miércoles, 15 de abril de 2009

El parto fue mío

Esta entrada tenía que haberse llamado Oda a la epidural y haberse publicado la semana pasada para rendir homenaje a ese gran descubrimiento que yo confiaba, pobre ingenua, volvería a regalarme un tercer parto indoloro y feliz. Pero no me dio tiempo porque me puse de parto doce días antes de lo previsto, y una hora después de tomar un fármaco que es incompatible con la epidural durante medio día. Así que acudí al hospital con el mismo ánimo que un condenado a muerte, plenamente consciente de que mi plan de parto (parir sin sufrir) no iba a poder cumplirse en esta ocasión. Estaba yo muy mal acostumbrada: en mis dos partos anteriores me pusieron la epidural (o en el segundo concretamente una raquis de más corta duración) en cuanto empecé a sentir las contracciones fuertes y prácticamente ni me enteré de la dilatación, es más, estaba tan relajada y tan ricamente, como flotando entre nubes de algodón, que ni siquiera quería que me llevaran al paritorio. Y en el parto estuve plenamente consciente de todo, y, al no estar sufriendo, pude disfrutar la experiencia de ver nacer a mis hijos (e incluso pude cogerlos y verlos tras el parto, no como ahora que no me quedaron fuerzas ni para respirar, y casi hasta me costaba enfocar la vista del esfuerzo).
Esta vez me tocó enterarme de lo que es parir de verdad. Y vaya que sí me enteré, me sentí digna heredera de Eva y de su maldición bíblica de parir con dolor, además en plena Semana Santa, una época muy adecuada para atravesar este calvario. Al no poderme poner epidural, tampoco me dejé meter oxitocina, así que fue todo al ritmo que la naturaleza dispuso. Y en el parto, al ser el tercero y estar ya “el camino abierto” (gráfica descripción de una matrona) no hizo falta utilizar instrumental, así que me lo hice yo todo solita (pero muy monitorizada, eso sí, para controlar que la niña estaba bien). El parto fue mío, completamente mío. Pero de verdad, hubiera preferido que no lo hubiera sido tanto. Confieso que hasta una cesárea hubiera preferido para que me la sacaran sin enterarme. Y de verdad que si en medio de ese trance hubiera caído en mis manos el periodista, o mejor aún el investigador (hombres, sin duda, ambos dos porque una mujer nunca diría absurdo parecido), que hace pocos días difundió la teoría de que en ciertos partos la mujer experimenta un placer parecido al orgasmo, juro que le haría cocer a fuego lento para ver si él también experimentaba algo similar. Qué queréis que os diga, podéis llamarme cobarde, pero la diferencia entre un parto con epidural y otro a pelo es como la que habría entre una sesión de gimnasia un poco dura y una tanda de tortura medieval. No entro en detalles para no espeluznar a aquellas que estén pensando estrenarse en este negocio, pero desde aquí os digo: ¡exigid la epidural, no os dejéis engañar! No puedo entender que todavía haya gente que dice que no merece la pena o que prefieren un parto sin intervenciones. De verdad, que el inventor de esta anestesia se merece un homenaje mundial, un premio Nobel, una plaza en su pueblo o un día fijo en el calendario. Y una cosa tengo clara, y podeis volverme a llamar cobarde o floja, si llega a ser este mi primer parto, se queda de hija única.

P.S. Y la niña, pues está divina, qué os voy a decir yo que soy su madre y además estoy completamente trastornada por las hormonas.

20 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo, a mi se me ponen los pelos de punta cuando oigo a alguna mujer decir que no quiere epidural para disfrutar más del parto. Estoy convencida de que lo de "tener que sufrir" es una reminiscencia del sentimiento de culpa cristiano, pero nos lo adornan con colorines del instante sublime que estás viviendo. Con el tipo que dijo lo del orgasmo, ni me meto, porque la sexualidad es algo muy íntimo, y si éste señor siente placer sacándose por un pequeño orificio una piedra de cinco kilos, allá él, yo tengo otro concepto del orgasmo. En fin, chicas, yo que he tenido ya dos epidurales (y dos niñas), reinvidico lo mismo, epidural ya, dejarlo claro según entreis en el hospital y no penseis que porque hayais parido con menos dolor series peores madres y vuestros hijos no os querrán porque no han oido vuestros gritos de dolor al nacer (posiblemente la teoría de las suegras, envidiosas ellas porque tú no has sufrido) La vida ya es demasiado dura y si podemos evitarnos un mal trago en un momento tan importante, mejor que mejor.

