miércoles, 10 de noviembre de 2010

Nostalgia viajera

Desde que tengo uso de razón este ha sido el año de mi vida en el que he viajado menos. Sin lugar a dudas. Yo era de las que pensaba que la llegada de los hijos no debería hacer cambiar en absoluto el estilo de la vida de los padres (entendido, por favor como plural genérico y abarcador de ambos progenitores, sean del sexo que sean), que una podía seguir haciendo básicamente lo mismo que hacía antes sólo que un churumbel a la cadera. Ay, pobre ilusa. Con el primero debo deciros, con cierto orgullo, que logramos más o menos hacerlo. Seguimos viajando, sobre todo en los primeros meses en el que el enano dormía placenteramente y se dejaba llevar, de día y de noche. Era un enano viajero y feliz. Con el segundo empezamos a espaciar un poco más los viajes, pero también hacíamos escapadas de una o dos semanas, fines de semana fuera... Y yo seguía pensando, o quería seguir pensando, que el ser madre de dos hijos no me había cambiado esencialmente y que seguía siendo la misma que antes. Hasta que llegó la niña a hacer de ancla. No soporta viajar en coche, llora sin parar todo el trayecto, sea largo o corto, con lo cual hay que pensarlo mucho antes de desplazarse. Pero diré que la culpa de este sendentarimos forzoso no ha sido sólo culpa de la niña de mis ojos. También ha influido mucho -muchísimo- la logística necesaria que conlleva el desplazarse con una familia numerosa. Para irnos un fin de semana, con nada más que quita y pon para cada uno, fuera llenamos el maletero del coche. Ir de vacaciones de verano supone casi organizar una mudanza. Viajar en avión, ay viajar en avión, sólo pensarlo me produce temblores. La última vez - y única vez que viajamos todos en avión la pasada Navidad, a visitar a la familia paterna en ltalia- fue de película de terror. Todo el trayecto en sí fue espeluznante, desde el trayecto en taxi al aeropuerto, el control de seguridad con tres niños, las casi tres horas inmovilizados en los asientos... Sólo de pensarlo me dan escalofríos, necesité tres días para recuperarme a la llegada y otros tres para afrontar el regreso. Así que sí, he de reconocer, con un dolor enorme, que hemos dejado casi de viajar. Y sí lo asumo, con todo el dolor de mi corazón, ya no soy la viajera despreocupada que era antes. Ahora en diciembre nos toca volver a Italia, ¡creo que necesito apoyo psicológico!

13 comentarios:

  1. Todo vuelve, solo hay que tener un poco de paciencia. En unos añitos la niña no tendrá pañales y será más fácil.
    También puede ser que los padres de hoy queremos llevar todo demasiado asegurado. Mi madre, con 24 años, ya tenia tres hijos, de 4, 2 y 0 años. Y aún así, toditos los veranos se pegaba un vuelo a Caracas, con un mínimo de tres escalas, con nosotros tres a cuestas, para poder pasar un mes en casa de sus padres. Solo de pensarlo me da el síncope, ja, ja.

    ResponderEliminar
  2. Jajajajajaja. Pues tu has tenido suerte. Yo empece a darme cuenta con la primera.
    Nuestro primer viaje a Malaga con la niña desde Madrid, tardamos 12 horas. Se paso llorando mitad del viaje y vomitando la otra mitad. Aun asi, su padre y yo seguimos insistiendo y ... con el segundo ya decidimos no movernos nada mas que lo estrictamente necesario. Supongo que es cuestion de cada peque y del aguante " " de nosotros.
    Desde luego a mi me ha superado...
    Ilusa de mi...
    Menos mal que no me importa demasiado, por el momento.
    Un besote guapa,

    ResponderEliminar
  3. Yo de los viajes en avión ya casi ni me acuerdo. Cuando el mayor era pequeño sí que hacíamos viajes, porque lo llevábamos colgado de la mochila y si tenía hambre lo enchufaba a la teta.

    Pero cuando creció y vino el segundo, todo cambió, porque el grande ya quería caminar, se paraba en cada escaparate, quería ir a un parque... Teníamos que aprovechar cuando se dormía para meterlo al carro e ir a ver algo.

