martes, 6 de abril de 2010

¡Que no te vayes!

"Que no te vayeessssssssssss!" Estas fueron las últimas palabras que oyó la madre imperfecta al salir de su casa una soleada mañana de lunes para regresar al trabajo después de las breves pero intensas vacaciones de Semana Santa. El aullido desesperado lo pronunció el cachorro mediano, al que claramente no habían convencido en absoluto los motivos que pacientemente había desgranado su madre durante el desayuno para explicarle la necesidad de que los papás y mamás vayan a trabajar a ganar dinerito para pagar las vacaciones, y comprar huevos de chocolate, y plastilina, y hasta pinturas nuevas de cera te compro esta tarde cuando vuelva del trabajo si te portas bien todo el dia y te terminas todo el desayuno, y dejas de llorar y gritar que te vas a despertar a tu hermana pequeña que se acaba de dormir ahora porque no ha dormido nada esta noche.
Y para cerrar la puerta de casa se tuvo que despegar al cachorro furioso de la falda, que casi se la arranca cual perro rabioso. Y la madre imperfecta entró en el ascensor arreglándose la ropa -pensando que menos mal que no la veía ningún vecino porque iban a pensar lo que no era- Y apretó el botón debatiéndose entre los sentimientos encontrados: por una parte, enorme tristeza de separarse de sus cachorros, despues de cinco fantasticos y agotadores dias de total fusión en los que dio tiempo a hacer muchas cosas pero no tantas como habrían querido unos y otros y lo peor es que aún faltan varios meses para las vacaciones de verano y además esta primavera no hay puentes ni nada. Y por otra parte, a medida que el ascensor se alejaba de su casa y dejaba de oir los aullidos se sorprendió al notar cómo crecía en su interior cierto alivio y hasta ilusión por llegar a la oficina y disponer de todo un día de trabajo por delante, durante el que podrá leer la prensa, contestar con calma los correos de trabajo y mantener conversaciones adultas sin tener que decirle a nadie que dejara de pegar a su hermano. Y al salir del ascensor, se terminó de colocar la falda y se encaminó al trabajo casi hasta contenta.
P.S. Y hoy es el primer cumpleaños de la niña y reina de la casa, episodio que la madre imperfecta se abstendrá de comentar porque sería incapaz de contener la emoción y se pondría a decir cosas del estilo "la niña de mis ojos cumple un año llenando de felicidad y sonrisas nuestros días". Y lo peor de todo es que lo diría de corazón, porque lo que es la niña está divina.

10 comentarios:

  1. ¡Felicidades Reina de la Casa! Es muy bonita la fusión toital que se da con los hijos cuando se está 24/7 con ellos, lo que pasa es que, en esa unión, tu persona se va diluyendo a medida que pasan los días... Pero a quién le importa... Sólo se trata de nosotros mismos, nada importante.

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  2. Uf..a mi me cuesta un montón la vuelta de vacaciones. ME doy más cuenta de cuanto tiempo estoy sin él..

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  3. Pues yo hoy después de una semana, vuelvo al trabajo a... descansar,y es que 5 días festivos han sido excesivos

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  4. Felicidades a tu enana!!!!!! cuanto más te leo más me identifico contigo... ¿llevamos todo vidas paralelas??

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  5. ¡¡¡Un año ya la pequeña!!! Felicidades, niña de los ojos de mami! ;) Madre mía, cómo pasa el tiempo. Yo también sentí cierto alivio al volver ayer al trabajo, y luego la echaba de menos...

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  6. Felicidades a la madre, qué porras!!

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  7. Je, je, je, mi hijo también dice "no te vayes".

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  8. Yo también estoy deseando ir al trabajo a "descansar" y a los 5 minutos la estoy echando de menos :-) Mi enana tiene 17 meses y ya se ha soltado del todo andando y ¡¡me la quiero comer!!... Muchísimas felicidades por tu pequeñina. Siento lo mismo, ¡es como "leerse" en un espejo!

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  9. pero bueno, ya ha pasado un año desde que diste a luz? pasa volando!!!!! mi hijo igual el martes -en Cataluña el lunes fiesta- vamos que ni quería escuchar hablar del cole y te olvidas de ir a ningún sitio mamá al que yo no pueda ir... es tan reconfortante que alguien te necesite así, y tan angustiante!!! y sí, llegar al trabajo, ponerte un café y en silencio leer correo, pensar, solucionar problemas adultos y papeleos, pues es un relajo, y luego vuelves a recogerles del cole renovada... nunca antes de ser mamá le di importancia a esos ratos libres de sonidos con el ordenador, mi café y yo... pero nunca nadie tampoco me miró como me mira mi hijo... qué contradicciones vivimos las mamis...

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