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  2. Enhorabuena madre en apuros. Me alegro de que todo fuese bien, duro, pero bien. Espero que dentro de nada nos sigas contando cositas de tu ahora numerosa familia y las gracietas del nuevo miembro.
    Que, por cierto, finalmente no sabemos si tiene nombre. ¿Lo elegiste en el paritorio como al anterior? ¿O la llamáis "la niña"? Ciertamente no os podréis equivocar, al contrario que si dijéseis "el niño".
    Bueno, lo dicho. Muchas felicidades y ¡a disfrutar!

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  3. ¡Enhorabuena, madre en apuros! Que disfrutes mucho de tu retoño.
    Sobre lo del parto, siento poneros los pelos de punta pero yo parí sin epidural porque dilaté en 30 minutos (y era primeriza) y no dio tiempo. Sinceramente no recuerdo que fuera tan mal rato, al contrario, lo recuerdo como una noche de borrachera de la que sólo recuerdas algunas cosas. Jajaja. Mi recuerdo es muy bueno y me alegro de no haberme puesto la anestesia, efectivamente, lo disfruté. Eso sí, llegué al hospital a las 22.30 y a las 23.30 ya tenía a mi mochuelo fuera. Eso sí, el orgasmo ni por asomo...

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  4. Enhorabuena campeona.
    Me imaginaba que esto habia ocurrido cuando volvi de mis vacaciones y no habias escrito nada, se te ha echado de menos...
    Me alegro que todo pasara y que tengas ya a tu niña para darle muchos achuchones. Ahora a recuperarte y a seguir compartiendo con nosotros la aventura de ser madre....

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  5. Enhorabuena!!! ¿No te parece ahora que está la casa llena de gente? Yo tenía esa sensación cuando nació mi 3ª hija, parece mentira lo que llena una cosa tan chiquitina!! Yo he tenido tres cesáreas y en la 2ª la anestesia epidural no me cogió bien y bueno, si un parto duele sin epidural, no os cuento el dolor y el horror que padecí, yo todo el rato "me duele mucho" y no me hacían ni caso...hasta que al final me tuvieron que sedar, si no creo que me hubiera desmayado. Encima tenía muchas adherencias entre los órganos de una operación anterior, así que notaba unos tirones tremendos, como si me arrancaran literalmente al niño!!! Cuando le ví, tan plácido y blanquito, no me lo podía creer, porque como era como si me lo estuvieran arrancando, no sé, me imaginaba que iba a estar todo rojo o algo así...En fin, cuando salí del quirófano estaba llorando y mi madre creía que era de la emoción, pero no, le dije "ay mamá, es que me han hecho mucho daño..." Os juro que la tercera no la buscamos,porque después de ese parto a mi no me quedaban ganas...yo estaba muy nerviosa y sin embargo, en esa ocasión la anestesia funcionó perfectamente y es que ni enterarme de lo más mínimo, y eso que casi me tienen que sacar a la niña con forceps (cesárea y forceps, yo ni sabía que eso era posible!!!) pero como yo no sentía ningún dolor, tan contenta, sólo estaba deseando que encontraran la forma de sacarla y conocerla ya. ¡¡¡ Gracias Dios mío a quien inventó la anestesia de todo tipo!!! No me hago a la idea de lo que tuvo la gente que sufrir antes de ese invento.
    Por cierto, mi hermana tuvo un primer parto tan rápido y bien que en el 2º estaba pensando no ponerse la epidural, y va y dio a luz en el coche de camino al hospital!!! Dice que era un dolor tan horroroso que cuando salió el niño solo sintió un gran alivio, a pesar de la situación (en la cuneta de una carretera comarcal, de noche y lloviendo!! menos mal que mi cuñado es veterinario!)

