martes, 12 de octubre de 2010

Un cocodrilo en Salamanca

Voy a hacer otra de esas confesiones que reafirman mi condición de madre imperfectísima y dan argumentos para que algún día mis hijos me demanden por los daños y perjuicios que mi imperfección puede haberles causado. A ver cómo os lo explico: a mí me gusta que los niños se mantengan niños, me encanta disfrutarles como tales (supongo que eso explica que haya tenido tres), con su lengua de trapo, sus delirios lingüísticos y su inocencia. Por eso tengo que confesar -aquí estoy yo cavándome de nuevo la tumba- que no me ha gustado nunca corregirles cuando hacen errores al hablar. Siempre pienso que tienen toda la vida por delante para hablar muy adulta y correctamente. Me encanta escucharles decir esas palabras tan alteradas que suenan casi a conjuro mágico, como el "periókilo" que estuvo diciendo el mayor durante un buen tiempo, y no me digais que no suena mucho mejor que periódico. O el "figorífiro" que dice ahora el mediano en vez de frigorífico, y tendrán que cortarme un pie para que yo le diga que no se llama así.
Esto me pasa también a la hora de hablarles del mundo, por una parte yo entiendo que a los hijos tenemos que ir enseñándoles cosas, pero n¿o me digais que no es delicioso el dejarse envolver por su mundo de fantasía? Por dios, si la infancia cada vez dura menos y ya tendrán una vida entera para conocer la implacable verdad de las cosas, a pelo, desprovista de magía. Todo esto para contaros, o más bien para justificarme, que hayamos pasado todo pero todo el puente en un pueblecito de montaña (de salamanca, no os creais que nos hemos ido al trópico) buscando a un cocodrilo (debería más bien decir "cocolilo") que se había atascado en un riachuelo después de remontarlo desde el mismísimo amazonas!. Nada menos. El mediano de cuatro años estaba emocionado con la aventura. Y naturalmente tuve que comprar la complicidad del mayor, que ese sí con sus casi ocho años está en plena fase de descubrir el mundo tal y como es.

12 comentarios:

  1. estoy totalmente contigo y yo también me niego a corregir a mi lechón de dos años cuando dice palabras tan adorables como "tiroroto" (que se traduce "helicóptero") o "arrrren" para decir Grande. Lo malo es que está empezando a decirlas bién de todas formas! y eso me dá una penita tremenda. Qué bonito post, se nota que la magia os ha tocado este fin de semana

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  2. Pues la verdad es que hay que dejarlos en la infancia seguir tan felices, a mi tampoco me gusta sacarlos de su imaginación en muchas ocasiones

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  3. pues a mi me parece estupendo! mi madre hacía lo mismo, se partia de risa cuando escuchaba nuestras palabrejas/frases "mamá, tas tiñao el pelo?" "murciegalo" u otras muchas :) ahora nos petamos con el enanito que dice "papatu" (zapato) se autollama "haco" (en vez de Hugo) y la verdad es que para entender lo que dice necesitas un diccionario elaborado a su medida... ahora, lo del cocodrilo es genial Isabel! todo el que tenga esa imaginación debe explotarla para llenarles a los niños de fantasía! un beso

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  4. Jaja, me encanta, a mi tampoco me gusta que dejen de decir las cosas mal, mi hija en lugar de chaqueta decía cacheta y en vez de película decía piluca, me encantaba, pero ya lo ha corregido ella sola, aunque lo tenemos grabado en video para la posteridad!

    Por cierto te he dado un premio en mi blog, cuando quieras te pasas a buscarlo!
    Un beso

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  5. Jajaja te tenías que juntar con mi marido, cuantas veces vamos a cazar lobos o "murciegalos"... Tienes razón, ya tendrán tiempo de conocer la realidad, mientras tanto disfrutaremos todos de su ingenuidad, que se nos pasa en un plis

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  6. Justo hoy he tenido esta conversación con una amiga y madre... exacta conversación. Mi marido dice que se niega a corregirle lo de "yo sabo" porque además de ser muy rico tiene toda la razón, que a ver quién se ha inventado lo de los verbos irregulares ;-)
    Y qué decir de mí... que se me parte el corazón cuando hace "progresos" como decir película en lugar de "pícula"...

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  7. Pues que pena que nadi disienta, no hay polémica, mi hija la mayor empezó a decir sus palabritas bien dichas, así que la peque que tiene lengua de trapo y no dice ninguna palabra con mas de dos sílabas, pues me encanta, para disgusto de su abuela, maestra de infantil que no hace mas que decirme que ha que repetirles las palabras bien dichas, pero a mi me pasa lo que a vosotras, que me encanta que las diga como ella las dice, y que me río por dentro y que no me da la gana. GRACIAS POR EL POST

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  8. Sí, sí... yo compré un mini-diario muy bonito en el que anoto todas estas palabritas y frases memorables!!! Para no olvidarlas nunca y volver a leerlas juntas de aquí unos años!

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  9. sí señor, me parece muy positivo fomentarles la fantasía, y ojalá no la pierdan nunca, en algún sitio leí que aunque la fomentemos ellos saben muy bien distinguirla de la realidad, no obstante, yo con mi hijo de dos años y medio no fomento que se crea un superhéroe porque me da miedo que no entienda que él no puede volar o escalar paredes, más bien le he convertido en el 'amigo' de los superhéroes... cuando era pequeña escuché que algunos niños habían intentado volar con un paraguas como hacía mi heroína Pipi calzaslargas, y no sé si sería verdad o no pero yo no lo he olvidado nunca...

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  10. Hola te escribo desde Chile, llegue a tu blog por un reportaje que hicieron a las denominadas “malas madres” en un diario local, me llamo profundamente la atención y me di el tiempo de leer todas las entradas que publicaste, algunas la verdad muy cómicas , me causa profunda curiosidad el ver cómo te quejas de tantas cosas por ejemplo como esperas que una persona totalmente extraña a tu familia cuide de tus hijos por una nómina y te admires si se van de tu casa al poco tiempo, digo si tu como la madre no los soportarías una semana completa y dices aleluya cuando ingresan al colegio.
    No es mi intención atacarte, entiendo y comparto el que no todas las mujeres estamos preparadas para ser madres o tener hijos que son dos cosas diferentes, pero también te recuerdo que somos nosotras las que elegimos libremente serlo o no creo que ahí está tu problema, culpas nuevamente a las hormonas, oxitocinas, masoquismo o locura (que me he reído mucho con la forma en lo expones) el embarazarte una y otra vez. De nuevo algo o alguien tiene la culpa de una decisión u opción tuya, luego te quejas de los hombres que deberían cooperar más, del sistema, de la ciudad, de la sociedad etc. etc. etc., quejas quejas quejas, siempre culpar al a todos menos cuestionarte tú el porqué, no considero que seas mala madre porque al menos te preocupas de que tus hijos estén bien cuidados, pero si te considero inmadura, tienes todo el derecho a serlo, pero eso no hace validos tus pretextos, luego el segundo problema que veo por lo que cuentas es que tus hijos son una especie de demonios en miniatura, normal que estés como estés de cansada, creo que ahí si tienes algo de culpa los niños son personitas que los adultos pensamos que porque son enanitos su cerebro es de tamaño proporcional a su estatura… pero les funciona y vaya como les funciona, son capaces de en un par de minutos saber cómo encontrarnos los puntos débiles y usarlos en su beneficio porque el juego de ellos es tensar la cuerda solo para ver hasta dónde llega, solo por diversión y aprendizaje. Las madres( lo pongo así porque hablamos del punto de vista femenino en este tema, aunque esto es para ambos padres) considero debemos ser amigas de nuestros hijos pero no “colegas”, me explico una cosa es jugar con ellos, que te cuenten sus logros o fracasos, la confianza el apoyo etc. y otra muy diferente es el que sean iguales a uno, los padres siempre son los padres y son ellos los que forman al hijo no al revés, no pueden entrar a cuestionar una orden que les des menos a esta edad tan temprana, me explico tampoco quiero sonar a tirana, pero, si les acuestas a una hora es para que duerman porque lo necesitan y tú a la vez el descanso luego de un día de trabajo, no es sano ni para ti ni para tu marido ni para ellos que no tengan normas mínimas, horarios, mi madre que para algunas cosas era muy sabia siempre decía horarios, orden, desde pequeños y cuánta razón tenía no viene a cuento aquí pero yo era una niña terrible peor de lo que tu cuentas de la tuya, y mi madre tuvo tres hijos, y con horarios y orden nos crio a los tres medianamente normales jajá.
    Volviendo un poco al tema, los padres son padres los hijos son hijos, no quiero asustarte pero esto se pone peor con los años, sino pones orden ya luego cuando estén en la adolescencia no te tomaran en cuenta ni con los permisos, ni tu opinión será válida en cuanto a la elección de los amigos o lugares donde quieran ir o no te extrañe que de un día para otro veas llegar a alguno de tus hijos con un piercing o tatuaje.

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  11. al leer el ultimo comentario, solo puedo decir que lo escribio una madre de revista, esa que solo lee y que no sabe que cresta es criar a un hijo, si asi lo fuera, no tendria el tiempo para leer el diario ni escribir semejante testamento. He dicho!!!

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