miércoles, 5 de mayo de 2010

A 40 centímetros del suelo

A cuatro patas. A cuarenta centímetros del suelo. Gatea un par de metros. Husmea. Observa. Se para. Se sienta. Se echa a reir. Y aplaude. ¡Aplaude!. Con sus manos regordetas. Y no sé si se aplaude a sí misma, por todo lo que ha conseguido, si aplaude al mundo, que está descubriendo ahora mismo ante nuestros ojos y sin duda le parece fascinante y lleno de maravillas, aunque estén a cuarenta centímetros del suelo, o si me aplaude a mí, que la estoy mirando, también a cuatro patas, a medio metro -yo, no ella- del suelo. Porque nada me gusta más -y lo hago siempre que puedo, aunque no tanto como yo quisiera- que echarme al suelo con ella, y acechar su gateo, seguirla en su periplo de descubrimiento del mundo. Y pararme cada dos metros cuando se para ella. Y sentarme a su lado cuando observa algo con la boca abierta, con la misma cara que debió tener Cristobal Colón al ver tierra americana por primera vez. Y aplaudir, sin saber bien a qué, cuando aplaude ella. Y reirme, con la felicidad aún sin estrenar, como si fuera un regalo sin desenvolver. Y volver a avanzar a cuatro patas hasta descubrir por primera vez otra maravilla del mundo -que puede ser un bidé, o una alfombra con pelos de colores, o un coche olvidado por sus hermanos-. A 40 centímetros del suelo.

10 comentarios:

  1. Precioso relato y real. Hay que aprovechar esos momentos, porque pasan más rápido de lo que podemos darnos cuenta.
    Disfruta!

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  2. Nos pasa siempre. Cada nuevo día de nuestros hijos, cada progreso que les vemos hacer, es un nuevo mundo para nosotros. Y nos encanta estar ahí para contarlo.

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  3. Yo te aplaudo a ti por ser capaz de mirarla así.

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  4. Es asombroso como podemos vivir sus pequeños progresos con la ilusión más grande del mundo, como si fuera el mayor descubrimiento de la humanidad: para nuestros peques así es y, para mi es un sentimiento indescriptible... ¡¡aunque tú lo describes muy bien!! :-)

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  5. verlo todo por primera vez, debe ser fascinante para ellos...

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  6. El otro día en nuestro primer viaje en tren tuve la misma sensación que has descrito. Nuestros peques son increibles! Nada en esto mundo puede arrancarme una sonrisa tan fácilmente!

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  7. que bonito !! me he sentido identificada... no hay nada mas gratificante que ir redescubriendo la vida a traves de los ojos inocentes y llenos de vida de nuestros peques...

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  8. Me encanta, y la suerte que tenemos nosotros, espectadores en primera fila de un espectáculo que nos hace recordar con cada nuevo descubrimiento lo bello que es vivir.

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  9. puff que lejos queda eso de echarse por el suelo a hacer carreras con ellos... y eso que mis pequeñajos solo tienen 4 y 2 años pero el pequeño empezo a andar a los 9 meses.. paso de la teta a correr por el pasillo.... Me encanta tu blog.. cada dia entro para ver si hay algo nuevo.. sigue asi nos tienes a todas las mamas de españa pendientes de ti.. yo no paro de recomendarlo a mis amigas... Un abrazo

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