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  6. Yo decidí en mi segundo hijo no ponerme la epidural... bueno lo decidí durante el embarazo, lo mantuve cuando vino el anestesista para que firmara el consentimiento informado pero hice que mi marido saliera corriendo por el paritorio cuando me vinieron los primeros achuchones. Para el tercero, lo tenía claro nada más entrar en Urgencias: "Me ponéis ya la epidural?"

    ¡Enhorabuena!

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  7. ¡Felicidades por tu niña! Es preciosa la experiencia de la maternidad, aunque sea repetida, siempre es maravillosa. Como te leo habitualmente, te quería comentar no sé si sabrás que hay en el Ayto de Madrid un plan de primeros días o algo así se llamaba, para familias numerosas, partos múltiples, etc, infórmate por internet. Consiste en que te mandan a casa una chica para lo que a tí más te haga falta, tú hablas con ellos y dices, pues por ejemplo, una persona dos horas al día para planchar, o por la tarde para recoger a los niños del cole...Yo tenía una chica dos horas para planchar todos los días, y la tuve casi toda la baja, y eso que pensé que me iban a dar pocas horas, porque como va un poco en función de la necesidad de cada familia en particular, pues evalúan, pero me parece que hay un mínimo de 12 horas o así...No te cortes y pídelo, ya digo que yo la tuve casi toda la baja al final, y eso que tenía otra chica en casa, creo que también depende si por ejemplo hay muchas peticiones en ese momento o no, si no hay muchas y hay chicas "desempleadas" pues a lo mejor te dan el máximo de horas...Aprovecha porque ahora mismo cuantas más manos mejor!!

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  8. Hola Madre en Apuros. Me imaginé que andabas ya en ese otro apuro mayor, porque no se te leía por aquí desde hace días.

    Aunque te parezca loco, como mis dos hijos han sido por cesárea ( aún y cuando tuve un primer aborto y me pusieron oxitocina, y para mi primer parto sí estuve 48 horas con contracciones ), cuando leo cosas como las escribes del dolor indescriptible del parto, pues a mí me hubiera "gustado" ( si puede decirse así ) experimentar el parto al natural. No puedo imaginar lo que se debe sentir al ver saliendo al bebé de tu cuerpo. Y es que en la segunda cesárea, como mi umbral del dolor es muy bajo, aún con todo y tres dosis de epidural, seguía sintiendo donde me abrían la carne y me sacaban a la niña, entonces me tuvieron que sedar, así que no me dí cuenta de nada...apenas tengo un vago recuerdo de cuando me despertaron y me pusieron a la gordita a la par para que la viera....Siento que me perdí de mucho....

    En fin, dejo de hablar de mí, para felicitarte. Imagino cómo debes de estar en este momento, con esa mezcla de emociones, agotamiento, incomodidades, etc.

    Pero me alegro mucho que todo haya salido bien. Qué fecha nació la niña?? Cómo están los hermanitos??? Cómo te va con la lactancia??

    Una última pregunta por curiosidad. Qué medicamento te tomaste para que no te permitieran ponerte la epidural???

    Que Dios bendiga tu linda familia.

    Marissia.

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  9. enhorabuena!!! totalmente de acuerdo contigo....¡¡¡VIVA LA EPIDURAL!! yo he tenido un parto con y otro sin... menuda diferencia...puffff... en fin chicas que yo totalmente a favor de la epidural...besitos a la gran familia!!

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  10. ¡Felicitaciones por el nacimiento de tu hija! Soy una madre trabajadora a tiempo completo, tengo dos hijos varones, uno de 5 años y otro de 5 meses, te leo desde la Argentina y me siento completamente identificada con la mayor parte de tus experiencias de vida. En momentos de agobio me ayudaste a poner en perspectiva muchas cosas y a valorar más la familia que tengo. Sin embargo, te digo en tono de broma que no sé si es una buena infuencia después de todo, porque debo confesar que desde que empecé a leer tu blog me he descubierto pensando frecuentemente en tener un tercer hijo, una idea que había descartado completamente después del nacimiento del segundo!

