martes, 3 de marzo de 2009

En el coche, radiomamá

Estamos ya llegando, un poquito más y llegamos. No falta nada, pero si te duermes se te hace más corto. No, no te vas a perder nada si te duermes. Toma galletas. No, chocolate, no, galletas, riquísimas. Mira, una vaca, cómo hace la vaca, Muuuuuuu!!!!!!!! Anda, un pajarito volando. Mira cómo vuela, ¡qué altooooo! ¿y cómo va cantando mientras vuelta? pirripipipi. No, los pajaritos no se chocan si cantan mientras vuelan. Mira un toro. Pues porque tiene pito, si fuera una vaca no tendría ese pito. ¿no lo has visto que grande? No, no damos la vuelta, vete mirando que seguro que ahora pronto vemos otro, por aquí hay muchos toros. Pero claro, tienes que ir mirando sin llorar, porque si vas chillando y llorando ahí es cuando no ves nada y se te pasa todo. Toma, otra galleta, no chocolate no tengo. No, no la escupas que no te voy a dar otra. Toma agua, bebe solito pero no te la tires encima. Sí, toma, te paso la botella, esta todavía fresquita, pero la han llenado de migas, no te importa, ¿no? Que ya llegamos, no falta nada, nada, ya casi veo la catedral. Vamos a cantar todos un poquito, el señor conductor no se ríe, no se ríe. También tú te podías reír un poco, que a los niños les disgusta verte tan serio. ¿Hace falta echar gasolina o tú crees que llegamos? Es que me he olvidado la tarjeta de crédito y sólo llevo 20 euros para todo el día, ¿has cogido tú tu tarjeta?. ¡Un conejo! Cómo corría con las orejitas hacia atrás. ¿Lo habéis visto? Claro, porque vas llorando, así no ves nada. Pero si se ha ido ya, no lo vamos a encontrar nunca. No, papá no va a dar la vuelta para buscar al conejo. A ver, vamos a mirar todos y quién vea un conejo tiene un premio sorpresa. No te puedo decir qué es, porque es sorpresa, sino no sería sorpresa. No, el conejo no hace guauau, eso es el perro. Pues no sé cómo hace el conejo. ¿Tú lo sabes? Será que no hablan ni hacen ruido, son animales silenciosos. Se comunican moviendo las orejas. A la derecha, no, a la derecha, que te he dicho tuerzas a la derechaaa. Ah, vale, era la izquierda, ya sabes que siempre me lío, debías haber entendido que si digo derecha en realidad es la izquierda. Bueno, no importa, seguro que dentro de poco podrás dar la vuelta y entonces ya coges bien a la izquierda. ¿Quieres otra galletita? No, chocolate no tengo, sólo galletitas, mira qué rica. ¿Dónde has tirado el chupete? mira tú a ver si encuentras el chupete de tu hermano. Claro que tienes que ayudarme, que yo no llego hasta ahí abajo, anda pónselo tú. !ala, que chupetazo me ha dado! que barbaridad. Y tú, ¿de dónde has sacado ese bastón? Vuelve a meterlo en el maletero ahora mismo que en el coche no se puede jugar con bastones que molestáis a papá que va conduciendo y podemos tener un accidente. Claro, si nos chocamos contra un camión nos aplasta. Mira, un camión lleno de cerditos. ¡Qué gordos! No, no los van a matar, los llevan de excursión. Que no, que no los van a matar, sólo los matan cuando ya son mayores. Sí, el jamón lo hace con cerditos, pero no de estos, estos van de paseo. Espera que no te oigo con este chillando, pero ¿quieres dejar de gritar un poco? No te sueltes, que no te sueltes, que no puedes ir levantado que nos pone una multa la policía. No, a la cárcel no nos llevarían, pero sí nos pondrían una multa. Pero ¿cómo has logrado saltarte? Para, para, que se ha puesto de pie.

Hora y media más tarde, llegamos por fin a nuestro destino. Mi marido dice que está machacado de conducir en esas condiciones, que le duele la cabeza, y que salga yo un poco de paseo con los niños, que para eso vengo más descansada sin conducir.

11 comentarios:

  1. que estresssssssssssssssssssssssss
    Yo dejé de viajar mientras fueron bebés y me equivoque;al cabo de unos años en un viaje larguiiiiiisimo de 20 horas ví una familia noruega con la friolera de 8, sí ocho hijos, y tan contentos, encantados desde el mayor al más chico, y se portaron de miedo.
    Supongo que será cuestión de práctica y sobre todo cultura. Si se viaja con los padres se hace lo mismo con los hijos,no hace falta ir al fin del mundo, aunque sea a la vuelta de la esquina.
    Aunque no te lo creas recordarán las salidas de casa.

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  2. Me siento completamente identificada con este artículo y con los anteriores. Es increíble verse reflejada así en un blog de alguien a quien no conoces. Enhorabuena por hacerme reir también. Yo lo veo todo negro cuando lo estoy viviendo pero después me encanta ser capaz de reirme de mi misma,... eso por no llorar....

