo mismo. Y la realidad es que te debe haber visto más de una vez fregando... en fin, a mi me pasó lo mismo... acabé comprando utensilios que me negaba antes de tener a mis hijos... cosas del destino que nos la devuelve doblada a las defensoras de los derechos de las mujeres...

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  6. Bueno, no te pongas así. Mi primer hijo, su regalo más deseado han sido una fregona con cubo y una cocinita. De dos a 4 años estuvo encantado. Ahora la fregona la usa para montar a caballo por casa pero la cocina le encanta. Y lo mejor, es que quiere empezar a cocinar y ayudar en la cocina de verdad. Yo desde el principio estuve encantada pero he de reconocer que en la sociedad en la que vivía antes (otro país) estaban alucinados.
    Así que ahora que tengo a la niña, lo primero que le pidió su hermano a los Reyes para la hermana fue una fregona para que pudieran jugar juntos. Ella tiene 20 meses también y está encantada.
    Estoy deseando que llegue el verano, y les llene los cubos de agua para que limpien juntos la terraza. Se lo van a pasar fenomenal.
    Junto a las fregonas, pues también tienen sus pañitos del polvo para limpiar. Llevamos peor el tema de la lavadora, porque ambos han pretendido una lavadora de verdad pequeña, ¡y con agua mamá, con agua de verdad no esa mágica que no moja!.
    Todavía no la he encontrado, pero cuando la vea claro que la cojo, y les enseño a jugar a poner lavadoras. Eso si, los dos no las chicas.
    Que por cierto, otro de los regalos que apasionan a los dos es la sillita de los muñecos. Solo que el mayor pasea a sus animales y la pequeña a los coches, los muñecos, esos de verdad, todavía no se han sentado.
    Así que ánimo, y no te desilusiones. Lo importante es que tanto los chicos como las chicas tengan las mismas responsabilidades en casa en función de la edad. Un beso y mucho ánimo p

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  7. Mi hija de 2 años y 8 meses es verme con la fregona y pedir otra para ayudar. Por suerte le gustan también los coches, de momento... Eso sí, noto que sin enseñarle es bastante machista: termina de cenar, se levanta su padre a recoger el plato, y ella dice, "no, mamá" Y a veces me sorprende diciéndome: mami, tú a la cocina a hacer cosas... :( ¡Qué mundo éste! Ahora espero un varón. Veremos...

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  8. Me parto cuando leo tus relatos, pero es la vida misma, yo tengo una nena de 20 meses y le encanta llevar el carrito de la compra, el de pasear a su bebe, lo de la cocina no lo lleva muy bien, es un desastre solo se divierte dejandola partas arriba, esperemos que vaya creciendo y no sea tant desordenada....

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  9. Isabel que te voy a contar yo... mis hijos llegaban al parque y cogían en carrito del coche de la muñeca de su prima... genial me dije. Y su abuela les regaló dos sillas de paseo viendo el éxito del juguete... la alegría me duró lo que tardaron ellos en jugar a carreras con las sillas y a coches de choque. Sinceramente me estoy empezando a plantear que la batalla está perdida ya que lo llevamos en los genes! cada día estoy más segura!!

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  10. Todo depende de nosotros!! si un niño o niña ve algo en casa lo reproducirà! A mi hijo tambie´n le encanta la fregona (y la escoba). Si en casa, los niños y las niñas tienen tareas iguales es un buen comienzo no?

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  11. Tienes toda la razón, ¿como van a hacer ellos algo si no les damos "su" tiempo?. Pero mi márgen de tolerancia es más pequeño que el suyo, asi que si le digo "Recoge este montón de ropa" y dice "si, ahora voy" pero pasa 1h y no lo ha hecho.. yo no puedo seguir viendo por más tiempo ese montón de ropa, y lo hago yo. Es complicado, con los niños pasa lo mismo, cuando hay prisa, no les dejamos hacer nisiquiera las pequeñas cosas que ellos pueden (vestirse, preparar su mochila...).
    :-(

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  12. Yo, no sé si equivocadamente, he tomado le decisión de procurar no hacer ninguna labor doméstica delante de ella. Es decir, lo que haya que hacer, lo hago en sus horas de cole. A la vuelta, las dos nos dedicamos a hacer tareas diversas, deberes, leer, estudiar, escuchar la radio, escribir... Creo que es mi pequeña aportación para que el mundo por in sea diferente; más equilibrado. Doy por supuesto que el día que tenga que enfrentarse a las cosas, no será nada difícil acometerlas, que no estamos hablando de cocinar ni de realizar tareas de profesionales altamente cualificados.

    Y me veo siempre metiendo la cuña. Por ejemplo el otro día me dijo que tenían que hacer un mural sobre labores domésticas. Y sí, me dije, lo vamos a hacer, pero con un enfoque concreto: las labores de la casa las pueden realizar en la misma medida de perfección y gestión tanto los niños como las niñas. Las cosas no son de niños o de niñas, y mucho menos estas. Y me dije... este trabajito va a tener su lado educativo, como que me llamo ana, vamos... porque deseo que ellas tenga un mundo infinitamente mejor. Y para eso estamos nosotros ahora...

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  13. Hoy mi niña de 14 meses se ha puesto a sacarle brillo a la mesa de centro con los brazos, imitando los movimientos que hago yo con la bayeta cuando limpio. ¡Me he quedado de piedra!

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  14. Pues yo hago por limpiar y cocinar cuando también está su padre y con los dos colaborando lo mismo. Al fin y al cabo, no se trata de que la peque no friegue un plato en su vida, sino de que sepa que todos los de la casa tienen que arrimar el hombro. ¡Faltaría más!

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  15. Isabel, eso justo pensé yo con la mía cuando se agarró en la tienda a la fregona y el cubo!!! Hija mía, pero ¿por qué?!!! Si tú y las de tu generación tenéis que conseguirlo!!! :-)
    Tengo una niña de casi tres años y un niño de trece meses. Tienen una cocina que les encanta a los dos, y se ven como papi, porque el que cocina decentemente en casa es papá, mamá es más de cocina de supervivencia...
    Ah, y he tenido que comprar otra fregona y dos planchas. Por no hablar de que los días que he estado de vacaciones yo sola con ellos, para poder ducharme les daba un trapo a cada uno y un pulverizador con agua y les dejaba limpiando la mesa de delante del sofá. Quince minutos de tregua, calculado. Hasta que uno quiere el trapo o el trozo de mesa del otro. Y eso sí, la mesa más limpia de España.
    O no está todo perdido en esto de la igualdad o lo que tienen es envidia uno del otro. Veremos cómo se desarrolla el tema, no los veo con quince años pegándose por planchar o barrer.
    Me encanta tu blog.
    L.

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  16. Yo como ya han comentado voy a insertar otro apunte para el optimismo, mi hijo, varón y machote donde los haya, adora las fregonas, los cubos, las mopas y las cocinas!!!

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