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  11. Me encontré ésto en internet, y la verdad es que en quien primero pensé fue en vos:

    Eso de que tres son multitud, me parece hoy 100% aplicable a los hijos. Algunos me decían que entre 2 y 3 niños no hay diferencia. Ya saben, que donde comen dos comen tres, que la casa ya está hecha una locura con dos por lo que no hay cambio, etc. Pero la verdad, en mi caso me di cuenta desde el primer momento que la cosa se venía complicada. Como dice mi esposo, ahora son mayoría… ¡tres contra dos!

    Como les contaba, ya desde el parto se advertía que no sería fácil. Ya no era una pequeña hermanita al lado mirando tímidamente a la bebé en brazos de su papá en la habitación del hospital. No, era una verdadera guerra campal en torno a quién era el primero en ser alzado para divisar a la hermanita; los juguetes que les había traído la nueva bebé estaban desparramados por el piso como trampas mortales para enfermeras, doctores y visitas; mis hijos mayores reclamaban en contra del arroz blanco y la gelatina, exigiendo golosinas de todo tipo que los satisficieran; demandaban además la atención de mamá como que nada hubiera pasado, sin entender que yo estaba molida después de un parto natural sin anestesia a media noche; y como si eso fuera poco, preguntaban incesantemente por qué su nueva hermanita no tenía juguetes, lo que les parecía un acto de crueldad incalculable de nuestra parte, mereciendo su reproche implacable. Todo esto sucedía a pocas horas de haberme convertido en una “mamá de tres”.

    Luego, los primeros días en los que normalmente reposaba calmadamente con mi bebé regulando poco a poco la lactancia, fueron muy distintos esta tercera vez. Era necesario aprovechar al máximo las horas que los mayores estaban en el colegio no sólo para estar con la recién nacida, sino también para todo lo demás, porque una vez que la hora de salida de la escuela llegaba, no había respiro, la ida a buscar al colegio, las tareas con una, el parque y los amiguitos con el otro, la gimnasia, el karate, etc. etc. y todo ello combinado con una bebita pequeña que tenía reflujo lo que la hacía llorar más de lo normal y requerir un amamantamiento con más dedicación de la acostumbrada. Esa era toda una odisea también, darle pecho con otros dos saltando arriba de mi cabeza, queriendo ver al bebé o más bien, buscando atención para ellos.

    Por su parte, en las noches se sumaba a las despertadas obvias de una bebé recién nacida, el pipí de mi hijo de 3 años que llegaba mojado entero a media noche a pedirme que lo cambiara y recibiera en mi cama, lo que debía transcurrir en el silencio más absoluto para no despertar a la mayor. Estas largas noches de falta de sueño, eran seguidas por la solicitud de leche a las 6 de la mañana de los grandecitos y la corredera para vestirlos rápidamente para llegar a tiempo al colegio. Y cuando creía que ya podía descansar, ahí estaba mi gorda llorando de nuevo con hambre, pañal sucio o simplemente ganas de ser abrazada.

    Así transcurrió el primer tiempo, siendo un presagio de lo que vendría. Ya les contaré más adelante en esta columna, cómo ha continuado esta agotadora y hermosa locura de ser “mamá de tres”. Lo que les puedo adelantar, es que para mí sí fue un gran cambio.



    Saludos, Marissia.

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  12. Muchísimas felicidades!!!!
    Yo tampoco se quien dijo eso del orgasmo ¿¿??? A mi primera hija la tuve sin epidural, fue duro, pero soportable, tanto que con la segunda dudé sin ponermela o no, pero al final me la puse y, claro, con la tercera ni lo dudé... vaya diferencia!!
    Enhorabuena de nuevo

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  13. vaya, y yo que me había creido el anuncio de Flex, que ni se manchan las sábanas!!!

    besos, guapa
    aparizzi

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  14. ENHORABUENA, gracias por volver, que me encantas, no dejes de hacerlo porque me divierto y me reflejo de todas todas. Yo he tenido sin y con epidural, nada que ver. Que cada uno disponga de lo que quiere y cree debe hacer, por eso se puede elegir. Espero tengas una pronta recuperación y tus otros dos te lo pongan fácil.Yo soy madre de 3 ysolo te digo una cosa sin ánimo en desanimar, esque tres son multitud chica. para todo. Para ir en transporte público, para ir al cine, para entrar en un hotel.... en fin, esque lo de los numeros impares no cuadran de ninguna manera. pero disfruta, lo que puedas, que los niños a pesar de todo son maravillosos... y nos hacen sufrir pero también disfrutar. Acuerdate de dedicarle un tiempo del día a los otros dos (si es que te qeda tiempo) te lo agradecerán y tu tambien te lo agradecerás. BESOTES y por favor, dinos en el nombre de la niña que nos tienes en ascuas...

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  15. ¡ENHORABUENA! por la niña y felicidades por ser capaz de parir sin epidural. Lo que no haga una mujer...Y mil gracias por sacar tiempo para contárnoslo!! Y ahora a disfrutar de toda la prole y nosotras de tus aventuras. ¡¡¡Y mucho ánimo, que lo vas a necesitar a cubos!!!

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  16. Enhorabuena por esa niña ¿Ya tiene nombre?
    Enhorabuena por escribir de nuevo. Te echaba de menos.
    Enhorabuena por tu valentía. Sí, sí, valentía por reconocer que la epidural es una bendición del cielo.
    Mi historia es un poco extraña y más de una me tachará de loca, pero la contaré tal cual. Nada más quedarme embarazada, en las primeras visitas a mi ginecólogo le indiqué que no tenía ningún problema en que fuera cesárea y por supuesto que lo de la epidural ni me lo preguntara, que la pusiera directamente. Él, que es muy pro-parto natural, me dijo que lo de la epidural lo respetaba pero que lo de cesarea, solo si no había más remedio, que la recuperación era más rápida y que todo iríra mejor siendo parto natural.
    Llegó mi hora, bueno, la hora de que mi hija saliera y tras algún que otro reconocimiento me indicaron que finalmente tendría que ser cesarea.
    Al mismo tiempo que ingresaba yo, lo hizo otra chica, con la que había coincidido en la consulta del ginecólogo. Lo suyo tenia buena pinta y fue parto natural y sin epidural.
    A los 2 días, que nos volvimos a ver por el pasillo del hospital, ella estaba traumatizada. Los punto de la episotomía no la dejaban ni sentarse en condiciones y sin embargo, yo, a pesar de la cesárea estaba muy bien. Me recuperé enseguida. De hecho salí del hospital un día antes que ella.
    Lo que quiero decir tras relatar mi parto, es que lo ideal no es la epidural ni la no epidural. Lo ideal es que cada mujer decida lo que quiere en cada momento. Las circunstancias varían según personas/médicos/momentos y lo ideal es que podamos decidir por nosotras mismas.

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  17. ...sin lugar a dudas considero que la epidural es la mejor opción ante un parto con mucho dolor.

    Tal como escribió una madre, eso de "hay que sufrir para parir" es algo de "otros tiempos".
    ¿Quién dice que por tener un parto sin dolor se es "menos madre" o "no es realmente parir"?

    Creo que debemos superar esas creencias propias de otras épocas.

    Además tengo mi convicción personal, de que un niño nacerá "mejor" si su madre no sufre innecesariamente. ¿Acaso no está demostrado que cuando la madre sufre su hijo lo "siente"?

