miércoles, 1 de julio de 2009

Gugu Gaga

Hay un día mágico con cualquier bebé, de esos que marcan un antes y un después: es el momento en que dice su primer gugu o gagá, acontecimiento que ocurre normalmente en torno a los dos o tres meses de vida. Hasta entonces la criatura sólo se ha comunicado llorando (y mucho) pero de repente un buen día, sin previo aviso y como por azar, descubre otra forma de expresarse y en el momento en que le vas a cambiar de lado para darle el otro pecho, te mira fijamente a los ojos y suelta algo parecido a “Gueeee”. Y tú te quedas perpleja, esto te ha pillado totalmente por sorpresa, y le respondes atónita “Guegue”. Y ella .-o él-, como si te entendiera y estuviera explorando un nuevo lenguaje, repite: “Gueeeeee”, aunque esta vez suena más como “Gaaaa”. Y todo esto mirándote muy fijamente, y tú no tienes ninguna duda de que está tratando de decirte algo, naturalmente que te quiere decir algo. Y repites – con la lágrima en el ojo, de la emoción, sobre todo si además al mismo tiempo te regala una de sus primeras sonrisas- “Guegue” para que se sienta comprendida (mejor que este momento no ocurra en un lugar público). Y en ese instante tu hija, o tu hijo, pasa de ser meramente un lindo y diminuto animalito peludo (deliciosamente peludo, estaréis de acuerdo en que no hay nada más maravilloso y más tierno que besar que una frente minúscula recubierta de suave pelusilla, o rozar con la mejilla unos hombros con pelito mientras aspiras ese olor inigualable de los bebés) a convertirse en una personita, diminuta, pero personita, que está tratando, sin ninguna duda, de decirte algo. Y da igual que tengas más hijos que hayan dicho sus guegues y sus gagas hace varios años. Este momento es único e irrepetible. Y cuando estás inmersa en esa conversación, todo cobra sentido y todo se justifica, las noches en blanco, el agotamiento, las ojeras, el dolor de espalda... Todo merece la pena con tal de poder mantener esta charla con una personita diminuta y peluda.

7 comentarios:

  1. O me rio a carcajadas contigo o lloro a moco tendido!!!
    Que bonito!!!!!!! y lo es más cuando lo has vivido....
    Gracias

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  2. Jo, casi se me cae la lagrimilla de la emoción...
    Te leo siempre, y me encantan tus post, y los comentarios de las mamis y papis también!!!
    Yo todavía no tengo niños, aunque estoy deseando!!! Seguramente allá por enero o así nos pongamos a la faena mi marido y yo. Aunque después de leer esta entrada no sé si voy a poder esperar, que una ya tiene el instinto maternal revolucionado y después de leer esto se me ha disparado!!!!

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  3. je je
    es verdad, cada progreso es un mundo de emociones, de alegrías, de "queguspoesminiño/a"... un babeo constanto, vamos

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  4. se me han puesto los pelillos de punta recordando mis momentos guegue con mis tres niños!!! y esa mirada fija que tu dices, unos seria y tan concentrada, como analizándote, y otros coincidiendo con esa primera sonrisa efímera que se te clava en el corazón!! Pufffff....qué sensaciones

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  5. A mí no me pasó esto tan emocionante que tú dices. De hecho, creo que se me escapó la primera vez que mi peque dijo gugu gaga... tenía tanto sueño que ni me enteré!! Eso sí, recuerdo disfrutar de sus ajooooos en el cambiador, y de sus primeras sonrisas, que son mágicas!

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  6. Yo también entablo conversaciones ininteligibles con mi pequeñín ( es el tercero y tiene tres meses) El dice ajjjo y yo le contesto lo que puedo mientras pongo caras y muecas de tipo "papi-tonto-babeante" (deben ser bastante horribles porque mis otros dos niños -de 8 y 6 años- me miran y ponen carita de asco)Al final si consigo que sonría (a veces incluso suelta una especie de carcajada)me derrito.

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