domingo, 22 de marzo de 2009

Harta del bombo

La niña – que aún no tiene nombre - está ya en la pole position con la cabeza completamente encajada en la pelvis. Mi pelvis. Como pesa ya tres kilos y doscientos gramos, no tiene mucho espacio para moverse, así que empuja con las piernas contra mis costillas. Mis costillas. Y mi esternón. No voy a entrar en detalles sobre las molestias que esta situación me origina (ni sobre las noches insomnes ni los problemas digestivos, ni otras dolencias varias ocasionadas por esta peculiar situación fisiológica) porque no quiero convertirme en una plañidera y porque habrá quien me diga –siempre hay alguien que lo dice- que “sarna con gusto no pica” o que me lo hubiera pensado antes, o que ya sabía dónde me metía. Sí lo sabía. Efectivamente lo sabía, pero eso no quita para que ahora, en este preciso momento en que un talón acaba de doblarme una costilla, esté hartísima del bombo. Sólo diré que prácticamente no puedo caminar por el dolor– estoy ya de baja en casa- y que el otro día que se me ocurrió acercarme a la farmacia, a 50 metros de mi portal, me quedé paralizada por el dolor en medio de la calle y en serio que pensé que la niña iba a nacer ahí mismo. Así que estoy en casa. Inmovilizada. Esperando. Y aún estoy de 36 semanas, así que me podrían faltar todavía tres o cuatro hasta mediados de abril cuando en teoría salgo de cuentas. De verdad que quien diga que el embarazo es una situación maravillosa tendría que ser ingresada en un psiquiátrico y yo hasta sugeriría quitarle la custodia del recién nacido.
Tener a una criatura de más de tres kilos de peso encajada entre la pelvis y las costillas es antinatural. Entiendo que el útero materno es el mejor lugar para que la criatura termine de formarse y blablabla, pero sinceramente, con tres kilos y doscientos gramos ya estaría estupendamente fuera. Esto es un anacronismo. Por Dios, que inventen algo. Aunque eso sí, a mí ya no me pillan otra vez en estas.

7 comentarios:

  1. Estás en crisis, eso está claro, pero no por tu niña sino porque no puedes moverte, si fuese de otra forma seguro que estarias tan contenta de estar en casa con tu tripa esperando el término del embarazo.Es normal, supongo que ya lo sabes.
    Te queda la recta final, la más larga por incómoda, dolorida y patosa, luego tendrás, o no, las del postparto.
    De todas maneras enhorabuena por esa hermosa niña, y como dicen en los pueblos, "que tengas una horita corta"

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  2. Bueno, primero lo siento, es una situación desagradable, pero yo soy de esas que ha tenido dos emabrazos, y voy por el tercero, buenos de verdad hasta el final. Si es verdad que las últimas semanas son más pesadas y a las moelstias físicas ahy que añadir la ansiedad por la llegada del bebé, que aunque te digan que no somos primerizas y la experiencia es un grado, en mi caso al menos la cabeza da muchas vueltas.
    Not e deseo uan horita corta, porque hay horitas cortas que nos e aguantan, te deseoq ue sea lo más placentero posible para los dos.

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  3. estoy contigo, el final no hay quien lo aguante, ay si fueran ellos los que tuvieran que parir... oye la de niños que nacen por esta época, cómo se nota el final del veranito... ánimo y enhorabuena que no te queda na!

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  4. Hola!! Lo primero, decirte que estoy enganchada a tu blog. Eres real como la vida misma, eso lo sabemos todas las que tenemos hijos, y siempre está bien darle un toque de humor a lo cotidiano.-
    Me siento muy identificada contigo y me río mucho con las situaciones que planteas, casi todas vividas también en mi casa, porque tengo dos niños, uno de seis años y otro de dos y medio, igual de gordito que el tuyo. Ahora bien, estoy en la tesitura de plantearme un tercer embarazo. Leo tu primer artículo, el de que no hay marcha atrás, y es exactamente eso lo que pienso, pero por otro lado, ....es ahora o nunca, y no sé si en el futuro me arrepentiré de no haberlo tenido. En fin, que me alegro mucho de que ya estés a punto de tener a tu nena y aunque está claro que el comienzo no va a ser fácil (sólo de pensar en la cara que me pondria el enano mío si me viese con un bebe en brazos .....) seguro que en tres o cuatro años ni te acuerdas de las noches sin dormir.
    Suerte y ojalá puedas seguir escribiendo después de dar a luz y nos tengas al día de las aventuras ....quizá me ayudes a decidirme.-

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  5. Yo estoy en tu misma situación (pero en tu misma, tu misma...embarazada del tercero, salgo de cuentas a finales de abril y trabajo fuera de casa....) y suscribo plenamente todos tus blogs...por más que le pese a varias que yo me se, que se empeñan día a día en recordarme lo "mala madre que soy" llegando a casa tan tarde, dejando a los niños con la cuidadora y diciendo (como he mantenido y mantengo) que el embarazo es un C*ñazo...un abrazo de solidaridad, compañera...

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  6. Hola!!!
    leo tu blog desde el principio y tengo que felicitarte! me parto de risa cuando leo tus tribulaciones con la prole y tus experiencias sobre el embarazo y la maternidad... y qué coño, está bien que de vez en cuando se tome este tema con humor, ironía y no con el típico "es una experiencia maravillosa", pero vamos, si tú has repetido con esta experiencia, tan malo no puede ser, no??? ^__^
    Bueno, muchísimos ánimos, y aprovecha para descansar, que me parece que cuando nazca la pequeñuela vais a ir bastante acelerados tu y tu churri....
    Oye, me permites una sugerencia? si no te importa, nos podrías hablar del parto? como te fueron los dos y cuál es tu experiencia con el sistema sanitario en cuanto a traer niñ@s al mundo se trata. (bueno, y también por tus historias, que ya te he dicho más arriba que me parto viva de la risa...)
    Que vaya muy, muy, muy bien!!!

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  7. Hola. Yo estoy solo de 32 semanas y todo ha ido bien menos ahora. De verdad que estoy harta. Cada eco me da un susto nuevo, primero tuve que hacerme una amniocentesis que afortunadamente dio todo bien, luego me dicen que pesa poco...Que no le ven un pié...Que está mal colocado...Y después de acojonante me dicen que no me preocupe. He tenido suerte en mi embarazo y me he encontrado genial, he estado muy activa. Pero ahora estoy de bajón y no tengo ganas de nada. Me pesa mucho el cuerpo y no puedo hacer ejercicio como quisiera. Me siento una vieja. Mi marido trabaja muchísimo y no puede estar conmigo todo el tiempo que me gustaría y estoy casi siempre sola. Porque los amigos cuando estás embarazada acaban alejándose un poco. Es todo muy en plan: ayyy nos enterneces pero...Ya quedaremos.
    Estoy sola, gorda, preocupada y perdida. No sé si el niño está bien...Si las patadas son como deben ser...Me estoy emparanoyando cada día más y de verdad he dejado de disfrutar. Esque es imposible.

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