    Un abrazo a todas las madres y enhorabuena por el blog

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  18. Confieso que llevo toda la mañana lleyendote y esta entrada me ha hecho recordar que no recordaba que tampoco podía ver al cabo de parir.
    Lo mío fue de show... yo no sabía que al hosptial que fuimos a parar tuvieran las cuerda-telas en el techo para que yo me retorciera como cual tarzán en la jungla, y todo eso para "parir" mejor, y encima con musiquita... He de confesar que me entró la risa, mi marido y yo nos miramos y nos entró un descojone común, nos sentimos como en un circo... menos mal que tengo buen humor y cuando lo cuento incluso yo me meo de risa, pero lo pasé tan mal... solo hacía que preguntar que cuando me ponían la epidural y venga a decirme que si tal y pascual, y que me colgara de la cuerda... por favor señoras matronas que habeis estado con barriga, que me expliquen si ellas lo hubieran podido hacer, encima me decian que lo hacia mal... normal, si aquello me desconcentraba, en fin, que llevaba unas 5 horas con todo a punto y con una cabeza al punto que con gusto la hubiera acariciado si me hubiera llegado la mano, pero con un dolor infernal... recuerdo que mi cerebro se debió girar y llegué a pensar: oye tu, me muero ahora mismo y a tomar por culo (tambien soy mala madre). A día de hoy, y de eso han pasado 19 meses, me pongo enferma de pensar en aquel día, no quiero saber la verdad pero creo que el anestesista estaba en el bar, después todo fueron prisas, quirófano, instrumental, desgarro monumental, sonrisita feliz de mami dolorida con niña, y visita de futuros médicos (es decir, estudiantes) contemplanto el portal de belén a su vez con el comentario: aah esta es la chica.... (intuyo que el silencio que hacían era por algo pactado que no debía saber).
    Hay veces que tengo pensamientos impuros y me gustaría tener otro, pero me acuerdo del parto y me cabreo.
    Por cierto, si alguna valiente madre le interesa parir de esta forma tan natural y moderna, en el hospital del Vendrell, en Tarragona.
    Felicidades por Blog, voy a seguir leyéndote ;)

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  19. Pues yo estoy contenta de haber parido sin epidural. Mi primer parto fue un desastre gracias a la bendita epidural que aquí tanto idolatráis. Casi me voy al otro barrio por una mala praxis médica, así es que no tuve elección, en mi segundo parto no iba a arriesgar mi vida ni la de mi hijo. Experimenté dolor, sí, mucho dolor, un dolor indescriptible, pero no tuve miedo, y mi recuperación fue inmediata gracias al parto natural.

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  20. Estábamos con mi esposo ya instalados en el cuarto y cada vez que me daba una contracción hacíamos los ejercicios y respiraciones que aprendimos en los cursos, pero llegó un momento a eso de las 12 de la noche que mi esposo y yo no sabíamos que más hacer, no aguanté más y le dije a Priscila que se venga, que ya no sabíamos como hacer, que me dolía todo, que la necesitaba yaaaa!!! Y ella se vino en ese mismo instante.
    Ni bien llegó, comenzamos a hacer toda clase de ejercicios y posiciones para asimilar y tolerar lo mejor posible cada una de las contracciones, que según ella me decía eran de picos dobles las cuales duraban más de 1.50 minuto y casi no había descanso entre una y otra, me metí en la ducha con la pelota para relajarme, posición en cuclillas, sentada, acostada, etc, creo que todas las posiciones que ella me había enseñado en el curso las hicimos a todas.
    Ya a las 3 de la mañana se hicieron mucho más intensas y la dra. que estaba a cargo me hizo tacto nuevamente y ya tenía 7 cm de dilatación, fue entonces que me llevaron a la sala de parto y ahí si comenzó todo… Nacio mi hermoso nene, muy felizzzz, fue el mejor momento de mi vida, una amiga si tuvo un parto natural y se auxilió de una técnica exclusiva para ese tipo de parto, una llamada partos sin dolor, es funcional y muy práctica, podes conocer todo desde el primer mes hasta el final, tiene una gama de tips muy completo, puedes verlo http://www.remediemos.com/salud09.htm En la técnica ayuda a relajarte, enseña como ejercitarte durante la gestación entre otras técnicas exclusiva para lograr el objetivo principal, el parto sin dolor, sin el uso de la epidural, espero les ayude mi comentario, saludos.

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