    Y ahora con tres ya ni me lo planteo: ahora es imposible que los tres se queden dormidos a la vez y podamos disfrutar de un museo, un paseo tranquilo sin paradas o tener que vigilar dónde se han metido o escuchar una y otra vez "me aburro...". Así que nos toca esperar unos años a que crezcan.

    ResponderEliminar
  4. Me encanta tu blog, y me siento identificada con la mayoría de tus experiencias y pensamientos. No obstante, en este caso no ha sido así.

    Es verdad que yo tengo dos niños, y no tres, y la diferencia creo que es muy considerable. Pero la verdad es que desde que han nacido no hemos dejado de viajar, y tanto ellos como nosotros lo disfrutamos mucho.

    Los viajes con niños son distintos, pero no por ello menos divertidos y especiales. Intentamos no usar mucho el coche, nunca hacemos jornadas maratonianas, buscamos actividades para ellos aunque a los adultos nos pueden resultar un poco simplonas, intentamos que los horarios de aviones (lo del avión, viviendo en Canarias, no se puede evitar) no sean muy horribles. El hecho de tener obligatoriamente que coger un avión para salir de viaje, hace que el equipaje siempre esté muy controlado,... en fin, que el resultado es que a los niños les encanta viajar, descubrir y conocer sitios y gente distinta, y a nosotros también.

    ResponderEliminar
  5. ohhh, cuanta razon tienes, yo que casi todos los fines de semana me voy a casa de mis padres, a solo 45 minutos, empiezo a idiotizarme, el tener que llevar tantos bolsos, que no se me olvide esto o aquello con dos hijos es mas dificil, y si sumamos al marido como el tercer hijo, cuanto te entiendo. Tampoco he pensado en viajar en avion con 2, con la primera lo hicimos un par de veces y se porto de maravillas en un viaje de 5 horas, pero no quiero ni pensar lo que es viajar en avion con mi hijo menor, uf, que miedo, jejeje, este año pensabamos tomarnos vaciones en el sur, viajar en auto, pero con la poca paciencia de mi hijo para viajes sobre una hora es imposible, asi que ya decidimos hacerlo cerca a la playa a dos horas y media, ya el proximo año creo que nos merecemos unas vaciones paradisiacas, aunque eso me signifique viajar 5 horas o mas en avion.... jajaja

    pero asi es como nos cambia la vida al ser padres, y eso nadie lo entiende, excepto nosotras, jeje

    un beso

    ResponderEliminar
  6. Yo creo que es una de las cosas que más hecho en falta y que conste que yo era consciente... feliz dia

    ResponderEliminar
  7. Hola, he llegado aquí por casualidad y me encanta tu blog. Yo también escribo uno, pero hace muy poquito.
    Mi marido y yo viajábamos mucho, cada año nos gustaba conocer otras culturas y cuanto más lejos mejor. Desde que nació mi pequeña, el viaje más largo ha sido de 2 horas en coche, aunque tampoco lo echamos de menos, ahora las vacaciones son distintas y ya no nos importa visitar cosas si no estar juntos y pasarlo bien.
    Nos vemos por aquí, ahora tienes una seguidora más.
    Te dejo mi blog por si quieres echarle un vistazo.
    Saludos!
    http://experienciasdeunamadre-lulu.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  8. Ahhhhhhhhhhh yo lo tengo por contrato al menos un viaje al año!!! y eso que con la crisis las cosas se complican pero lo vamos consiguiendo, eso si YO VIAJO SIN NIÑOS, lo siento pero si los peques quieren que sus padres estén cuerdos necesitan un viajecito al año solos!! eso si cada vez es más difícil dejarlos aparcados, jajaja lo de aparcar a 3 sería inviable!!!
    ánimo... llegará un momento en que podrás viajar tranquilamente...

