miércoles, 13 de mayo de 2009

Chupeteadicción

Lo bueno de tener varios hijos es que puedes empezar a establecer patrones de comportamiento: los flacos y morenos, como el mayor, me salen llorones, mientras que los gorditos y rubios, como el segundo, son más tranquilos. En mi caso se repite esta secuencia: flaco y moreno llorón-rubiogordotranquilo-flacamorenallorona. Una pena que justo el repetido sea el llorón… Y es que mucho me temo que la niña, con su mes y una semana, ya no es la que era en las primeras semanas; su verdadera personalidad se ha descubierto, clavadita a la de su hermano mayor, y llora como si estuviera entrenando para un campeonato. Las primeras semanas, cuando aún me tenía engañada pensando que era buena y tranquila me resistí a ponerle chupete porque ese artefacto es un arma de doble filo: les calma momentáneamente pero luego se enrrabietan cuando en medio de la noche se les sale de la boca. Así que pensaba que iba a poder prescindir de él, hasta ayer, cuando, después de dos horas llorando, en la que ni comer, ni salir a la calle, ni bailar en brazos, logró calmarla, entré en una farmacia a comprarlo. Y de verdad que me sentí como si estuviera capitulando.
Para aliviar mi sentimiento de culpa por la dependencia del chupete convencí a su hermano mediano, aún chupeteadicto, para que tirara su chupete a la basura en un acto de renuncia voluntario, eso sí, a cambio de dejarle una raqueta de tenis de niño supermayor. Así que la noche ha sido movida, por un lado la niña lloraba porque se le caía su chupete nuevo, y por otro, el gordo lloraba porque echaba de menos el suyo viejo… no sé si no he cometido una doble equivocación. A punto he estado de meterle al enano el chupete de su hermana…

6 comentarios:

  1. Chica, para uno que tienes tranquilo no lo alborotes!!! déjale el chupete y ya lo tirará él cuando empiece a dormir con la novia... jajaja ¡¡buena suerte!!

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  2. ¡Qué gran invento el chupete! Capitulación ninguna....más bien supervivencia!! Además en los primeros meses tiene muchos efectos beneficiosos. Ánimo con la "nenuca" llorona!

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  3. Ponle el chupe... yo con la modernura de no querer que se acostumbrara el chupe mi nene discutirá con su novia y se meterá el dedo en la boca. Por lo menos el chupe se lo puedes quitar, pero la pipa no (y eso que ya hemos probado el vendarle el dedo pero como tiene otros nueve de recambio)

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  4. Eso me recuerda a mi hija. No puedo hablarte de patrones, porque solo tengo dos. El mayor fue bastante inquieto durante el primer ano, que puedo decirte que no supe lo que fue dormir mas de 3 horas seguidas hasta bien entrado el segundo ano. Y la nina..ah...el primer mes fue como si no existiera. Comer-dormir-comer-dormir-comer, etc. Pero cuando cumplio el primer mes, fue como si me la hubieran cambiado por otra. Rercuerdo que mi mama le puso Marialloretas.
    A tal punto fue, que me tuve que acostumbrar a oirla llorar en todo lado que estuviera con ella. En la casa, en el super, en la calle, en el carro....trataba de terapiarme para que su llanto no me sacara de balance ( eso sin contar los hermosos comentarios de ay tu hija si que llora ). Me sentia mala madre, pero si analizaba el asunto, no debia de haber remordimientos: buena lechita, buen sueno, limpiecita, buenos arrullos...pero que va...nada la calmaba. Hasta decir exactamente que cumplio los tres mes de edad: otra vez me la volvieron a cambiar. Y no se me olvida que ibamos en un taxi, y yo la veia sonreir mirando por la ventana desde su sillita...y no podia creer que no fuera llorando. Y hasta la fecha...nina feliz y sin complejos.

    Y con lo de la chupeta, te puedo hablar con conocimiento de causa porque mis dos hijos han sido chupeteadictos. La bendicion ha sido que no se me dificulto quitarselas. A el, fue porque no consegui otra igual en toda la ciudad, y a ella ya ni me acuerdo como fue, pero si acaso un par de dias la extranaron y nada mas. Eso si, su chupon de lechita fue mas dificl de superar. El lo uso hasta los cuatro anos, y ella, con sus dos y ocho meses, esta lejos de renunciar al placer que le da su chuponcito.

    Buena suerte, y animo con tu Marialloretas.

    Marissia

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  5. Al grito de : vamos a hacerla chupetera!!!entregé su primer chupete a mi tercera hija que ahora justo cumple tres meses. No quiero ni pensar qué hubiera sido de mi sin aquella bendición en forma de plástico y silicona en el arranque de madre primeriza de mellizos. Cada vez que pienso que cuando nacieron me resistía por la bobada que se me había metido en la cabeza...vaya a ser que se acostumbren y luego no lo quieran soltar...menos mal que un ángel de la guarda vestida de enfermera me dijo:
    "Mira, son dos, tú verás si no quieres que lo usen, pero cuando no paren de llorar, por el bien de tu salud mental, vas a necesitar tener algo a mano que los calme" Bueno, y así es la historia de cómo me entregé a la causa y feliz; luego cuando cumplieron un año se los escondía durante el día y dejaron de echarlo de menos, sólamente lo usaban para dormir, incluso hice de quitarse el chupete cuando se levantaban algo divertido porque se lo pasaban pipa con el lanzamiento a la cuna y si aparecían con él en la boca les decía: corre, corre que el chupete se ha escapado, devuélveselo a la cuna!! y así iban disparados, como si fuera una decisión entéramente suya. Creo que la clave en este caso fue que les encantaba tener ELLOS control sobre su chupete, y no sentir que era yo la que ejercía el control sobre ellos.
    Cuando cumplieron 2 años y ya me animé a acabar con el reinado del chupete ante el temor que se les estropeara los dientes (alguien sabe si lo de los dientes es verdad o se trata de un mito urbano?)tiré por la conocida técnica de ir cortando el chupete poco a poco. Creo que me pasé tres pueblos cortándolos el primer día porque los dejé como a la mitad de la parte redonda y cuando llegó la hora de dormir y los vieron en tan lamentable estado directamente no los quisieron...mamá, el sapo se ha comido nuestros chupetes, que ajjjjjjjjco, si gordi, el sapo malísimo, que malo, se ha comido vuestros chupetes, como lo encuentre se va a enterar! le vamos a castigar!!!! y hasta la fecha. Sin llantos ni lamentaciones, los chupetes vilmente amputados yacieron unos días más en sus cunas y para mi felicidad los ignoraban, mientras cargaban sus iras contra aquel pobre sapo que ha resultado ser siempre el malo de todas sus películas...Carlitos!!! has roto tú esto???!! no mamá, ha sido el sapo...¿a que le vas a castigar? como ves también se puede volver en tu contra, no creas, ja,ja,ja!!
    En fin, que si ahora estás desbordada no entres en otra guerra y déjale unos meses, el pobre acaba de tener una hermanita y acaba de perder su reinado, los cambios cuando llega un usurpador a casa siempre acaban regular (quitar pañal, cambio de cuna a cama, chupete etc) así que te recomiendo dejarle que se acomode a la nueva situación y luego, con paciencia y mucha, mucha imaginación, buscar entre los dos a un culpable de la gradual desintegración de su chupete.

    Bueno, me despido no sin antes decirte que soy una de tus mayores fans y que tengo a mis amigas entregadas desde que les descubrí tu blog...hubo una cena en la que se nos caían las lágrimas de la risa recordando en el coche, radiomamá!!!!

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  6. cuantos años tiene el mediano

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