viernes, 24 de julio de 2009

De compras con los niños

Si puedo evitarlo, no voy de compras con los niños. Como mucho, hago alguna compra rápida, en la droguería, o en sitios así poco atractivos para la infancia. Desde luego, a no ser que tengamos la nevera completamente vacía evito entrar en el supermercado con ellos, porque se les va antojando todo a su paso y me van metiendo de todo en el carrito o en la cesta, especialmente al llegar frente a las cajas donde está expuesto todo un muestrario de chucherías, que es algo que tendría que estar prohibido por alguna ley europea. Voy a escribir ya mismo al Parlamento Europeo para que hagan algo al respecto y se pueda ir con niños a hacer la compra. A menos de un metro de altura sólo debería haber productos aburridos y que carezcan de interés para la infancia como compresas, latas de conserva y congelados de verduras.
Y lo que absolutamente nunca hago es irme a comprar ropa con ellos, porque eso requiere un estado mental de total concentración en una misma, absoluto ensimismamiento y egocentrismo, y eso es muy difícil de lograr con varias criaturas chillando, pegándose o arrancando etiquetas a diestro y siniestro. Pero hay veces que simplemente no te queda más remedio, porque necesitas algo urgentemente, o porque, camino o regreso del parque (siempre del parque, ese destino diario), pasas casualmente delante de una tienda nueva o con un escaparate atractivo o con unas rebajas irresistibles y te apetece echarle un vistazo. Y como probablemente no tendrás un momento libre en los próximos días, pues decides entrar un momento, diciéndoles a los niños que es sólo un segundo y que si se portan bien tendrán un premio. Ese error cometí el otro día porque necesitaba una camiseta un poco larga que me permitiera dar el pecho a la niña. Al franquear la puerta de Zara le tuve que prometer a mi hijo mayor que sería cuestión de segundos, agarré casi la primera camiseta que vi y corrí hacia la caja comprobando la talla mientras empujaba el carrito y arrastraba al mediano sin perder de vista al mayor (esto es algo que las madres desarrollamos extraordinariamente a partir del segundo hijo: la visión lateral). Y cuando estábamos ahí parados, este se puso a gritar: “¿Pero para qué te compras esa si tienes ya una igual?". Me miró media tienda como si fuera una compradora compulsiva y descerebrada. Igual que el día que decidí entrar rápidamente a mirar unos zapatos, porque se me habían roto los que tenía cómodos para todos los días, y decidí aprovechar que pasábamos delante de una zapatería con todo al 50%. Pero una vez dentro, pobre infeliz, cometí la torpeza de pararme un segundo a mirar un bolso y el mismo energúmeno, que parece un miembro infantil de una asociación anticonsumo, chilló: “Dijiste que ibas a mirar sólo unos zapatos y esto es un bolso!!!!. Se hizo el silencio en la tienda y me miraron clientas y dependientas como si estuviera gastándome el dinero para el comedor de mis hijos o la beca de libros. No hace falta decir que no me compré los zapatos. Menos aún el bolso. Los hijos son el mejor antídoto contra el consumo. Al final va a resultar que te hacen ahorrar.

10 comentarios:

  1. ...eso te pasa también porque son chicos. Yo me voy con la mayor de 5 años de compras bastante bien, le encanta mirar ropa, acompañarme al probador, ahora, eso sí, a veces le digo ¿te gusta? mostrándole algo que me encanta, y no se corta un pelo en decirme que es feísimo. Cuando acabo de probarme siempre me dice ¿te lo compras mamá? y casi se lleva un disgusto si no me lo compro porque no me gusta como me queda...Es que las niños y los niños, desde bien pequeños son distintos para esto, parece que lo llevan en los genes, las chicas el gusto por el shopping, los chicos la alergia a tiendas...
    Eso sí, sólo voy con una de compras, con dos, ni pensarlo, y con los tres ¡eres mi heroina!

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  2. jajajajaj....¡¡¡tienes toda la razón!!!!

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  3. Cómo me suena... Yo intento no ir con mis gemelos (5 años) a la compra, pero a veces es inevitable. Y se pasa una vergüenza cuando, a grito pelado, te proclaman 'la reina de las compras' porque has llenado el carro!!!

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  4. pues sí que es verdad que hacen ahorrar. Yo como todo me lo compro sin probármelo, acabo devolviendo las cosas porque no me quedan bien y, a la postre, pues voy de compras una y otra vez sin gastarme un euro...

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  5. Pues sí, el tema de las compras con niños es complicado....Yo también intento ir al súper conmigo misma aunque no siempre se encuentra el momento...Sobre comprar ropa, etc, un suplicio. Yo también me he acostumbrado a probarme las cosas de cualquier manera y es un rollo. Pero el día que una se puede ir a solas...¡cómo se disfruta!
    Un saludo
    Amalia

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  6. yo tengo la esperanza de que cuando crezcan mis hijas esta tarea sea más fácil, pero no se yo...

    ¿quién no ha entrado alguna vez en un probador con el carro? porque parece que no caben, pero si caben y si no, se hace lo que se pueda: se les deja fuera y te dejas la cortinilla medio abierta para deleite del resto de compradores, te lo metes dentro y tapas con la cortinilla la parte que sobresale, también en plan exhibicionista, claro... Yo creo que igual que las grandes superficies tiene que tener baños adaptados a minusválidos, las tiendas de ropa deberían tener probadores adaptados para meterte cómodamente con el carro, estos probadores tendrían zona de juegos y refrescos ;-) ahí dejo la idea para quién quiera escucharme

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  7. Yo creo que el problema está en querer hacer actividades de adultos con niños, ellos no pueden ir de tiendas, es normal, todavía no tienen paciencia, se agobian y se aburren, en mi caso da igual niña que niño. El super lo llevamos bien si ellos colaboran o van en el carro merendando o con un cuento, pero la compra tiene que ser rápida y con lista. Yo para ir a comprar ropa los dejo con alguien porque si no es imposible, pero cuando les toca comprar a ellos tampoco les gusta.

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  8. jaaa... muy bueno.

    Si escribes al Parlamento Europeo para que saquen los dulces de las miradas infantiles, deberias pedir tambien que se prohiban las tiendas de ropa y zapatos a un radio de 10 cuadras de cualquier parque con juegos infantiles. No hay nada mas aburrido que ser un niño cuya madre se para "a mirar" en cada casa de ropa... Es posible que el pobre infante este esperando llegar a la casa para tomar la leche, para ir a lo de un amigo o simplemente para jugar a la playstation... pero Laseñora quiere mirar tiendas y retrasa el tramite...

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  9. ir de tiendas... mi marido no entiende que cuando nos escapamos juntos sin la criatura mi mayor placer sea ir de tiendas y de cafés sin prisas, con tiempo para embelesarme en mi propio yo...

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  10. por la forma que describes a tu hijo mayor, no creo que tenga una muy buena educacion.
    Yo tengo 3 niños, y puedo salir a todas partes con ellos.
    Y por el momento me respetan. tienen 5años 4 y 1 añito.
    Suerte en las siguientes compras.

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