Alguien que firma como Tripadre, que deduzco que será padre por triplicado, me manda este comentario descacharrante sobre la entrada ¡Duermete, niño! (publicada en noviembre. Ver Archivo). Lo reproduzco íntegro porque es fantástico. Perdón de nuevo, Dr. Estivill.
El Dr. Estivill es un ser peligroso, enemigo público nº 1 lo llamaría yo, responsable que que nosécuántos cientos de padres torturen a sus hijos asomándose a su habitación diciendo "no te preocupes, ahí tienes tu almohada y tu entorno seguro, dice el Dr. Estivill que te duermas"; y eso cronómetro en mano. Si yo fuera camarero del bar donde el Dr. Estivill se toma el café por las mañanas pasaría esto: -
Buenos días
- Por la mañana
- ¿Me pone un café con leche?
- Miiiira, bonito, un café con leche no es lo que necesitas a estas horas. Anda, yo estoy aquí contigo al otro lado de la barra ¿no te basta?
- ¡Que si me pone un café con leche!
- Que siii, bonito, relájate, tienes aquí tu entorno conocido, el bar de todas las mañanas, y yo estoy aquí, donde siempre, al otro lado de la barra, tú relájate, pero un café con leche, no.
- ¡Que me ponga un café con leche, leches!
- Mira: voy a marcharme ahora a atender a esos señores, y voy a volver dentro de un ratito a ver si ya se te ha pasado lo del café con leche ¿vale, bonito?
- ¡QUIERO UN CAFÉ CON LECHE AHORA!
(Pasan 2 minutos)
- Ya estoy aquiiiii. A ver, que quieres un café con leche, pero ya te he dicho, bonito, que te puedes pasar la mañana sin café, que no pasa nada, que estamos todos aquí contigo, te queremos, te apoyamos.
- ¡UN CAFÉ CON LECHE! ¡UN CAFÉ CON LECHE! ¡UN CAFÉ CON LECHE!
(Pasan 3 minutos)
- Hala, vayan recogiendo que vamos a cerrar el bar.
miércoles 4 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)






10 comentarios: