viernes, 25 de junio de 2010

Dia de fiesta

Era el día de la fiesta anual de la revista que daba de comer a la familia de la madre imperfecta. Y justo esa mañana a la madre imperfecta le tocaba llevar a la niña al endocrino -el padre hoy no podía y en el supuestasmente equitativo reparto de tareas, precisamente hoy tocaba día "mamá se encarga de todo"- . También tenía que ir a recoger las notas del mayor al cole. La cita con el endocrino era a primera hora. Primera hora que luego nunca es primera y ya se echaba encima la media mañana cuando por fin entraron en la consulta. "La voy a auscultar de paso porque no me gusta esta tos", dijo la amabilísima doctora endocrina cuando terminó la consulta endocrina propiamente dicha."¿ Lleva mucho tiempo con esta tos y tantos mocos?", preguntó con un tono que a la madre imperfecta se le antojó recriminatorio, aunque quizá no lo fuera y le pareciera así por el agobio que tenia encima de estar llegando tardísimo a una reunión. "Pues, como unas dos semanas...", respondió con un hilo de voz la madre imperfecta, pensando que quizá era más tiempo, porque ya desde mayo estaba tosiendo. "¿Y no lo ha llevado al pediatra?", insistó la doctora endocrina, haciendo dudar a la madre imperfecta, que tenía un vago recuerdo de haber ido hacía poco al pediatra pero con un tremendo esfuerzo logró acordarse que había sido con el mediano. "Pues no, en esta ocasión, no", acabó confesando. "No me parecía que estuviera mal, era sólo un catarro", añadió para tratar de excusarse, pero sin lograr sonar convincente. "Pues mejor que pida cita con su pediatra para que la vea de urgencia. Hoy mismo", aconsejó la doctora. "Es que claro, con el tercero, una se relaja mucho, verdad?", añadió, con una sonrisa, tratando de quitarle hierro al asunto al ver la cara de agobio de la madre de la criatura.
Un poco más relajada, la madre imperfecta salió de la consulta calculando el tiempo que tardaba en llegar a casa para dejar a la niña y pensando que si corría quizás lograba llegar al fin de la reunión. Efectivamente llegó al final de la reunión, corrió al trabajo y trató de aprovechar cada minuto como si fuera el último de su vida. De ahí salió corriendo al colegio, que privilegia tanto el contacto con la familia que las notas de los niños se dan siempre en persona a los padres, que deben hacer la cola correspondiente para entrar a hablar con la profesora. La espera la aprovechó para cancelar la cita en la peluquería, ya se colocaría ella las greñas. Y con las notas en la mano, y la peluquería cancelada, se fue a llevar a a niña a su pediatra, que aconsejó que le pusieran un aerosol en la sala de curas, cuando acabaran de limpiar la sala porque por higiene la cierran media hora a las siete para limpiarla y dejarla como una patena, esterilizada y sin un microbio. Mientras esperaba con la niña, que mataba el tiempo gateando y llevándose a la boca todos los microbios de la sala de espera, pensaba en qué vestido se iba a poner porque con la hora que era no iba a tener tiempo para dudar. Cuando por fin le pusieron el aerosol a la niña, pensó que ya no le iba a dar tampoco tiempo a pintarse las uñas. Y mientras trataba de inmovilizar a la niña para que no se arrancara la mascarilla, trataba de recordar dónde tenía el bolso de fiesta, porque no iba a poder buscarlo. Cuando llegó a casa se vistió a toda velocidad, sin mirarse en el espejo, explicándole al padre de las criaturas, que acababa de llegar, la medicina que tenía que darle a la niña y diciéndole al mayor que sí, que podía ver la tele un rato y que mañana seguro que sí lograban ir a la piscina. Bajó en el ascensor encaramándose a los tacones. Terminó de pintarse en el taxi. Y se tuvo que morder una uña que se le había roto porque no le había dado ni tiempo a cortárselas. Y se sorprendió de estar ya camino de la fiesta. Vestida. Con la cremallera en su sitio. Peinada -en casa, pero peinada-. Y hasta maquillada, aunque se hubiera maquillado en el taxi. Y entonces respiró.

12 comentarios:

  1. jeje... eso de "cuánto tiempo lleva ya con la tos?" me suena y con el segundo ya!

    Lo de los aerosoles es un rollo y además lo odian!

    Espero que lo pasases bien en la fiesta, ahora a ver cómo se compatibiliza eso de 2 sanotes y chapoteando en la piscina y otro malo que tendría que estar en casa, que también me suena! Ánimo!