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  3. Nosotros ya tenemos decidido que el próximo coche lo compramos con mampara de metacrilato, como las de los taxis... hija, qué bien lo has descrito. Pero, ¿en serio no tenías chocolate? Tss, vaya madre.

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  4. mamide2pensandoen33 de marzo de 2009, 5:07

    Ja ja ja. Todavía me duele la tripa de lo que me he leido leyéndote. ¡Cada post que escribes supera al anterior! Mis episodios en el coche son iguales y cuando voy yo sola conduciendo con ellos mucho más divertidos. "Mamá, canta tú la canción de XXX", "Mamá cántala, otra vez", "Otra vez, por fa" y cuando ya llevo 10 veces entonces pongo el CD y me toca oir otra canción otras 10 veces seguidas. Paciencia. Sé que llegará un día en que lo echemos de menos.

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  5. Querida, me rindo definitivamente a tus pies. Seguro que no eres una gemela mia que tiene la misma vida? A veces pienso que estoy en Gran Hermano, y me graban todo y luego tu lo escribes en este blog tan tan absolutamente REAL y GENIAL.
    Un consejo: yo hace tiempo decidí que era la conductora.... así que cambiate de sitio en el coche, vas mucho mejor....
    PD Mi gasto medio en galletas, aguas y chucherias varias para "entretenernos" las 4-6 horas de viaje ( tiempo muy variable en función de cuántos pises, vomitos, incidentes varios etc.) supera con creces el presupuesto dedicado a las soñadas y merecidas vacaciones.... deberiamos pedir una ayuda social de transporte.

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  6. Me ha encantado este blog. Es real como la vida misma. Para hacerte mejor una idea de cómo son estas situaciones hay que leer todo lo escrito como si no hubieran ni puntos ni comas ni pausa alguna. Notas cómo te falta aire para respirar y así es como sucede en la realidad.

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  7. Me siento totalmente identificada. Aunque en el caso de mi familia se suma el problema de que ahora ya no sólo es el mayor el que padece mareos en el coche, si no que, despues de la inolvidable experiencia del verano pasado, mi hija tambien se ha apuntado a los vómitos en el coche y la pobre por muchos antimareos que le dí no acababa de encontrarse bien. Pero estas experiencias agotadoras para todos de más de dos mil km. en viajes de todo tipo de vehículos, como el coche, el tren-todavía me muero de verguenza despues de que la desdichada chica que se sentó al lado nuestro acabara llena de papilla...-, no son nada si las comparo con la que se preparó en el avión la última vez... porque claro, un coche lo puedes parar, o en un tren dar largos paseos, pero en el avión dispones de poco espacio y largas horas para, jugar todo tipo de juegos, leer lo mínimo posible, cambiar el asiento con tu marido cada dos por tres, ir al servicio 15 veces, quitarse la ropa y volver a ponersela otras cuantas con perdón de las molestias que les puedes causar a los pasajeros ... ni que decir a ver que haces a las dos de la maniana cuando la nena de tres anios por fin se ha dormido ,suena el típico ting-tong!! para indicar que se pueden desabrochar los cinturones ,y todo vuelve a empezar.... los llantos ,los gritos y las caras de disgusto de los pasajeros claramente malhumorados.
    De momento he decidido hacer los menos viajes posibles hasta que sean más mayorcitos. Seguro que podremos disfrutar todos un poco más ... o eso espero!

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  8. Sigo tus blogs y me encantan. Sobre todo el final, mi marido sieeeeeempre es el que esta cansado y soy yo la que "carga" con las dos niñas. En fin, por lo meno,s leo tu blog y me rio. Solo te ha faltado el "quiero pis", despues de hacer pis antes de salir y justo cuando consigues parar siempre una de las dos no lo hace y el resto del camino gira en torno "que ahora si tengo pis" ...........

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  9. Madre mia, solo de leerte me he estresado y he decidido que cuando viajemos nos partiremos el trayecto. Claro que estando una embarazada es pesadito conducir tanto rato, aunque no sé que hubiese sido peor.

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  10. Mi marido ha dicho: "Y es que es verdad, conducir cnasa muchísimo"

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  11. En mi caso, a veces es tal la cantidad de gritos, llantos, pleitos y deseos no cumplidos, que termino por poner en volúmen 10 el reproductor de CD, y cuando mi auto retumba por la carretera porque parece una rockola andante, entonces mi hijo mayor le dice a la nena: Ay Pollita, que si no te callas mamita va a tener un accidente porque no se puede concentrar para manejar!!!

    Y de los pis: este hijo mío es experto en decirme "Quiero orinar" cuando sólo le quedan 5 segundos para reventar. Y nos ha tocado desde parar en un zacatal o una calle oscura o hasta en su defecto buscar "una bolsita" para que logre desocupar su vejiga a punto de estallar.

    Faltaron las eternas preguntas...La nena me dice en cada uno de los semáforos: "mamita, qué estamos esperando". O de pronto " Mamita, para dónde vamos", y si la respuesta no es de su entera satisfacción...empieza el coro de llantos y gritos, y de inmediato, zapatos fuera en señal de protesta y luego el bandido de mi hijo la secunda porque él desea ir a otro lugar...

    Algo más?

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