miércoles, 20 de mayo de 2009

El pacificador

Al final no ha hecho falta que le metiera yo el chupete de su hermana pequeña (y confieso que tentada he estado de hacerlo más de una vez durante las noches que ha estado llorando desesperando extrañando este artefacto que no por nada en inglés se llama "pacificador"). Se lo ha puesto él solito. El otro día me sorprendió que estuviera tan callado, fui a ver qué estaba tramando y ahí estaba sentando muy satisfecho con el chupete de su hermana bien encajado. "Quiero ormir con tete", me dijo. "Muy bien", le respondí yo, casi aliviada de que hubiera tomado él la iniciativa porque así no me siento yo culpable de haber instigado esta regresión. Y es que de verdad no me siento capaz de tener tantos frentes abiertos. Además, ya dejará el chupete cuando se eche novia.

3 comentarios:

  1. pues claro mujer, ya verás como se lo quita él solito cuando le apetezca... por lo menos es el chupete, que no deforma la boca como si se chupara el dedo...

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  2. Ay...cómo me he reído....A mi hijo mayor se le iban los ojos por la chupeta de su hermana, cuando ella era una bebé...

    Cuando pase la tormenta, tendrás mayor claridad para ayudarle a superar el trauma de la pérdida de su chupeta.

    Marissia

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  3. Cada día que pasa estás más cerca de Reyes...
    Beso

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