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  2. Que alegría leerte! a veces pienso que sólo si eres madre puedes entender toooodo lo que hace una madre, yo tengo dos hijos y trabajo fuera de casa, además claro del trabajo dentro de casa y no me da el día, también tengo mi agenda-hojas-móvil y es que me he dado cuenta de que si no lo apunto en el mismo momento en que se me ocurre lo puedo dar por olvidado, lo difícil luego es encontrar donde he apuntado cada cosa, ese es otro tema... y luego está el padre que trabaja y nada más y encima llega cansado a casa... lo dicho sólo una madre entiende a otra

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  3. Qué insoportable pero familiar trajín te traes!! A mí tb me pasa que, a veces, no recuerdo con cuál de los 3 enanos fui por ultima vez al pediatra....¡Padres! ya sabes....los hacen, colaboran en casa mucho o poco, pero en el fondo, nos toca "lo gordo" a nosotras las mamás....Creo que en el fondo piensan que MAMÁ equivale a SUPERWOMAN y....¡sabes que te digo! QUE TIENEN RAZÓN ;)

    Besos y espero que la peque esté mejor.

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  4. no te imaginas como al leerte me parece estar leyendo la historia de mi propio dia-a-dia :) maquillandome en el coche cada manana, y con el pelo bien cortito, que asi se arregla mas facil... Lo del día "mamá se encarga de todo"- que buen titulo para 300 de los 365 dias (porque mis padres nos visitan desde el otro lado del mundo 2 meses al anio)
    hmmm nosotros tambien dejamos la piscina para otro dia.. despues de responder con un beso al "ota veeeeeez??" de mi hija de 2 anios cuando le dije que iba a trabajar

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  5. Me ha encantado. Yo también, cuando tengo algo por la noche (esos raros días), he de ir avanzando mentalmente cosas como qué vestido me pondré, qué hacer con el pelo...porque no hay tiempo para las dudas.

    Y cuando por fin sales de casa y te metes en el taxi, con los cachorros ya dormidos o con el marrón para otro, te invade esa sensación de libertad y ese orgullo indisimulado por haber, aunque mal, llegado a todo... La pena es que también el cansancio aparece y que la proeza, snif snif, no te la reconoce nadie...

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  6. Imaginé el "¡FREEEEDOOM!!!!" que gritaste mentalmente en ese el taxi, que debe haber opacado al de William Wallace en lo sentido y lo épico.

    Gracias por ayudarnos a recordar porqué las madres, aunque imperfectas, somos las heroínas de una película que nadie ve.

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  7. muy cinematográfico, y muy real!!! espero que la fiesta fuera un éxito!!! seguro que nadie se dio cuenta del estrés de día que llevaste, ay madre...

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  8. isabel kiero que sepas que gracias a leer tus aventuras y desventuras en este mundo de la maternidad desde hace meses, al final me he animado y me he hecho un blog.

    se que te lees los comentarios(aunque no los contestas jeje) y solo queria darte las gracias por estas coasa q nos cuentas y por hacerme reir y sentir.

    un besico, ana.

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  9. Que genial, siempre que leo un post tuyo pienso que es el mejor, y de nuevo el mejor..
    Pobrecilla (tú, no tu niña, que también pero de otra manera)!, que estrés!. Muy cierto eso de que "somos las heroínas de una película que nadie ve", solo nosotras sabemos lo que hay detrás de cada uno de los días!. Enhorabuena por todo lo que haces y por contárnoslo de manera tan genial, un fuerte abrazo!

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  10. Hola Isabel:

    Siempre te leo ,no es la primera vez que hago un comentario y vaya por delante que me encanta tu forma de contarnos fielmente el dia a dia de una madre trabajadora.

    Sin embargo, sin animo de discreptar ni de crear polemica, hoy escribo para decir que no estoy de acuerdo con alguno de los comentarios de otras lectoras.

    Yo no me veo como una heroina de pelicula , sino como una trabajadora que en su momento decidio junto a su pareja y de forma muy consciente tener dos hijas. ( Actualmente 4 y 2 años).

    Es cierto que resulta muy dificil compaginar el dia a dia laboral con la vida familiar , sobre todo si no se tiene ayuda externa como es mi caso.


    Sin embargo quiero romper una lanza en favor de los padres puesto que aunque es cierto que en muchas ocasiones son las madres quienes se ocupan de las cosas importantes, tambien hay otras muchas en las que el padre se ocupa de otras cosas tan importantes como las anteriores.

    Y que conste que yo tambien soy de las que se maquilla en el ascensor, de las que nunca tiene tiempo para ir a la peluqueria y que cuando llego a la oficina y veo a mis compañeras con sus tacones , me apetece meterme debajo de la mesa, mientras me prometo a mi misma que mañana madrugaré un poco mas para que me de tiempo a peinarme/vestirme/ maquillarme...

    Besos a todas

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  11. Todo muy cierto. Recuerdo vagamente lo que era ver una peli completa en la tele e ir a la peluquería antes de una fiesta. Eso sí, mi marido es un lujo. Mi secreto mejor guardado, jajaja.

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