    ResponderEliminar
  9. aún eres muy valiente, yo todavía tengo sólo uno -la otra está en la barriga- y viajar con él me parece un soberano coñazo, bueno el último viaje íbamos solos él y yo a Bruselas -yo y mi barriga- y aparte de pelearme en plan barriobajero con las azafatas a la ida y a la vuelta (no querían traerme el carrito a la puerta del avión a pesar de verme con una barriga de seis meses y un niño de dos años de la mano) y hacerme notar en todo el avión, aparte de eso con mi hijo fue muy bien, pero la verdad que me siguen dando escalofríos cuando pienso en viajar y también era de las que pensaba que mi hatillo siempre estaría listo, y no digamos mi marido que siempre está en algún medio de transporte... pero definitivamente no es lo mismo, tenemos un amigo con tres niños como tú que nos decía que cuando eran pequeños también renunciaron a los viajes, porque se daban cuenta de que simplemente trasladaban la misma rutina a otro espacio geográfico... en fin, ya crecerán un poco, no???

    ResponderEliminar
  10. Esto de los viajes y su decadencia con los hijos es muy cierto! tenemos 3 con mi esposo y nos dimos cuenta con el primero, despues de tenerlo dejamos de salir a paseos, bueno a veces todavia salimos pero ummmmmm, muy esporádicos, es que salir 5 cuesta, ahora 6 con mi suegro. Te felicito por el blog, soy seguidora, vivo en colombia. Si puedes visita el mio se llama: mamaenlinea.blogspot.com

    Exitos Aleida Restrepo.

    ResponderEliminar
  11. Yo tengo niños viajeros, como su madre,jaja.....el padre nunca a salido de españa y no sabe lo que es conocer mundo....pero yo he recorrido toda europa y antes de los 20....jaja.
    Yo me case con 23 y me fui de mi tierra Asturias....asi que es visita obligada una vez al mes ir a ver a mi madre......
    Los niños antes de venir a este mundo ya tenian como minimo 10.000 km en la barriga....asi que creo que ya se lo olian antes de nacer......yo tengo una niña de 2 años y 8 meses y dos gemelos de 8 meses y es un placer viajar con ellos....las 5 horas de viaje sopas los 2....solo abren el ojo pal bibi o cuando llegamos.....y la nena tiene su DVD con sus pelis favoritas( esas que ya se sabe de memoria) y va tranquilita todo el camino...a veces se duerme por que ya no puede mas....jaja....
    La maleta lo justo y necesario y el carro doble y el sencillo.....pañales,etc...y el porton del todoterreno cierra...eh de decir que tuvimos que cambiar de coche, antes viajabamos en deportivo y ahora tenemos un Audi todoterreno de los grandes......pero no queda ni un sitio libre,jaja...
    Yo creo que los hijos te cambian la vida, pero no las buenas costumbres...y para mi una de ellas es viajar....ya tengo un bote pa ir ahorrando pa llevarlos el dia de mañana a Eurodisney,jaja.....

    ResponderEliminar
  12. Pues si que has tenido suerte, a mi me pasó con la segunda!!! Con el primero viajaba sola una vez al mes entre España e Italia y no había ningún problema pero con la niña.... Es un terremoto, y en un avión encerrados fue horrible. El viaje en avión para ver a la familia paterna fue para olvidarlo, y lo peor es que este año tenemos que volver en Navidad. Así que tendremos que animarnos....
    En fin, mucha suerte y ánimo. Tu blog me ayuda a ver que no soy la única rara....

    ResponderEliminar
  13. Nosotros hemos viajado todo lo que hemos podido antes de tener niños, con el primero y con el segundo pero la llegada de la tercera nos ha frenado y la verdad es que no ha sido por su culpa sino por lo complicado que es "moverse" y encontrar algo siendo cinco. Nos cuesta horrores planear unas simples vacaciones, faltan agencias o páginas web especializadas en familias numerosas que te negocien buenos precios en hoteles y aviones. Encontrar una habitación para cinco en España es una tarea prácticamente imposible y sé de lo que hablo. Europa es otra cosa pero también es muy difícil... y lo peor es que no veo mucha solución a corto plazo si queremos viajar juntos nos vemos abocados a reservar dos habitaciones y la verdad las economías de una familia numerosa no suelen dar para tanto. En fin que los que tenemos tres (o más) lo tenemos bastante crudo hasta que decidan viajar por su cuenta.

    ResponderEliminar

Compártelo